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Mostrando las entradas etiquetadas como análisis

Las auroras de sangre

Título original: Las auroras de sangre Autor: William Ospina Editorial: Grupo Editorial Normal Año de publicación: 1998 Año de edición : 1999 Número de página: 446 Genero: Ensayo, biografía, documentos   El Nuevo mundo para el desenfreno deseo de hombres del viejo mundo en descubrir nuevos rumbos marcó el inicio, que es el final para la América que vivía ausente a las grandes necesidades, guerras, enfermedades que por años y cientos de años siempre hacían troneras al bienestar de las civilizaciones, que en términos modernos, frente a este nuevo mundo le llevaba años luz. El descubrimientos de América tapizo un momento especial para la historia de la humanidad.    Si España se vio sometida al cambio a nivel político y económico, no es mucho menos, los cambios en termino del lenguaje vinieron a experimental los españoles, con la llegada de nuevas palabras a su vocabulario proveniente del Nuevo Mundo. Estos cambios, no fueron de buen agrado a muchos que fueron just...

Freud y la literatura

Tal vez exista un punto de encuentro,  un puente entre la literatura y el psicoanálisis , una genealogía que no ha sido reconocida públicamente (sobre todo el método, hay que “narrarse” durante la cura), y que sin embargo está implícita en la simbología del psicoanálisis. A lo mejor también  la literatura como el psicoanálisis se encuentran en pleno retroceso frente a las teorías “cientistas, positivistas, concretas” . Lo que hasta ahora hemos llamado “inconsciente” han sido las marcas, heridas, “traumas” que muchas veces impiden vivir aunque no sea imposible darles la espalda y seguir viviendo como si nada, Nabokov nunca ocultó su fobia hacia el psicoanálisis, él veía en la escritura una forma de verdad irrevocable, concreta, completa. Cierto, el psicoanálisis y la literatura han heredado valores de la Ilustración y no han abandonado sus ganas de luchar contra una forma de “oscurantismo” del pensamiento, tanto el psicoanálisis como la literatura han tratado de iluminar l...

Autoridad moral contra la barbarie

Durante cuarenta años de escritura solitaria, los años documentados en su Diario de la galera (Acantilado, 2003), encerrado en un piso de 28 metros cuadrados, Imre Kertész trató de penetrar “el telón de acero que separa la formulación de la experiencia”. El paso por el campo de concentración, novelado en Sin destino , constituyó solo la gran toma de conciencia. De hecho, no podía escribir novelas sobre el Holocausto, repitió Kertész una y otra vez; Sin destino , la primera parte de la tetralogía del hombre sin destino, no era un libro sobre Auschwitz. El premio Nobel húngaro ha reaccionado siempre con cautela ante el encasillamiento de su obra en la literatura del Holocausto, para que la industria del Holocausto no despache como anécdota histórica lo que él considera un código existencial. Auschwitz no se acaba en Auschwitz. Se prolonga en el totalitarismo que, a su vez, fue su condición previa. Para él, como escritor, el reto consiste en encontrar formulaciones para la...

Conviértase en un dandi con consejos literarios

Hay ocasiones –pocas- en las que la vida y el arte encuentran efímeros espacios de convivencia donde pululan personajes capaces de erigirse en héroes numantinos sin quitarse la máscara. Se llaman dandis y traspasan límites temporales y geográficos haciendo de su rebeldía disonante enseña anti etiquetas. Prodigiosos mirmidones (Capitán Swing, 2012) disecciona desde la literatura esta figura tomando la definición que Baudelaire usó en 1863 para denominar a los integrantes de una curiosa secta que se extendía poco a poco en la alta sociedad parisiense. "Estos seres no tienen otro problema que el de cultivar la idea de lo bello en su persona, satisfacer sus pasiones, sentir y pensar", escribiría Baudelaire. "La más absoluta simplicidad es el mejor modo de distinguirse". Leticia García y Carlos Primo, coordinadores de este manual del perfecto dandi –aunque su intención nunca ha estado más lejos de armar un decálogo-, han sacado de textos de Honoré de ...

El futuro de la lectura

Leemos todos los días. A todas horas. Inconscientemente. La información nutricional de la caja de cereales, las señales de tráfico, la factura de la electricidad, las vallas publicitarias. Conscientemente. Una novela de Jonathan Franzen , el periódico, el muro de Facebook, los resultados de una búsqueda en Google. Somos más lectores que nunca. Pero desde hace tiempo utilizamos esa vieja palabra, leer, para nombrar un acto que está en transición. Que no es lo que era. La lectura está cambiando y, con ella, nosotros, los lectores. Día tras día leemos titulares sobre la desaparición del libro físico y los correspondientes desvelos de editores, libreros, bibliotecarios, pero, cuestiones de mercado aparte, nosotros, los lectores, ¿cómo leeremos en el futuro? ¿Qué entenderemos por libro? ¿Qué entenderemos por leer? ¿En qué soportes leeremos? ¿Cómo hablaremos de libros? ¿Dónde conseguiremos los libros? 1 Una vieja tecnología. ¿Qué entenderemos por libro? “La tecnol...

El ‘tener o no tener’ del bien cultural

En el mundo digital, ya no posees; tan solo usas. La frase, que cabe imaginar pronunciada por una voz metálica a través de la megafonía de una sociedad orwelliana engañosamente perfecta, podría resumir la certeza con la que se desayunaron ayer editores, filólogos, escritores, músicos, miembros de la industria discográfica y demás actores de la cosa cultural. Algunos lo sabían. Otros, los menos, se habían tomado la molestia de leer las condiciones de los contratos de empresas como Amazon o Apple, en los que se estipula que la adquisición de contenidos digitales no autoriza a los compradores a transmitirlos a sus herederos. ¿Y el resto? La mayoría de la docena de personas consultadas ayer por EL PAÍS despertaron a una terca realidad virtual: sobre lo que se acumula en dispositivos como Kindle o previo pago a servicios como iTunes solo se posee un derecho que muere con uno.  ¿A quién culpar de esta repentina toma de conciencia, cuyo origen algo folclórico hay que b...

¿Tiene futuro la novela?

Ortega no es Zizek, pero La rebelión de las masas es un ensayo tan atento a las mutaciones de la sociedad moderna que, a la altura de 1930, ya incluía chistes. Como ese del hombre al que, cuando quiere confesarse, el cura le pregunta si se sabe los mandamientos. Su respuesta: “Mire usted, padre, yo los iba a aprender, pero he oído un runrún de que los iban a quitar”. Con el propio Dios como muerto más ilustre, la cultura occidental está llena de cadáveres simbólicos, incluidos aquellos que, aparentemente, llevan siglos gozando de buena salud. Es el caso de la novela, un género literario cronológicamente muy tardío si lo comparamos con el teatro o la poesía, milenarios, pero que desde su nacimiento vive asediado por ese mismo runrún de que lo van a quitar. De ahí que esa clase de libros que todo el mundo sabe reconocer pero casi nadie se atreve a definir no deje de generar debates y, por supuesto, bibliografía, ya se trate de describir sus mecanismos, analizar su ca...