Libros de Toni Morrison, Alison Bechdel o Jacqueline Woodson han sido retirados de bibliotecas públicas del país "Si esos libros están de acuerdo con el Corán, no los necesitamos; si están en desacuerdo, debemos destruirlos". La frase del califa Omar en el año 642 es controvertida. Hay autores que afirman que nunca la pronunció. Sea como sea, fue en ese 642 cuando los invasores musulmanes ocuparon la ciudad de Alejandría, en Egipto, y destruyeron su archifamosa Biblioteca , que había sido durante siglos la mayor del mundo, aunque llevaba en decadencia, también, siglos. Catorce siglos después, en un lugar como el estado de Virginia, a las afueras de Washington, en EEUU se vive una librofobia similar. No se trata de una destrucción de libros, por fortuna. Quienes decían que con internet llegaba una era de información libre y universal, se equivocaron. Más bien, lo que ha llegado es una reedición en rústica del Índice de Libros Prohibidos que la Iglesia...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción