El milagro de ventas del libro infantil y juvenil empieza a ser historia. El sector se pregunta qué puede haber fallado, cuando eran ellos los que subían mientras el libro general descendía, y mira al recorte de compra en bibliotecas, la bajada del consumo, los cambios de hábitos lectores introducidos por lo digital y el agotamiento de los fenómenos literarios. Flop-ups , crossovers , álbumes ilustrados, sagas de fantasía o amores vampíricos. En la cercana época de vacas gordas, los libros para los menores parecían un campo fértil para la creación, y también para el mercado. Con la llegada de la crisis en 2008 los títulos para niños y jóvenes hacían gala de una resistencia de acero. Hasta 2012. Hace dos años (últimas cifras recogidas por la Federación de Gremios de Editores de España , cuyos nuevos resultados generales se conocerán este lunes) las obras para menores comenzaron a caer a mayor velocidad de lo que lo hace el conjunto: un 12,4% con respecto al año anterior,...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción