Cada cierto tiempo, el debate resurge: ¿Está justificado utilizar el trabajo de otros autores en una obra sin una cita expresa? ¿Dónde acaba el homenaje y dónde comienza la apropiación de lo ajeno? Incluso alguno de los escritores más celebrados de la historia se han visto señalados por la similitud de algunos de sus pasajes con los de otros autores. En algunos casos, se ha llegado a probar en un juzgado que las similitudes infringían los derechos de autor. En otros, la sombra de la duda transita entre lo que es una reinterpretación de la tradición y lo que cae en la pura copia. Hoy repasamos una decena de títulos que se han visto empañados por la sospecha. “Los poetas inmaduros imitan, los poetas maduros roban” es una máxima de T. S. Eliot que se volvió en su contra. Su obra más conocida, La tierra baldía , recibió acusaciones de plagio del Ulises de James Joyce, pero también de las obras de otros escritores menos conocidos, Madison Cawein y Charlotte Mew. Otros premios N...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción