Ir al contenido principal

Leopoldo Brizuela, premio Alfaguara de Novela 2012: "El miedo sigue presente en Argentina"

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El escritor argentino Leopoldo Brizuela rememora el drama que vivió Argentina tras la dictadura militar y la tragedia que atrapó a miles de familias en la novela 'Una misma noche', galardonada con el Premio Alfaguara de Novela 2012.

Brizuela radiografía una parte de la sociedad argentina en esta novela que está estructurada en forma de "thirller existencial", según apuntó la escritora Rosa Montero, presidenta del Jurado de la XV edición del Premio Alfaguara, fallado en Madrid el pasado mes de marzo.

En una entrevista con Europa Press, Brizuela Subraya "las capas de dolor" que encierra la sociedad argentina y el "miedo" que todavía existe, unido al temor por a los "fantasmas" que todavía pueden aparecer y "asaltarte", explica. 

"Empecé a escribir esta novela preguntándome por qué tenemos tanto miedo, sin ni siquiera cuestionarlo", reconoce el autor, quien en su novela desarrolla la trama partiendo del asalto a la casa de una vecina por parte de las fuerzas del orden. El escritor Leonardo Bazán es testigo involuntario de este hecho que le sirve para rememorar una experiencia similar ocurrida en 1976, a poco de comenzar la dictadura militar en Argentina.

"La novela enfoca la época en la que empezaron los juicios, no solo a los grandes jerarcas, si no a los culpables de delitos de lesa humanidad y enfoca también el terrible impacto que puede tener una condena al hacerse pública. Por primera vez uno escucha que lo que le paso a una persona y otra, y eso tiene un enorme poder", confiesa. 

"Me gusta mucho decir que es una novela de suspense y estoy contento de que haya encontrado su propia arquitectura", señala el autor, para quien en 'Una misma noche', un mismo personaje es la víctima, el culpable y el detective, pero subraya que hubo hechos "horrorosos y condenables" y muchos "malos".
Por todo ello, para su autor, las páginas de 'Una misma noche' contienen "dolor" y el misterio de cómo un hecho ocurrido hace 30 años "puede ser registrado de distinta manera por la memoria".

BASADO EN HECHOS REALES 

Leopoldo Brizuela reconoce que el texto está basado en "hechos reales" y parte de los recuerdos que se despiertan en un escritor, Leonardo Diego Bazán, quien tiene regresar a casa de sus padres para cuidar de su madre viuda.

Con todo ello, el relato, mediante un diálogo constante entre los años 2010 y 1976, sirve de indagación de una de las etapas más tenebrosas de la política argentina, reflejando a víctimas y verdugos "poniéndose en el lugar del otro", explica el autor.
Preguntado por la expropiación de las acciones de YPF, Brizuela declara que por primera vez Gobierno y oposición estuvieron de acuerdo en algo. "Me parece bien que un país pueda decidir sobre los recursos naturales y no una empresa, pero no creo que el sentimiento de un argentino sea que le quitamos algo a España", explica el autor. 

El Premio Alfaguara de Novela 2012 está dotado con 175.000 dólares y una escultura de Martín Chirino. El jurado, presidido por Rosa Montero, estuvo compuesto por Montxo Armendáriz, Lluís Morral, Jürgen Dormagen, Antonio Orejudo y Pilar Reyes (con voz y sin voto).

Leopoldo Brizuela nació en 1963 en La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina. Estudió Letras en la Universidad de La Plata. Es narrador, poeta y traductor. Su primera novela, 'Tejiendo agua', escrita a los diecisiete años, obtuvo el Premio Fortabat 1985. Inglaterra. 'Una fábula' ganó el Premio Clarín de Novela 1999 y el Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, y fue publicada en varios países, con reseñas consagratorias en medios internacionales como Le Monde, El País y La Folha de Sao Paulo. 

Es autor también de la nouvelle 'El placer de la cautiva' (2001), el libro de relatos 'Los que llegamos más lejos' (Alfaguara 2002) y la novela 'Lisboa. Un melodrama' (Alfaguara Argentina, 2010; Alianza, 2010), entre otros libros. 

Ha traducido a Henry James, Flannery O'Connor y Eudora Welty, entre otros autores. Fue escritor residente del Banff Center For the Arts, Canadá; del International Writing Program de la Universidad de Iowa, y recibió el subsidio de la Fundación Gulbenkian de Lisboa para el estudio de la cultura portuguesa. Colabora habitualmente en los diarios Clarín y La Nación, y coordina talleres de escritura creativa.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Carta de Manuela Sáenz a James Thorne, su primer marido

No, no y no, por el amor de Dios, basta. ¿Por qué te empeñas en que cambie de resolución. ¡Mil veces, no! Señor mío, eres excelente, eres inimitable. Pero, mi amigo, no eres grano de anís que te haya dejado por el general Bolívar; dejar a un marido sin tus méritos no seria nada. ¿Crees por un momento que, después de ser amada por este general durante años, de tener la seguridad de que poseo su corazón, voy a preferir ser la esposa del Padre, del Hijo o del Espíritu Santo o de los tres juntos? Sé muy bien que no puedo unirme a él por las leyes del honor, como tú las llamas, pero ¿crees que me siento menos honrada porque sea mi amante y no mi marido? No vivo para los prejuicios de la sociedad, que sólo fueron inventados para que nos atormentemos el uno al otro. Déjame en paz, mi querido inglés. Déjame en paz. Hagamos en cambio otra cosa. Nos casaremos cuando estemos en el cielo, pero en esta tierra ¡no! ¿Crees que la solución es mala? En nuestro hogar celestial, nuestr...

Grandes esperanzas (Fragmentos)

«En el primer momento no me fijé en todo esto, pero vi más de lo que podía suponer, y observé que todo aquello, que en otro tiempo debió de ser blanco, se veía amarillento. Observé que la novia que llevaba aquel traje se había marchitado como las flores y la misma ropa, y no le quedaba más brillo que el de sus ojos hundidos. Imaginé que en otro tiempo aquel vestido debió de ceñir el talle esbelto de una mujer joven, y que la figura sobre la que colgaba ahora había quedado reducida a piel y huesos. [...] ―¿Quién es? ―preguntó la dama que estaba sentada junto a la mesa. ―Pip, señora. ―¿Pip? ―El muchacho que ha traído hasta aquí Mr. Pumblechook, señora. He venido a jugar... ―Acércate más, muchacho. Deja que te vea bien. Al encontrarme delante de ella, rehuyendo su mirada, observé con detalle los objetos que nos rodeaban, y reparé en que tanto el reloj que había encima de la mesa como el de la pared estaban parados a las nueves menos veinte. ―Mírame ―me dijo miss...

Las muchas lenguas de Kundera

La primera novela de  Milan Kundera ,  La broma,  es la historia de cómo una ironía leída por quien no debería –escribir en una postal “El optimismo es el opio del pueblo”– arruina la vida de su protagonista en la Checoslovaquia comunista. La última,  La fiesta de la insignificancia  –que su editorial en España, Tusquets, saca a la calle el 2 de septiembre– relata en uno de sus capítulos como Stalin relata una historia que puede ser, o no, un chiste, aunque descubrirlo no es sencillo: si por casualidad no es un chiste y es un delirio de dictador, puede costar la vida al que se ría a destiempo. En medio, transcurre la vida de uno de los escritores europeos más importantes del siglo XX, cuya existencia podría ser definida como una gran lucha contra un mundo que ha perdido el sentido del humor. Los chistes son un ángulo magnífico para contar la historia del comunismo en Europa Oriental y la URSS: “Qué hay más frío que el agua fría en Rumania? El agua caliente”...