El autor publica 'Cuando Lázaro anduvo', una sátira social ambientada en la actual crisis. A Valle-Inclán, Quevedo y Goya, asociados habitualmente al siempre reconocible universo estético y moral de Fernando Royuela, éste añade otro punto cardinal -Gutiérrez Solana- que ofrece pistas muy elocuentes, podría decirse que definitivas, sobre Cuando Lázaro anduvo (Alfaguara), última obra de un escritor que va por libre, difícil de ubicar, de culto en muchos círculos. Si aquél dedicó muchas de sus páginas al carnaval y la muerte, Royuela narra en su novela la historia de un españolito corriente que tras ser despedido del banco donde trabajaba sufre un infarto cerebral y muere... hasta que, nadie sabe cómo, recobra la vida. Y no tardará en comprobar, el pobre diablo, que la vida -no la muerte- es el verdadero infierno. Dice Royuela que siempre escribe desde la emoción, "una emoción que estalla y me lleva a escribir lo que escribo". Esta emoción se convierte...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción