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Revolución en mente

George Makari consiguió adentrarse como nadie lo había hecho antes en el alma de la teoría de la psique humana más influyente de los últimos tiempos: el psicoanálisis. El protagonista es el padre fundador, Sigmund Freud, quien recorre un camino digno de personaje trágico. Su trayecto abarca desde los tiempos como joven estudiante del fenómeno de la histeria en el París de finales del XIX hasta encumbrarse como máxima figura de la teoría del actuar humano más controvertida de la historia.

Por Revolución en mente desfilan Josef Breuer, Eugen Bleuler, Carl G. Jung, Lou-Andreas Salomé, Georg Groddeck, Ernest Jones Sabina Spielrein, Melanie Klein, Anna Freud y muchas más personalidades, que desempeñan por turnos papeles cruciales para la evolución y diversificación de los senderos del psicoanálisis. Makari revela que esta disciplina, lejos de ser una ciencia unificada y demostrable -como Freud procuró durante toda su vida-, es una filosofía ecléctica y brillante, que cambiaría de manera definitiva la narrativa sobre las pulsiones que dominan al hombre.

«George Makari ha escrito nada menos que una historia de la mente moderna. Apoyado en una investigación impresionante y una capacidad de síntesis sin parangón, conduce al lector por un viaje europeo que comienza a finales del xix y culmina con el cataclismo de la Segunda Guerra Mundial; pero Revolución en mente también es una tragedia. Es la conmovedora historia de lo que perdimos cuando el viejo mundo se incendió.» Paul Auster

«Revolución en mente es la historia del psicoanálisis más informada que se haya escrito. Makari elabora el contexto de Freud de manera más exhaustiva que cualquier esfuerzo previo. Admiro particularmente la salud y el balance de esta obra, pues demuestra que el valor de Freud va más allá de su pretensión científica.» Harold Bloom

PRÓLOGO
Cuando el médico de veintinueve años bajó del tren en el otoño de 1885, era un fracasado. Ambicioso pero pobre, había probado algunas ciencias pero aún no tenía nada que asegurara su futuro. Al adentrarse en las calles de París, dejó atrás una creciente tormenta de controversia con respecto a sus afirmaciones acerca de una nueva y maravillosa droga llamada cocaína. Presionado por la esperanza de casarse con su prometida, el doctor aceptaba lo que ahora parecía inevitable: no se convertiría en un científico universitario y tendría que abrir su consulta médica para ganarse la vida. Quizá se vería obligado a emigrar a Inglaterra o Australia o Estados Unidos. Pero primero, intentaría ganarse la vida en su querida Viena. Ante este destino inevitable, en un último intento de alta aspiración científica, había solicitado y recibido una beca para estudiar en París. Lo que descubriría en aquella ciudad lo impulsaría a un largo y sinuoso viaje que condujo a una de las más grandes revoluciones intelectuales del siglo xx.
     O quizá no.
     Hoy, la identidad y el legado de este joven se disputan acaloradamente. Sigmund Freud fue un genio. Sigmund Freud fue un fraude. Sigmund Freud era en realidad un hombre de letras, o quizás un filósofo, o un criptobiólogo. Sigmund Freud descubrió el psicoanálisis ahondando en lo profundo de sus propios sueños y penetrando los misterios de sus pacientes. Sigmund Freud robó la mayoría de sus buenas ideas e inventó el resto con su extraña imaginación. Freud fue el creador de una nueva ciencia de la mente que dominó el mundo occidental durante la mayor parte del siglo xx. Freud era un charlatán poco científico que creó un delirio masivo. ¿Quién fue Freud?

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