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El sistema Victoria

Brillante y sexualmente explícita... La pareja de amantes de El sistema Victoria son los dos auténticos héroes de la rentrée literaria.»
Libération
David Kolski, casado y con dos hijos, gestiona la construcción del rascacielos más alto de La Défense, el barrio financiero de París. Victoria de Winter, directora de Recursos Humanos de una multinacional, vive de una ciudad a otra, mezclando trabajo y placer en la cúspide de la sociedad. Cuando los dos se encuentran por azar, la chispa prende.
El sistema Victoria es la historia de una obsesión y un thriller romántico. Su intensidad y su energía reflejan la avidez y el poder demoledor del capitalismo salvaje: el retrato implacable de una pasión devoradora.

«Éric Reinhardt destaca, junto a Michel Houellebecq, como uno de los más finos observadores de nuestra sociedad... Atrevida, ambiciosa, deslumbrante, compleja, sensual, sexual, intrigante, embriagadora: resulta inútil intentar catalogar todas las posibles lecturas. Y ésa es la marca que distingue a una gran novela.»
Le Monde
«La fuerza de Reinhardt viene primero de lo que no es. A diferencia de Houellebecq, no satiriza, y siempre tiene el tacto de tomarse en serio tanto a la materia tratada como al lector. Tampoco pretende "volver a encantar el mundo", sino que levanta el acta de su desencanto con las armas de la literatura.»
Livres-Hebdo
«El nuevo libro de Éric Reinhardt posee aquello que está ausente en tantos otros: alcance y ambición. Uno acaba rindiéndose a la fuerza y la poesía de esta novela fuera de lo común.»
Marie Claire
«Aunque la comparación peque de atrevida, se podría hablar de Balzac o de Albert Cohen... Aquéllos que insisten en el declive o el final del género -o de la literatura en su conjunto- deberían leer El sistema Victoria.»
La Quinzaine Littéraire
«En el caso de que Strauss-Kahn necesite ayuda para escribir su inevitable autobiografía, Reinhardt sería una perfecta elección. De todos modos, con El sistema Victoria, casi le ha hecho el trabajo.»
Urban Landfill
«Con esta novela magistral, Éric Reinhardt se confirma como uno de los grandes moralistas de las letras contemporáneas: no un juez, sino un pintor implacable de las pasiones que nos ciegan.»
Elle
«Un gran libro para nuestro tiempo.»
Le Soir
 PRIMERAS PÁGINAS

Preparé durante tres horas la primera frase que me atreví a decirle: Victoria no es una mujer a la que un desconocido pueda abordar sin que se sienta insultada. El inicio iba a ser crucial: yo tendría sólo esa frase, y una única mirada, para conseguir que me
perdonase, y que se detuviera.

Acababa de comprar un muñeco de peluche tan imponente que su larga cola curva sobresalía de la bolsa de plástico donde la cajera lo había metido; ese apéndice podía sugerir la idea de que yo transportaba un signo de interrogación hecho de pelaje sintético. Lamentaba no haberme informado sobre el nombre del animal (pues Vivienne iba a preguntar sin duda: «¿Qué es? ¡Mira qué grande es su cola! ¡Y esos bigotes tan bonitos! ¡Tócalo!»), pero yo no había tenido la presencia de ánimo de preguntárselo a la vendedora. Tomé la escalera mecánica para bajar a la planta cero y llegar al aparcamiento donde había dejado mi coche. Vivienne es la más pequeña de mis dos hijas; aquella noche íbamos a celebrar que cumplía cinco años.

Boomerang

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