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La contabilidad privada de Christie Malry

Christie Malry es un joven humilde que ambiciona estar cerca del dinero del que carece. Por ello acepta empezar a trabajar como empleado bancario, pero el ambiente gris y asfixiante pronto le convencerá de que debe buscar nuevos escenarios en los que perseguir sus objetivos. Hacerse contable, su siguiente movimiento, no le acercará más al éxito, pero sí le hará descubrir la herramienta esencial para alumbrar la Gran Idea que dará sentido a su existencia: la contabilidad por partida doble, que Christie adoptará para hacer, literalmente, balance de daños y beneficios en su relación cada vez más turbulenta con un mundo que percibe injusto y despiadado, y contra el que se declara en guerra abierta.
Heredero de la mejor tradición satírica británica y deudor de las innovaciones de Laurence Sterne, B. S. Johnson logra ensamblar perfectamente la narración con su reverso: un cuestionamiento de las instancias narrativas que atraviesa todo el texto a mayor gloria de un humor ingenioso y chispeante que convive con la furia y la amargura más descarnadas. Tan lúdica y liviana como inteligente y provocadora, La contabilidad privada de Christie Malry representa una inmejorable puerta de entrada a la obra de un autor extremadamente singular y objeto de un culto creciente. 
«Un escritor muy dotado, y que merece mucha más atención de la que ha recibido hasta ahora.» Samuel Beckett 
«Cuando era un estudiante de posgrado tropecé con una reedición en rústica de una novela escrita por alguien llamado B. S. Johnson; se titulaba La contabilidad privada de Christie Malry. La devoré en cuestión de horas y me di cuenta de que había encontrado un nuevo héroe.» Jonathan Coe
«El futuro de la novela depende de gente como B. S. Johnson.» Anthony Burgess
«Uno de los escritores más divertidos de su generación.» Julian Barnes
«El talento y la energía de Johnson eran tan grandes que podría haber ensombrecido el sol» John Lanchester 

Prólogo 
      Mucha gente, con toda la razón, considera la novela como una forma agotada, cuyo heroico periodo en el centro de la cultura humana ya ha pasado. Otros eligen dedicar todos sus esfuerzos creativos a ella, como si todavía fuera un medio de la mayor importancia. Es difícil pertenecer simultáneamente a ambos grupos, pero B. S. Johnson lo hizo, y la tensión resultante alimentó la extraordinaria década de creatividad de la que disfrutó entre la publicación de su primera novela, Travelling People, en 1963 y su suicidio, a la edad de cuarenta años, en 1973.
     Johnson nació en Hammersmith el 5 de febrero de 1933; fue el único hijo de unos padres humildes pero respetables. Después de abandonar la escuela a los dieciséis años aceptó una serie de empleos como oficinista (una experiencia de la que se serviría para La contabilidad privada de Christie Malry). Tras seis años en una oficina, Johnson fue al King's College de Londres para licenciarse en Filología Inglesa. Se graduó en 1959 y empezó a trabajar como profesor sustituto, además de como reportero futbolístico para The Observer (una experiencia que usó en Los desafortunados).

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