La presente edición incluye la edición original sin los dibujos de McNeill y otros dos relatos: La revolución electrónica, donde el autor reflexiona acerca del uso de las videocámaras como instrumento de control social; y El libro de las respiraciooones, un texto conceptual ilustrado en forma de semicómic.
PREFACIO
Ah Puch está aquí
fue concebida en su origen como una novela gráfica inspirada en los
códices mayas que han llegado a nuestros días. Malcolm McNeill debía
encargarse de las ilustraciones, y yo debía escribir el texto. A lo
largo de los años en que colaboramos, se produjeron varios cambios en el
texto, y Malcolm McNeil elaboró más de cien páginas de dibujos. Sin
embargo, debido en parte al desembolso que suponía la reproducción a
todo color, y al hecho de que el libro no se enmarca ni en la categoría
de novela ilustrada convencional ni en la de historieta, ha habido
dificultades con la presentación de la totalidad de la obra, que son
unas cien páginas de ilustraciones con texto -treinta a todo color- y
unas cincuenta páginas de sólo texto.
De hecho, se trata de un libro único. En algunas páginas hay exclusivamente letra, otras son exclusivamente gráficas, y otras son una mezcla de texto y dibujo. Al final Malcolm McNeill y yo hemos decidido publicar el texto sin las ilustraciones, todavía con la esperanza de que esta obra llegue a ver la luz tras ocho años de trabajo.
De hecho, se trata de un libro único. En algunas páginas hay exclusivamente letra, otras son exclusivamente gráficas, y otras son una mezcla de texto y dibujo. Al final Malcolm McNeill y yo hemos decidido publicar el texto sin las ilustraciones, todavía con la esperanza de que esta obra llegue a ver la luz tras ocho años de trabajo.
William S. Burroughs27 de abril de 1978
PRÓLOGO
Los códices mayas son, sin duda, libros sobre los difuntos, esto es,
indicaciones para viajar en el tiempo. Si creéis en la reencarnación,
entonces surge el interrogante: ¿de qué modo nos adaptamos a las vidas
futuras? Considerad la muerte como un viaje peligroso en el que todos
los errores cometidos en el pasado os perjudicarán. Si no tomáis como
punto de partida datos objetivos sólidos, no llegaréis a vuestro destino
o, en algunos casos, es probable que lleguéis a él de forma
fragmentada. ¿Qué principios elementales se pueden establecer? Quizá el
más importante sea una actitud alerta y relajada, y esto es lo que
persiguen las artes marciales y otros métodos de formación espiritual:
inculcar una postura psíquica y física de pasividad alerta y de atención
dirigida. La sospecha, el miedo, la autoafirmación, las ideas
preconcebidas inflexibles sobre el bien y el mal, los recelos y
vacilaciones respecto a lo que puede parecer monstruoso desde el punto
de vista humano: estas disposiciones anímica y corporal son
catastróficas. Imaginad que sois el piloto de una sofisticada nave
espacial y que os encontráis en un territorio desconocido. Si os quedáis
paralizados, os ponéis tensos, os negáis a ver lo que hay ante
vosotros, os derrumbaréis. Por el contrario, la credulidad y la
receptividad sin sentido crítico son peligrosas casi en la misma
medida.
Boomerang
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