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Paul Preston dice que en el franquismo hubo un lavado de cerebro de toda la nación

Segovia, 25 sep (EFE).- Gran experto en la historia reciente de España, el hispanista Paul Preston no cree que se deba hablar de una sola memoria histórica. Sí la hubo en el franquismo cuando "se falsificaron" los orígenes de la guerra civil y de la dictadura y se hizo "una operación de lavado de cerebro de toda la nación".

"Ese lavado de cerebro no acabó en 1975, con la muerte de Franco, ni en el 77, porque la democracia, precisamente por serlo, no hizo un contralavado", aseguró hoy Paul Preston en la última jornada del Hay Festival de Segovia, durante el diálogo que mantuvo con la periodista Elena Moya.

El historiador británico cree que en España todavía, "como hubo al menos tres generaciones que crecieron bajo ese lavado de cerebro, se puede hablar de un franquismo sociológico", de la misma forma que en la antigua Unión Soviética "hay un comunismo sociológico".

"De alguna manera, Franco fue el padre abusivo de la nación, pero las víctimas, como sucede en las familias, muchas veces no quieren reconocer se abuso. Ese es el gran obstáculo que nutre las crispaciones que todavía puede haber en España", dijo Paul Preston al hilo de la reciente publicación de su libro "El holocausto español".

En ese libro, de más de 800 páginas y que contiene unas 1.600 notas, Preston reconstruye los capítulos más oscuros de la guerra civil española y de la represión que hubo en el franquismo.

Sin embargo, este historiador, que ha dedicado más de cuarenta años a estudiar la historia reciente española, cree que ese "franquismo sociológico" del que él habla "ha pasado ya. Hoy en día hay un alto porcentaje de adolescentes en España que no saben quién es Franco, y eso en cierto sentido quizá sea saludable".

Enamorado de España, de "su paisaje, su arquitectura, su gastronomía y de la calidez de la gente", Paul Preston comenzó a investigar la historia española de las últimas décadas por "un sentido de indignación ante las injusticias que sufrió el pueblo español en los años treinta".

Ese espíritu le ha llevado a publicar numerosos libros que hoy son indispensables para quienes se quieren adentrar en la historia reciente, el último de los cuales es "El holocausto español. Odio y exterminio en la guerra civil".

Escribió este libro como "un intento de contribuir a la reconciliación nacional", para que los descendientes de un bando y de otro "puedan ver que hubo sufrimiento en ambos lados".

Preston afirma que el término "holocausto" de su título es apropiado. No ha encontrado otra "palabra más adecuada para expresar el sufrimiento innecesario de tanta gente".

El historiador se refirió a "ese 'bluff' de los militares golpistas de que todo lo que hicieron fue para salvar España" y dijo en su perfecto español: "A ver si alguna vez me explican a mí cómo coño hay que salvar a España matando a medio millón de sus habitantes".

Preston reconstruye minuciosamente en su último libro lo sucedido en la matanza de Paracuellos (Madrid), en cuya organización y ejecución participaron muchos dirigentes, entre ellos el comunista Santiago Carrillo; "pero no fue el único responsable", dijo hoy Preston.

"En toda esa atrocidad que fue Paracuellos están implicadas muchas personas, pero Carrillo fue uno de los seis o siete más importantes", aseveró.

Por eso, Preston no entiende que Carrillo se haya pasado años negando aquellas matanzas "con mentiras tan infantiles" que eran muy fáciles de desmontar.

Uno de los asistentes le preguntó a Preston si veía algún paralelismo entre Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular, y los líderes de la derecha de la España de los años treinta.

"En mala leche sí que se pueden establecer comparaciones. En talento, no", respondió el historiador sin entrar en más detalles.

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