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1984

Era un día luminoso y frío de abril y los relojes daban las trece. Winston Smith, con la barbilla clavada en el pecho en su esfuerzo por burlar el modestisimo viento, se deslizó rápidamente por entre las puertas de cristal de las "Casas de la Victoria", aunque no con la suficiente rapidez para evitar que una ráfaga polvorienta se colara con él.”

Este texto distópico escrito por George Orwell, se enmarca entre las novelas política de ficción anti-utopías o utópica, la cual tiene como escenario el año 1984, siendo escrita entre 1947 y 1948, y publicada en 1949, donde su mundo como background es un estado sin libertad de expresión, desesperanzador, donde todos son vigilados por aparato represivo el Gran Hermano te vigila.

Como simple interpretación supone ser una crítica a los sistemas totalitarios, girando un poco la aguja política al comunismo stalinista y el uso de técnicas de control social para anular las libertades del individuo, la ejecución de la policía del pensamiento y de la neolengua, con fines represivos.

En 1984 hay tres grandes superpotencias: Oceanía, Euroasi y Asia Oriental, las cuales estaban en constante guerra, pero esta “lucha desesperada y aniquiladora, es un lucha por objetivos limitados entre combatientes incapaces de destruirse unos a otros, sin una causa material para luchar y que no se hallan divididos por diferencias ideológicas claras“

Slogan del partido letras grandes:

LA GUERRA ES LA PAZ – LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD – LA IGNORANCIA ES LA FUERZA

Estado compuesto por ministerios:

El Ministerio de la Paz se ocupa de la guerra; El Ministerio de la Verdad, de las mentiras; el Ministerio del Amor, de la tortura, y el Ministerio de la Abundancia, del hambre. 

El texto termina con la detención de Winston y Julia, encarcelado por O’Brien quien era el comisario de la Policial del Pensamiento. Winston confinado a la temible habitación 101  del Ministerio del Amor, donde fue sometido a tres meses de tortura, cayendo en derrotero de aceptar a creer y confiar en el Partido y traicionando a Julia. Pero con el tiempo ambos fueron insertado en la sociedad, y con el paso del tiempo se confiesan su traición, pero sin ninguna solución.

Watson Smith termina reeducado según la disciplina del partido, considerando sus anteriores ideas de rebelión absurdas y dedicando su último pensamiento a amar al Gran Hermano por encima de todo.

“Dos lágrimas, perfumadas de ginebra, le resbalaron por las mejillas. Pero ya todo estaba arreglado, todo alcanzaba la perfección, la lucha había terminado. Se había vencido a sí mismo definitivamente. Amaba al Gran Hermano.”

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