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Rat Girl

En 1985, Kristin Hersh contaba con diecinueve años de edad y un futuro prometedor: su grupo de música, Throwing Muses empezaba a despegar con fuerza entre la crítica musical norteamericana. Pero esta hija de una familia hippie poco convencional no podía prever lo que estaba por venir: el mismo año se le diagnostica síndrome bipolar y se queda embarazada. A partir de ese momento mezclar antidepresivos con vitaminas para el embarazo se convierte en algo cotidiano con lo que lidiar para mantener una banda de rock llamada a ser el nuevo grito musical.

Con una prosa delicada, cuidada e intimista, Hersh realiza un inventario de su singular historia personal, llevándonos del delirio surrealista a la auto superación.

«Divertidas, extrañas, nerviosas, las memorias de Hersh son todo lo que un fan no se atrevería a esperar: un faro en un campo oscuro que ilumina tanto lo misterioso como lo mundano. Un libro bello, honesto y escrito con más cercanía que aquella que podrías encontrar en cualquier canción de Throwing Muses.» Wesley Stace

«Todo lo que esperas de Kristin Hersh, una de las más aclamadas cantautoras norteamericanas, se encuentra en Rat Girl: una escritura ultravívida de una honestidad intensa. Rat Girl es también una memoria sorprendentemente divertida y conmovedora sobre la generación de los ochenta, década en la que la autora fue diagnosticada como bipolar, se quedó embarazada e intermitentemente vivó en la calle, mientras su banda de rock indie iba alcanzando la fama. Un viaje apasionante por el caos mental y lo que hay al otro lado.» Simon Reynolds

«Un libro impecable -divertido, rítmico, con una voz interior poderosa, comovedora y humilde- y emocionalmente tóxico, difícil de dejar una vez comenzado.» JOSÉ ÁNGEL GONZÁLEZ, Calle 20
«Un libro directo, sincero, humilde y bello pero, a la vez, extraño incluso para los fans de la musa y conmovedor incluso para sus detractores (si es que existen).» Fantastic Plastic

«Un diario que se lee como una novela, casi como una novela de Hubert Selby Jr, sobre las miserias de todo aquello que las estrellas nos ocultan.» LAURA FERNÁNDEZ, Playground Magazine

PRÓLOGO
Dicen: «Estás enfermo, así que lo que crees que es
real no es sino fantasía». Pero eso no tiene una lógica
estricta. Estoy de acuerdo con que los fantasmas sólo
se aparecen a los enfermos, pero eso sólo demuestra
que únicamente son capaces de aparecerse a ellos,
no que no existan.
Fiódor Dostoievski

El universo hace de Dios.
Micky Dolenz 
Este libro está basado en un diario que empecé a escribir a los dieciocho años. No sé por qué lo he conservado tanto tiempo; al leerlo he sentido una mezcla de nostalgia y náusea bastante desagradable. Lo sostenía con los brazos bien estirados, como uno sostiene al primer pez que ha pescado en su vida (toda una proeza... ¡pero una pestilente proeza!). Lo que me ha parecido más chocante es que ya entonces, siendo aún una adolescente, pusiera tanto empeño en conciliar la música y el arte, una tarea de mil demonios. Si los estadounidenses pensaran que la música y el arte debieran ir de la mano nunca habrían inventado los Grammy.
     Supongo que el diario me servía de amuleto contra la mala suerte -decidida como estaba a que la historia no se repitiese-. Reconozcámoslo, era un libro raro, costaba ponerse a leer todo aquello; estaba lleno de lagunas, y se iba diluyendo tanto que uno podía advertir a su autora ahogándose justo ahí, en ese preciso instante. Cada una de sus páginas resultaba tan intrincada como el mecanismo de encaramarse a una ventana: primero debes ponerte de pie con cuidado, luego desviar un poco la mirada y, finalmente, intentar buscar un punto dede el que orientarte.

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