Ir al contenido principal

El Hay Festival recuerda a los reporteros muertos en el Estado de Veracruz

La literatura como excusa para reflexionar sobre la libertad de expresión, el problema del narcotráfico o el rechazo al cuerpo propio. En su segunda edición en la ciudad mexicana de Xalapa y a un día del cierre del programa, el Hay Festival recibe a autores tan dispares como la psicoanalista británica Susie Orbach, el periodista Ed Vulliamy o el nobel de literatura Wole Soyinka.

La capital del Estado oriental de Veracruz, una urbe universitaria de poco más de 400.000 habitantes, con calles pintorescas y animadas cantinas en el centro de la villa, es además uno de los polos culturales de una región que se ha convertido en una de las más peligrosas de México para el ejercicio del periodismo. “Desde el último Hay Festival han sido asesinados seis reporteros en Veracruz”, recordaba durante su intervención el presidente del PEN American Center, Peter Godwin. Una de ellas, la corresponsal de la revista Proceso Regina Martínez, hallada sin vida en su casa el pasado abril. La organización PEN Internacional, dedicada a promover la literatura y el derecho a la libertad de expresión, está presente en el festival por este motivo: llamar la atención de las autoridades sobre situación precaria de los profesionales de la información en un país donde los cárteles de la droga atentan contra las sedes de los medios y asesinan a quien da cuenta de las noticias.

La libertad de expresión también como derecho fundamental de todo individuo. En este sentido, el primer premio nobel de literatura africano, el nigeriano Wole Soyinka, ha recalcado que “no hay país donde no exista, al menos como mecanismo de seguridad pública. Si esta se niega, la sociedad explota” y añade, “debemos protegernos de los que tratan de menoscabarla”.

El problema del narcotráfico ha sido otro de los temas recurrentes en los encuentros del festival. Para el periodista Ed Vulliamy, autor del libro Amexica. Guerra en la frontera, el conflicto no termina con la legalización: “Hagan que la gente entienda que no necesitan las metanfetaminas más que el iPhone 5”. El reportero del diario británico The Guardian lanza además una crítica contra los que originan la violencia. “¿Quién fabrica los videojuegos que hacen que los niños de ocho años quieran volverse asesinos? Puede que los soldados americanos ignoren que esto es real cuando empiezan a matar en Irak”.

La psicóloga británica Susie Orbach.

La tiranía del culto al cuerpo, obra de la psicoterapeuta y crítica social Susie Orbach, ha sido el tema central de otra de las charlas del Hay de Xalapa. Según ha explicado la autora, se trata de una obra escrita “por tristeza, furia y amor”, tras ser consciente de un cambio en la percepción del cuerpo durante los últimos 25 años y después de que saber que en la escuela de su hija, de nueve años, había niñas con bulimia. “¿Por qué esas chicas no habitan su cuerpo?”, se pregunta. “La gente ha aceptado que tener un cuerpo con problemas es la norma (…) Si le preguntas a una adolescente qué no le gusta de su físico citará muchas partes. Si le preguntas qué le gusta, se quedará callada”, resume.

El Hay Festival de Xalapa, en el que desde el miércoles han participado hasta un total de cien literatos y artistas, echa el cierre este domingo con la esperanza de ser de nuevo su sede en México el próximo año.

El País

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jesús no dijo eso

Tratar de descifrar el pasado de los verdaderos textos que alojan los libros de Nuevo Testamento, es procurar hacer un camino a ciegas por montañas de años que la historia ha dado al hombre en su obrar de dejar plasmado lo mas cercano a la indudable historia de Jesús y sus seguidores mas inmediatos. No se conservan ningún texto del Nuevo Testamento en su estado original. Ahora bien, se han preservado miles de manuscritos que ha sido de viga para el desarrollo de la crítica textual del Nuevo Testamento, para al menos, aproximarse a los textos originales. Es tarea de la crítica textual intentar reconstruir, utilizando los criterios científicos a las manos, el texto más próximo al original, a partir de los manuscritos y fuentes externas que se conservan. Desde muy atrás, los libros se realizaban a través de las copias que estaba a mano de escribas profesionales y no, y que no fue algo ajeno a los libros del Nuevo Testamento, por tal razón, a la hora de los críticos textuales...

huellas religiosas

"La religión es tan variopinta como la humanidad. Sus reacciones ante la vida son a veces inteligentes y creativas, a veces estúpidas, estultificantes, destructiva. Por medio de sus doctrinas presentan a veces una imagen adecuada de la naturaleza y calidad de la Realidad definitiva, y a veces esa imagen está coloreada por la más bajas ansias del hombre, y es, por tanto, radicalmente falsa. Sus consecuencias son a veces muy buenas, y a veces son monstruosa y diabolicamente malas". Aldous Huxley Buena a sido la presentación ante escrita, de como la religión en cierto sentido adormece ese mounstro que llevamos dentro. La religión produce un alisiente atemporal, encubierto bajo la sombra y cadena, que con el mas simple atudimiento se asoman anuestra realidad humana. La religión bajo el concepto del respecto mutuo crea el verdadero lazo del amor entre la humanidad, pero cuando esta quiera sobre salir bajo el pretexto de la denominacion, ahí mismo queda derrumbado los sanos valores...

Grandes esperanzas (Fragmentos)

«En el primer momento no me fijé en todo esto, pero vi más de lo que podía suponer, y observé que todo aquello, que en otro tiempo debió de ser blanco, se veía amarillento. Observé que la novia que llevaba aquel traje se había marchitado como las flores y la misma ropa, y no le quedaba más brillo que el de sus ojos hundidos. Imaginé que en otro tiempo aquel vestido debió de ceñir el talle esbelto de una mujer joven, y que la figura sobre la que colgaba ahora había quedado reducida a piel y huesos. [...] ―¿Quién es? ―preguntó la dama que estaba sentada junto a la mesa. ―Pip, señora. ―¿Pip? ―El muchacho que ha traído hasta aquí Mr. Pumblechook, señora. He venido a jugar... ―Acércate más, muchacho. Deja que te vea bien. Al encontrarme delante de ella, rehuyendo su mirada, observé con detalle los objetos que nos rodeaban, y reparé en que tanto el reloj que había encima de la mesa como el de la pared estaban parados a las nueves menos veinte. ―Mírame ―me dijo miss...