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"Soy acreedor al Premio Cervantes por el libro que estoy por escribir"

Doce meses. Hasta abril de 2013. Entonces el poeta chileno Nicanor Parra, ganador del Premio Cervantes, sí se sentirá a la altura de pronunciar unas palabras para agradecer el galardón. "Mi abuelo me ha enviado para que pida una prorroga de un año para un discurso medianamente plausible", ha explicado Cristóbal Ugarte, nieto del creador de la antipoesía, que ha recogido el premio en lugar de Parra de las manos del príncipe Felipe en la Universidad de Alcalá de Henares. La ceremonia tampoco ha contado con la presencia del Rey.
"Le he dejado en Chile, rodeado de libros, la mayoría de ellos versiones del Quijote", ha contado sobre su abuelo el joven Ugarte. "También había varias enciclopedias abiertas, con las paginas más importantes señaladas con bolsitas de té", ha añadido el nieto del antipoeta por excelencia al comienzo de una de las entregas del Cervantes más cortas de la historia, con sus menos de 40 minutos.
Nicanor Parra se encontraba a miles de kilómetros pero sí estaba en Alcalá de Henares la máquina de escribir con la que redactó muchos de sus antipoemas. A pocos metros de ella, el nieto del poeta chileno iba leyendo una decena de creaciones de Parra, de ¿Esperaba este premio? a Soliloquio del individuo, de Existe a El hombre imaginario.
También estaban todas las identidades del poeta chileno, al menos según el ministro de Cultura, Deportes y Educación, José Ignacio Wert. "Saludamos a Nicanor Parra y a todos sus alteregos: mister Nadie, el hombre imaginario, el antihéroe, el individuo".
Ante la cantante Patti Smith, el director de la RAE, José Manuel Blecua, el director del Cervantes, Víctor García de la Concha, el exdirector general del Libro, Rogelio Blanco, entre otros invitados al evento, el príncipe Felipe también ha homenajeado al ganador del Cervantes, al que se ha referido como un "gemelo de Cervantes".
Para el ministro Wert, Parra "es un fracontirador de la poesía que lo relativiza todo. No es un sabio que nos abruma con sus verdades, sino un hombre corriente, que se equivoca. En vez de un lenguaje oscuro nos habla con palabras de la vida cotidiana. La poesía, con Parra, sale a la calle. O, como dijo él: 'Los poetas bajaron del Olimpo".
Más que bajar, el nieto del poeta chileno no quiso subir. Normalmente el ganador del Cervantes lee su discurso desde el púlpito del paraninfo. Cristóbal Ugarte en cambio se quedó en un atril a la altura de los invitados. Desde allí el nieto se ha dirigido directamente a su abuelo en una suerte de diálogo con el que ha cerrado su intervención.
"¿Se considera usted acreedor al Premio Cervantes?".
"Claro que sí".
"¿Y por qué?".
"X un libro que estoy x escribir" [sic].

El País

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