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Baudolino

Si tenemos alguna afinidad con los escritos de Umberto Eco, podríamos decir que con Baudolino hacemos un regreso a ese contenido cargado de una abrumadora cultura propia de Eco, de ese juego de erudición, de manoteos verbales y lingüísticos propio de su haber de conocimientos. Podríamos decir que con esta novela, donde regresa a la edad media, donde entrecruza lo picaresco y los reencuentros históricos de la época, Eco pone de manifiesto el amplísimos contenido de vocabulario, su gran conocimiento de teología y ciencia, las cuales las pone en disputas constantes, pero aun mas, el gnosticismo y los misterios que circundan en toda la novela.

“Baudolino es una novela sobre la mentira, o sobre la capacidad de cambiar las cosas para que suenen mejor: Baudolino miente sin mala intención, pero todos le creen porque sus historias descubren un gran mundo de fantasía. En el fondo, a través de la novela, releo la historia de aquel periodo medieval como fruto de las invenciones de un muchachillo” Eco.

La novela gira en el año 1204, cuando nuestro Baudolino de Alejandría hace entrada a Constantinopla, no teniendo en cuenta la Cuarta Cruzada que estaba haciendo estragos en la ciudad. En el centro del caos es cuando conoce a Nicetas, quien le salva la vida. Entre ambos se emprende una conversación, siendo este último asombrado por el conocimiento lingüístico de Baudolino. Baudolino, la novela es la historia de sí mismo, como lo hace contar Baudolino en toda la novela a Nicetas. Se debe aclarar que su historia comienza en 1155, cuando este es comprado y adoptado por el emperador Federico I, siendo educado en la lectura y escritura del latin, y en el transcurso enviado a Francia para fortalecer sus estudios.

Cambiando de pagina, Baudolino es una novela que independientemente de los recursos literarios que en ella se acumulan, no me cautivo tanto como los demás escritos de Umberto Eco, claro cada escrito tiene su lugar, pero en esta vemos lo linear del texto, que para otros será uno de los recursos de apreciación a un buen texto, pero no me enredó. Me vi precisado a ir adelantando página, por lo pesado se me hicieron algunas páginas.

En hora buena, sea usted el jurado en la lectura de este libro.

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