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YO, BUFÓN DEL REY

 

Título original: Le Fou du roi

Autor: Mahi Binebine

Traducción: Amaya Garcia Gallego y Maria Teresa G

Editorial: Alfaguara

Año de publicación: 2017

Año de edición :2018

Número de páginas:160

Genero: Novela, Ficción

 

“mi peculiar existencia no es sino hacer feliz al rey. Nada más vivo para eso. Y nada me proporciona tanta satisfacción como que a Sidi se le ilumine el rostro.”

 

Aunque suene una historia más de la que estamos acostumbrado los lectores, esta historia sacada del ingenio y la imaginación de su autor, tiene un comodín de algo real, pues el padre de este pasó alrededor de 35 años en la corte del rey marroquí Hassan II. Ahora, el hecho de leer que fue parte de los séquitos del rey, no significa que fue un diplomático o uno de los ministros más cercano, para nada, fue simplemente un bufón, es decir, uno que hacia reía al rey,  tiene algo de real la historia.

 

“pertenecía a una raza de hombres a quienes el fracaso se les hace intolerable.”

 

Esta lectura te hace creer que te remonta a un siglo de la edad media, pero mientras vayas incrementando su lectura notará que muchas de las descripciones que utiliza el escritor para dar cuerpo al texto hace mención de artefactos y elementos muy  modernos, como helicópteros, campos de golf, ascensores. El narrador, que en primera persona va dibujando todos los acontecimientos entorno al rey Siri, un enfermizo rey, el cual pendía su vida en los pequeños momentos que la muerte le daba soltura. Se creía vivo, más sus allegados, sus cortesanos siempre estaban a la espera de ese momento cuando los palpados ya no puedan soportar el peso de la muerte. Una historia donde todos sus sequitos estaban bajo la vista del rey, de las amenazas de caer en la desgracia por el más mínimo pretexto. Recuerdo, que ninguno de los funcionarios podía retirarse del entorno del rey hasta asegurarse de que en realidad estaba durmiendo. Todos deben de darle animo al rey.

 

“Aquel a quien escucha el rey es tan poderoso como el rey.”

 

En este mundo extraño de cortesanos, donde el dialogo filosófico, la literatura, el canto estaban a las ordenes del rey, también encontramos otros personajes, como Mina, la esposa de quien le da vida al texto, Mohamed ben Mohamed, tuvo tres hijos, pero su primogénito, Abel será el tormento, la inestabilidad de


su vida: “Cuántos rodeos en este relato mío para evitar la mención de una herida que llevo a cuestas desde hace tanto tiempo: la de mi hijo mayor, que tuvo la brillante idea de dar por tierra en una sola mañana con la obra de una vida.” Fue encarcelado durante veinte años, del cual no se supo más de él, acusado de un sangriento golpe de estado contra el rey, este hecho pone entre la espada y la pared al bufón, pues no puede hacer nada por él. “Dicho lo cual, el rey era imprevisible, nadie podía anticipar sus reacciones; podía sancionar con violencia cualquier nimiedad o ser capaz de perdonar las faltas más graves”

 

“Poseía, en efecto, el arma más temible que pueda existir en una monarquía absoluta: que me escuchase el rey.”

 

Es una excelente novela, que podríamos decir que tiene un tinte autobiográfico, porque el autor en cierto modo hace reflejar a su padre como persona del rey. Es un homenaje a su padre, es una novela de perdón. Un texto donde se cruzan las bromas, los trucos, pero raya lo trágico, el miedo. Las mujeres se ven casi ausente del protocolo del Palacio Real, no más allá de ser elegida para ser esposa de uno de los sirvientes del rey. La ficción se columpia junto a la realidad, para hacernos consciente de la preferencia del poder ante lo familiar, de lo satírico que ornamenta las cortes.

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“Porque en el perdón hay una parte de olvido. Qué remedio. De lo contrario, resulta difícil perdonar, por no decir imposible. Cuando asoman los detalles de una herida y la precisión de los recuerdos sopla en ellos como si fueran brasas, fagocitan toda la parte de humanidad que es capaz de perdón.”

 

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