Ir al contenido principal

El vestido azul

Título original: La robe blue

Autor: Michèle Desbordes

Traducción: David Maríin Copé

Editorial: Periférica

Año de publicación: 2004

Año de edición :2018

Número de páginas:152

Genero: Novela, ficción, Drama, Mujeres, Arte, Feminismo

 

“Registraba el paso del tiempo, repetía, los años, las estaciones y todos los días en los que esperaba, no hacía otra cosa que esperar; la veían sacar de los bolsillos, o del pequeño ridículo que llevaba colgado de la muñeca,”

 

El vestido azul es la historia del confinamiento de Camila Claudel, una mujer solitaria con su fiel compañera la espera,  la vida de una artista que daba vida a la tierra a traves de sus esculturas, quien sentada en una silla en el parque del asilo de Montdevergues allí fue donde pasó treinta años con la espera, solo se divisaba, se alivianaba con la llegada de Paul Claudel, su hermano. Un lugar donde las evocaciones se cubren de reminiscencias.  Un lugar donde presente, pasado se mezclan. Ella siempre con su vestido, su viejo abrigo y su zapatillas de fieltro dejaba que sus oídos interpretaran la espera con las palabras de Paul Claudel y sus viajes, a traves de la intimidad etérea de la ensoñación y donde se le veía siempre tomar notas, pues era una forma de registrar el paso del tiempo, los años, ese circulo vicioso que le era costumbre. 

 

“él debía abandonar el consulado en Hamburgo, y ella, en otro tren, partía hacia aquel manicomio, sin saber el tiempo que duraría aquello, los treinta interminables años durante los cuales no vería más que a las otras locas a las que paseaban por aquellos caminos y que de noche gritaban por los corredores y los refectorios donde, desviando la mirada y tapándose los oídos, se las encontraba una y otra vez.”

 

Con un estilo delicado, Desbordes rinde un hermoso homenaje aquí en forma de novela, aclarando no una biografía, es útil especificarlo sino una búsqueda, la del personaje de Camille Claudel que descubrimos a lo largo de las páginas gracias a las bonitas palabras del narrador, que en su momento también nos habla del maestro Auguste Robin su amante. Una novela donde se mezcla el amor, y la belleza, donde el odio hace aflorar las circunstancias que lo propician, el abandono. Una historia que recorre la existencia de Camille hecha pasión, con un genio prodigioso en la escultura, una autoridad sin precedentes, pero más luego, llevada al confinamiento, al abandono, a la disolución de todo expectativa.  

 

A lo largo de las páginas, conocemos la increíble actitud de su madre quien durante más de quince años permaneció indiferente a las súplicas de su hija para sacarla del hospicio donde fue internada y la de su amado hermano pequeño que pudo pasar largos años entre visitas al manicomio de Montdevergues. Y contamos con ella, que anota en su pequeño cuaderno, los años de visitas, 1915, 1920, 1925, el verano de 1927, el verano de 1928, los veranos 1930, 1931, 1933, 1935 y, el último de todos, el verano de 1936

 

“hacía tiempo que rondaba por allí, como una amenaza, la idea de que nada dichoso o grande podía perdurar, que llegaría un día en que, como en el desenlace de un combate, sería preciso deponer las armas y rendirse, con una de esas rendiciones incondicionales y sin perdón, y entonces todo habría terminado para ella.”

 

Sin igual el cierre de este texto donde el color azul del mar, el océano es la promesa de Pablo a Camille, de pasar un  día libre frente al mar. Una hermosa conversación al final, conmovedor en el imaginario de Camille donde se desnuda las emociones, el corazón y alma deja en claro lo arraigado de este amor fraternal.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Carta de Manuela Sáenz a James Thorne, su primer marido

No, no y no, por el amor de Dios, basta. ¿Por qué te empeñas en que cambie de resolución. ¡Mil veces, no! Señor mío, eres excelente, eres inimitable. Pero, mi amigo, no eres grano de anís que te haya dejado por el general Bolívar; dejar a un marido sin tus méritos no seria nada. ¿Crees por un momento que, después de ser amada por este general durante años, de tener la seguridad de que poseo su corazón, voy a preferir ser la esposa del Padre, del Hijo o del Espíritu Santo o de los tres juntos? Sé muy bien que no puedo unirme a él por las leyes del honor, como tú las llamas, pero ¿crees que me siento menos honrada porque sea mi amante y no mi marido? No vivo para los prejuicios de la sociedad, que sólo fueron inventados para que nos atormentemos el uno al otro. Déjame en paz, mi querido inglés. Déjame en paz. Hagamos en cambio otra cosa. Nos casaremos cuando estemos en el cielo, pero en esta tierra ¡no! ¿Crees que la solución es mala? En nuestro hogar celestial, nuestr...

Grandes esperanzas (Fragmentos)

«En el primer momento no me fijé en todo esto, pero vi más de lo que podía suponer, y observé que todo aquello, que en otro tiempo debió de ser blanco, se veía amarillento. Observé que la novia que llevaba aquel traje se había marchitado como las flores y la misma ropa, y no le quedaba más brillo que el de sus ojos hundidos. Imaginé que en otro tiempo aquel vestido debió de ceñir el talle esbelto de una mujer joven, y que la figura sobre la que colgaba ahora había quedado reducida a piel y huesos. [...] ―¿Quién es? ―preguntó la dama que estaba sentada junto a la mesa. ―Pip, señora. ―¿Pip? ―El muchacho que ha traído hasta aquí Mr. Pumblechook, señora. He venido a jugar... ―Acércate más, muchacho. Deja que te vea bien. Al encontrarme delante de ella, rehuyendo su mirada, observé con detalle los objetos que nos rodeaban, y reparé en que tanto el reloj que había encima de la mesa como el de la pared estaban parados a las nueves menos veinte. ―Mírame ―me dijo miss...

Las muchas lenguas de Kundera

La primera novela de  Milan Kundera ,  La broma,  es la historia de cómo una ironía leída por quien no debería –escribir en una postal “El optimismo es el opio del pueblo”– arruina la vida de su protagonista en la Checoslovaquia comunista. La última,  La fiesta de la insignificancia  –que su editorial en España, Tusquets, saca a la calle el 2 de septiembre– relata en uno de sus capítulos como Stalin relata una historia que puede ser, o no, un chiste, aunque descubrirlo no es sencillo: si por casualidad no es un chiste y es un delirio de dictador, puede costar la vida al que se ría a destiempo. En medio, transcurre la vida de uno de los escritores europeos más importantes del siglo XX, cuya existencia podría ser definida como una gran lucha contra un mundo que ha perdido el sentido del humor. Los chistes son un ángulo magnífico para contar la historia del comunismo en Europa Oriental y la URSS: “Qué hay más frío que el agua fría en Rumania? El agua caliente”...