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La avería

Título original: Die panne
Autor: Friedrich Dürrenmatt
Traducción: Jorge Seca
Editorial: Periferica
Año de publicación: 1956
Año de edición :2020
Número de páginas:112
Genero: Novela, Clásico, ficción, Literatura alemana, Thriller, Crimen, Misterio

¿Puede inferirse algún aspecto de su vida privada a través de ese apodo, estimadísimo?”

Somos incapaces de vivir sin comunicar, sin expresar, sin transmitir aquello, que en muchas de las ocasiones son el fruto de la imaginación. La forma como nos expresamos, puede ser una historia, marca por nuestro estado de animo, nuestras alegrías, pero a traves de esta se saca a la luz una gran historia para ser recordada, y es altamente escuchado, que los perfumes que vienen en frasco pequeños encontramos buena esencia. El porqué de esta introducción, un título de un libro, que a todas luces no dice nada, pero que con el solo hecho de leer el primer capitulo es para quedarse hilando en los demás.

La simple avería de un coche Studebaker dio lugar a la creación de toda una historia, el cual teniendo como protagonista a Alfredo Traps (trampa, engaño), un representante textil, el cual se detiene entrada la noche en un pueblo, donde también frecuentaban otros huéspedes pueblerinos. Así de simple comienza esta historia, pues pasa la noche en la casa de un juez jubilado, disfrutado de una suntuosa comida con otras personas jubiladas: el fiscal Zorn (rabia, ira), el defensor Kummer (angustia, preocupación) y el verdugo Pilet (picota). Sin embargo, la invitación está sujeta a una condición: Se supone que las trampas deben asumir el papel del acusado en un proceso ficticio en el que las viejas profesiones desempeñan sus antiguas profesiones. En un crimen siempre se puede encontrar algo que confesar, una afirmación que servirá de tema para determinar la culpabilidad o no de un hecho entorno a Traps. La mesa de discusión muestra a Traps como un hombre de negocios profesional que conoce y utiliza los medios necesarios para el progreso social. En primer lugar, orgulloso de su vida, se da cuenta de que hasta ahora se ha movido dentro del ámbito de la legalidad, pero no ha seguido un verdadero espíritu. El fiscal Zorn toma una breve aventura de Traps con la esposa de su antiguo jefe fallecido como una oportunidad para acusarlo de asesinato. Un termino que entre en juego, la llamada culpabilidad moral por la muerte de su antiguo jefe Gygax, pues para escalar “Primero tuve que vencer a Gygax, y esa fue una ardua tarea.” Pues en el negocio textil no se pretende ser caballero, sino jugar hasta vencer el  obstáculo “no actué con indulgencia cuando hubo que ponerle el cuchillo en el pescuezo al viejo Gygax y clavárselo, pero yo tenía que salir adelante, qué le vamos a hacer, el negocio es el negocio a fin de cuentas.” Ya por lo dicho lo hacemos un individuo culpable, se ancla en una historia de encrucijada. “y entonces se enteró enseguida de todo lo concerniente a Gygax, de la fragilidad de su salud, de cómo podía matarlo cualquier alteración, de su edad, de lo zafio y horrendo que era con su esposa y de cómo estaba firmemente convencido de su fidelidad.” Pero como se oye en el coloquio era fastidios tildar de asesinato la muerte de un hombre de negocios enfermo del corazón.

Un excelente clásico donde las grotescas consecuencias de una avería, pasa al juicio de una orgia alimenticia, una sentencia de muerte sobre la mesa, donde los limites del juego están borrosos, transformándose la ficción en realidad. Las idas y venidas de alcohol un elemento fundamente a donde iba esto a parar todo esto, más allá de los efectos que golpearon más a Traps, que los demás: “Ya no había más que balbuceos, estaban del todo embriagados, ocupaban el salón unas borracheras de órdago, se decían frases sin sentido, eran más bien monólogos ya que nadie escuchaba lo que decían los demás. ” Saber la sentencia final es tu tarea saber leyendo el libro.

“No hay elogios suficientes para nuestro querido invitado, es un actorazo, representa su papel a la perfección. ”

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