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El nervio óptico

Título original: El nervio óptico 

Autor: María Gainza

Editorial: Mansalva

Año de publicación:2014

Año de edición :2014

Número de página:154

Genero: Ficción, Arte, Historia corta, Novela

 

Si bien es un texto que se entrecruza entre la historia y la critica del arte, los enredos de la actividad social, el ensayo y la ficción historia, muchos no la ven como una novela, pero menos un libro de relatos, pero si lo que vemos es que hay un cruce de once capítulos entrelazado con los incidentes de la vida de la narradora, una mujer de familia rica que elige salir de la comodidad y vivir con dificultades y zozobra.

 

La materia prima de este texto es la visión que le da la narradora a los cuadros de algunos artistas, que de alguna forma establecieron experiencia en su vida, que a través de estos once relatos se encuentra dispersos: Toulouse-Latrec, El Greco, Schiavoni, Cézanne o Courbet. Pero de igual modo no deja de mencionar algunos escritores de la talla de Margarite Duaras, Vladimir Nabokov, Silvia Plath, Marina Tsvietáiev entre otros. 

Escribir sobre arte me llegó un poco de casualidad y cuando sucedió yo no tenía una mete pero si tenía una intuición (he armado una vida a partir de intuiciones): quería hacer algo distinto pero no por original y mucho menos por experimental. Quería escribir algo que todos pudieran leer. Buscaba que los textos tuvieran su autonomía como objetos. Creo que aspiraba a que tuvieran valor literario pero en ese momento no lo hubiera reconocido jamás. Con los años no cambié mucho mi manera de escribir. No sustancialmente. ”

 

Creo que las intenciones están marcadas en el texto, podría ser novedoso de hacer esa mescolanza trayendo el arte y cruzarlo con la narrativa, es algo fabuloso, pero al comenzar a leerlo no sentí agarre, quizás sea un texto para un segunda lectura para poder apreciar mas a fondo las virtudes del mismo. Con esto no digo que es malo, sino un texto que va de un punto a un punto b, con una temática repetitiva, pero sin alguna profundidad en la materia prima. Pero dejemos que siga cociéndose para una segunda lectura.  

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