Abandonada
por su propia madre en la ribera del río Black Snake, la pequeña «niña
de barro» sobrevive gracias al azar, o quizá al destino. La
bienintencionada pareja que la adopta procura sepultar su pasado. Pero
el pasado siempre vuelve.
Meredith Neukirchen es la primera mujer que accede al rectorado de una de las ocho prestigiosas universidades de la Ivy League. Una mujer volcada en su carrera profesional y con un fervor moral muy absorbente. Sin embargo, en plena emergencia de una crisis política y en el transcurso de una prolongada relación sentimental secreta, Meredith se topa con una serie de amenazas a su liderazgo que la pondrán a prueba como ella jamás hubiese sospechado. Más tarde, deberá enfrentarse a aquella «niña de barro» que creía haber dejado atrás para siempre. ¿Cómo escapar cuando la inteligencia y el idealismo feroz que antaño la liberaron ponen ahora en peligro su presente?
Meredith Neukirchen es la primera mujer que accede al rectorado de una de las ocho prestigiosas universidades de la Ivy League. Una mujer volcada en su carrera profesional y con un fervor moral muy absorbente. Sin embargo, en plena emergencia de una crisis política y en el transcurso de una prolongada relación sentimental secreta, Meredith se topa con una serie de amenazas a su liderazgo que la pondrán a prueba como ella jamás hubiese sospechado. Más tarde, deberá enfrentarse a aquella «niña de barro» que creía haber dejado atrás para siempre. ¿Cómo escapar cuando la inteligencia y el idealismo feroz que antaño la liberaron ponen ahora en peligro su presente?
«Oates pertenece a la vieja estirpe de Poe, Borges, Kafka, Cortázar o Chéjov.» Ángeles López, Qué Leer
«Probablemente la mejor escritora norteamericana viva. Todo un clásico sobre el que aletea el Nobel.» Elena Hevia, El Periódico de Catalunya
«Una novela llena de fuerza, hipnótica, que sugiere que olvidar el pasado quizá sea el elevado coste que exige el éxito.» The New Yorker
«Novela
extraordinariamente intensa y evocadora... Oates ha creado un drama
incisivo y electrizante sobre nuestra profunda conexión con el hogar,
la persistencia del pasado y las batallas de una superviviente en
estado de sitio interior y exterior... Una gran novela lista para la
polémica.» Booklist
«Su novela más abiertamente política. Al tiempo colosal y detallista, cerrada y expansiva, épica e íntima.» Scotland on Sunday
«Una
perturbadora exploración de la propia intimidad... que le mantendrá
absorto hasta el final.» Washington Independent Review of Books
«Un libro para levantarnos del asiento...» Buffalo News
«Joyce
Carol Oates es una de las más grandes escritoras del último medio
siglo. Con su prosa incisiva y acerada, bella en su aparente frialdad y
sensible a pesar de su tremenda crudeza, la norteamericana es autora
de muchos cuentos y varias novelas sobresalientes... Una leyenda viva
de la literatura.» Daniel Martín, República.com
«Una de las mejores narradoras estadounidenses del último medio siglo.» Nuria Azancot, El Cultural
«Joyce
Carol Oates se ha convertido en una de las principales fuerzas
elementales de la novela norteamericana, un diablo de las
profundidades... Hace unos cuarenta años, Oates confesó su ambición de
contener el mundo entero en sus novelas, una ambición que denominó
"irrisoriamente balzaciana". Bien puede ser que a ella se lo pareciese
entonces, pero aquí no se ríe nadie ahora.» Henry Louis Gates Jr., The Nation
«Si
aún no has leído nada de la señora que acabará robando el Nobel a sus
colegas masculinos, empieza por cualquiera de sus títulos. Alfaguara
está desenterrando el tesoro.» Carlos Zanón, Avui
Niña de Barro en la tierra de Moriah
Abril de 1965
Debes estar preparada, dijo la mujer.
Preparada no
era una palabra que la niña comprendiera. En la voz de la mujer,
preparada era una palabra de calma y quietud, como agua reluciente en
las marismas junto al río Black Snake que la niña pensaba que parecían
las escamas de una serpiente gigante cuando una estaba tan cerca de la
serpiente que no podía verla entera.
Porque
ésta era la tierra de Moriah, decía la mujer. Este lugar al que habían
llegado de noche era el lugar prometido, en el que sus enemigos no
tenían poder sobre ellas y nadie las conocía ni las había visto.
La mujer hablaba con la voz del agua tranquila y reluciente y enunciaba
sus palabras con claridad, como si estuviera traduciendo a ciegas
mientras hablaba y las palabras que traducía tuvieran formas extrañas y
se hubieran encajado de cualquier manera en su laringe; le dolían, pero
el dolor no le era desconocido, y había aprendido a encontrar en el
dolor una felicidad secreta, demasiado maravillosa para arriesgarla
reconociéndola.
Nos está diciendo que confiemos en Él. En todo lo que se hace, confiemos en Él.
De la bolsa de lona en la que, durante los días y noches de recorrer la
carretera serpenteante que salía de Star Lake hacia el norte, había
guardado lo necesario para llevarlas hasta la tierra de Moriah sanas y
salvas, la mujer sacó las tijeras grandes.
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