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Los leopardos de Kafka

Besarabia, 1916. Un joven judío de la Rumanía prerevolucionaria decide realizar una misión encomendada por el mismísimo Trotsky. 

Su aventura le lleva a conocer a Kafka y a malinterpretar un aforismo que éste le entrega en un hilarante episodio que acabará teniendo consecuencias en el momento del golpe de estado en Brasil, en 1964. 

Historia, literatura y vida se fusionan en esta novela gracias al humor, la inteligencia y la originalidad de Moacyr Scliar. 

 «Esta deliciosa novela revela el ya conocido talento de Scliar en su máximo nivel. Originalmente publicada en el año 2000, Scliar toca sus temas favoritos: la existencia humana como una secuencia de acontecimientos absurdos y fortuitos; la total ignorancia del valor estético de la vida por parte de la burocracia y la risa como requisito básico para afrontar el Apocalipsis.»
Ilan Stavans
, Revista Forward.

«Una novela que lo tiene todo: historia de espionaje, semiótica del texto (donde el malentendido pone en marcha los acontecimientos, a la manera del Péndulo de Foucault de Umberto Eco). Una comedia de errores, de reflexión histórica y política, de amor adolescente y de búsqueda de las raíces. Un libro de múltiples capas, una historia que se las arregla para hacer reír, pensar e incitar a la acción al mismo tiempo.»
Lorenzo Trenti
, Thriller Magazine.

«La obra de Scliar es original, fascinante, poderosa, absorbente -merecedora de los mejores adjetivos que puedan aplicarse a la ficción.»
Alan Ryan,
The Washington Post.

Comienzo del libro

Unos leopardos penetran en el templo y
beben de las copas sagradas hasta vaciarlas
del todo. Este hecho se repite una y otra vez.
Finalmente se hace previsible y se convierte
en parte de la ceremonia.
Franz Kafka

1

Informe confidencial 125/65
Señor comisario: la finalidad de este documento es informarle sobre el encarcelamiento del individuo Jaime Kantarovitch, alias Cantarera, detenido la noche del 24 al 25 de noviembre de 1965 en una de las calles del centro de Porto Alegre. Tal sujeto, conocido militante en los ambientes universitarios de la ciudad, venía siendo seguido por nuestros agentes desde hacía dos meses. Alrededor de las 21 horas, Jaime Kantarovitch, alias Cantarera, se dirigió al apartamento de su novia Beatriz Gonçalves. Otros individuos, seis en total, llegaron al lugar, solos o en parejas, obviamente para una reunión secreta. A las 23.30 los individuos abandonaron el lugar, momento en el que el agente Roberval les dio el alto. Siete individuos, incluyendo a Beatriz Gonçalves, consiguieron huir, pero el individuo Jaime Kantarovitch, alias Cantarera, que cojea de una pierna, no pudo correr. Detenido y conducido a la sede de la Unidad de Operaciones Especiales, fue interrogado. En tal procedimiento se utilizó la ayuda de corrientes eléctricas, interrumpidas por dos razones: 1) sucesivos desmayos del sujeto Jaime Kantarovitch, alias Cantarera, y 2) cortes en el suministro de energía eléctrica. Así pues, el interrogatorio no se pudo acabar. El individuo Jaime Kantarovitch, alias Cantarera, repitió varias veces que la reunión tenía como objeto hablar de literatura y tomar mate. En el apartamento se encontró efectivamente una calabaza de mate todavía tibia y varios libros, lo que naturalmente no invalida la hipótesis de reunión subversiva. El individuo Jaime Kantarovich, alias Cantarera, fue cacheado. En sus bolsillos había: 1) unos cuantos billetes y monedas; 2) un pañuelo sucio y rasgado; 3) un trozo de lápiz; 4) dos aspirinas; 5) un papel, cuidadosamente doblado, con las siguientes palabras mecanografiadas en alemán:

Leoparden in Tempel
Leoparden brechen in den Tempel ein und saufen die Opferkrüge leer; das wiederholt sich immer wieder; schließlich kann man es wird ein Teil der Zeremonie.

Debajo del texto, la firma de un tal Franz Kafka.

boomerang

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