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Rojo y negro

Título original: Le Rouge et le noir

Autor:  Henri-Marie Beyle

Editorial: Penguin clásicos

Año de publicación:1830

Año de edición :2015

Número de páginas:704

Genero: Ficción, Novela, Literatura, Ficción histórica, Narrativa, Clásico, Literatura francesa

 

Dejando atrás la relectura de este escrito, recordando que hace más de veinte años que lo había leído por primera vez, y veo en la actualidad la imagen misma de cualquier joven de provincia que quiere distinguirse sin importar las precarias condiciones que le asedian. Al igual que su personaje principal, hay otro personaje que parpadea en mi mente y es Lucien de Rubempré, el protagonista de la novela Las ilusiones perdidas de Honoré de Balzac, un joven de provincia que decide viajar a Paris en busca de la gloria de la literatura y de la poesía, pero más luego se va esfumando al descubrir el usurero mundo editorial. Solo vinculo ambos personajes en las ilusiones perdidas de querer sobresalir dejando atrás la provincia.

 

En un pequeño pueblo en Verrieres Julien Sorel, hijo de un carpintero, que tiene gusto por los estudios y la ambición. Un personaje sensible y ambicioso que quiere dejar atrás la carrera familiar en el aserradero de su pequeña ciudad provincial. En secreto, sueña con un ascenso similar al de Napoleón Bonaparte. Es aquí el quebradero mental que lo lleva a izar vuelo para lograr aquello que ambiciona. Gracias a la educación dada por el abate Chelan, se encamina a dar los primeros pasos, cuando se hace tutor a la casa del alcalde M. de Rénal. Después de un idilio adúltero con Madame de Rénal, Julien debe abandonar la ciudad. Ya en la ciudad por breve tiempo entra al seminario, convirtiéndose más luego en secretario privado del Marqués de La Mole. Este personaje en la actualidad, es lo que se llamaría, si cabe el termino, un playboy, Hermoso, inteligente, cultivado y fino, pero más común, Julien lucha por imponerse en ese mundo aristocrático.

 

Este personaje se encuentra en el justo centro de un puente donde a ambos extremos hay dos mujeres, por un lado a la tímida y hermosa Sra. de Rénal, esposa del notable provincial, enamorada de su confesor, quien la hará escribir la terrible carta de denuncia de la que al final resultan el drama y la decapitación del héroe y por otro lado a la ardiente Mathilde de la Mole que lee a Voltaire en secreto y hará que se le dé la cabeza de su amante decapitado, a quien besará con pasión, exactamente como Salomé hizo con la cabeza de San Juan.

 

Es un excelente texto que con gran delicadeza psicológica trabaja con precisión el pensamiento del héroe egocéntrico, orgulloso y ambicioso. También es una novela donde el arribismo se hace latente por el orgullo de su personaje, quien verá sus ambiciones frustradas por sus sentimientos, lo que los llevará a su pérdida. Pero por otro lado, vemos en el personaje de Madame de Rénal el sueño, la aspiración a la felicidad pura y simple, en cambio en Mathilde reluce la energía, la acción brillante y febril.

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