Ir al contenido principal

El deseo de revolución


Título original: El deseo de revolución

Autor: Tomás Abraham

Editorial: Tusquets

Año de publicación: 2017

Año de edición :2017

Número de página: 497

Genero: Ensayo, filosofía, historia

 

“La palabra ‘revolución’ insiste. Como decía Kant de la Revolución francesa, no se mide por sus éxitos o fracasos; es una virtualidad permanente. La revolución es un acto sublime, despierta entusiasmo. Es un deseo y, como tal, no tiene fecha de vencimiento. Un deseo que insiste a pesar de la decepción crea un problema que no se resuelve con la facilidad con la que Freud conjugó el principio de placer con el principio de realidad. Por eso este libro es una paradoja: pretende trazar el obituario de una insistencia deseante.”

 

A propósito de Kant, quien veía la revolución con un acto sublime, que despierta entusiasmo, y todo eso a raíz de su mirada en la Revolución Francesa, esta no se mide por sus éxitos o fracaso, sino por su virtualidad permanente. Siendo un acto permanente, no tiene fecha de caducidad no cuanto la ilusión que es una entidad perecedera.

 

El deseo de revolución en un caso se dispara al cielo, o para quienes persisten en demorarse en la tierra, por no creer en el Uno majestuoso, se disponen a crear la belleza inmanente que nos depara un arte de vivir o la contemplación de las bellas formas


Siempre hemos escuchado de los roles históricos del concepto de la revolución y sus  indistintos marcos, y de cómo estos  pueden ir a buscar una transformación de un sistema político o influir en el ámbito artístico, cultura, social, económico o industrial. El deseo de revolución, a través del ojo de Tomas Abraham es un fenómeno moderno y un poco mas atrás de su generación, pues como acabo de expresa, revoluciones en diferentes aspectos ha sucedido, pero a lo que apuesta con este libro Abraham, es a la idea de un fenómeno moderno caracterizado por  las transformaciones del mundo de la técnica y la tecnología, caracterizado por político y filosófico, con el surgimiento de las disciplinas, el desarrollo de la ciencia, el positivismo, la psicología entre otras, y de ahí surge la idea de que se puede crear un hombre nuevo en termino científico,  y con estas ideas aparece el marxismo, quien intenta sembrar las bases teóricas para transformar la sociedad bajo este esquema de idealización bajo las miradas de Marx, pero en su adentro lo que buscaba crear una sociedad nueva de iguales, donde no prime el dinero entre la gente, donde la opresión no se un arma al asecho entre los iguales, es decir, pura fraternidad. 

 

Mas que un deseo, el libro es un recuento, que podríamos decir hasta biográfico de los principales pensadores filosóficos de la segunda mitad de siglo pasado, Sartre, Camus, Foucault, Derrida, Aron, entre otros, quienes llevaron la voz cantante para hacer realidad este tipo de revolución, una revolución matizada por la palabra, por el determinismo a recurrir a un cambio en el escenario social, político y económico. Abraham llego a Paris justamente en el momento donde se daban esto cambios en la palabra, en el discurso. Y este libro es reflejo de que tan influenciado fue por aquellos que fueron ápice de los debates.

 

En sus manos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Carta de Manuela Sáenz a James Thorne, su primer marido

No, no y no, por el amor de Dios, basta. ¿Por qué te empeñas en que cambie de resolución. ¡Mil veces, no! Señor mío, eres excelente, eres inimitable. Pero, mi amigo, no eres grano de anís que te haya dejado por el general Bolívar; dejar a un marido sin tus méritos no seria nada. ¿Crees por un momento que, después de ser amada por este general durante años, de tener la seguridad de que poseo su corazón, voy a preferir ser la esposa del Padre, del Hijo o del Espíritu Santo o de los tres juntos? Sé muy bien que no puedo unirme a él por las leyes del honor, como tú las llamas, pero ¿crees que me siento menos honrada porque sea mi amante y no mi marido? No vivo para los prejuicios de la sociedad, que sólo fueron inventados para que nos atormentemos el uno al otro. Déjame en paz, mi querido inglés. Déjame en paz. Hagamos en cambio otra cosa. Nos casaremos cuando estemos en el cielo, pero en esta tierra ¡no! ¿Crees que la solución es mala? En nuestro hogar celestial, nuestr...

Grandes esperanzas (Fragmentos)

«En el primer momento no me fijé en todo esto, pero vi más de lo que podía suponer, y observé que todo aquello, que en otro tiempo debió de ser blanco, se veía amarillento. Observé que la novia que llevaba aquel traje se había marchitado como las flores y la misma ropa, y no le quedaba más brillo que el de sus ojos hundidos. Imaginé que en otro tiempo aquel vestido debió de ceñir el talle esbelto de una mujer joven, y que la figura sobre la que colgaba ahora había quedado reducida a piel y huesos. [...] ―¿Quién es? ―preguntó la dama que estaba sentada junto a la mesa. ―Pip, señora. ―¿Pip? ―El muchacho que ha traído hasta aquí Mr. Pumblechook, señora. He venido a jugar... ―Acércate más, muchacho. Deja que te vea bien. Al encontrarme delante de ella, rehuyendo su mirada, observé con detalle los objetos que nos rodeaban, y reparé en que tanto el reloj que había encima de la mesa como el de la pared estaban parados a las nueves menos veinte. ―Mírame ―me dijo miss...

Las muchas lenguas de Kundera

La primera novela de  Milan Kundera ,  La broma,  es la historia de cómo una ironía leída por quien no debería –escribir en una postal “El optimismo es el opio del pueblo”– arruina la vida de su protagonista en la Checoslovaquia comunista. La última,  La fiesta de la insignificancia  –que su editorial en España, Tusquets, saca a la calle el 2 de septiembre– relata en uno de sus capítulos como Stalin relata una historia que puede ser, o no, un chiste, aunque descubrirlo no es sencillo: si por casualidad no es un chiste y es un delirio de dictador, puede costar la vida al que se ría a destiempo. En medio, transcurre la vida de uno de los escritores europeos más importantes del siglo XX, cuya existencia podría ser definida como una gran lucha contra un mundo que ha perdido el sentido del humor. Los chistes son un ángulo magnífico para contar la historia del comunismo en Europa Oriental y la URSS: “Qué hay más frío que el agua fría en Rumania? El agua caliente”...