Ir al contenido principal

Libros del año

La lista completa de los diez primeros libros que son doce debido a un triple empate en el décimo lugar es la siguiente:

1-Verano, de J. M. Coetzee (Mondadori)

2-Poesía reunida, de William Butler Yeats (Pre-Textos)

3-Blanco nocturno, de Ricardo Piglia(Anagrama)

4-El sueño del celta, de Mario Vargas Llosa(Alfaguara)

5-El amor verdadero, de José María Guelbenzu (Siruela)

6-Retratos y encuentros, de Gay Talese (Alfaguara)

7-Algo va mal, de Tony Judt (Taurus)

8-Dublinesca, de Enrique Vila-Matas (Seix Barral)

9-Tarde o temprano. Poemas 1958-2009, de José Emilio Pacheco (Tusquets)

10-Esencia y hermosura. Antología, de María Zambrano (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores)

11- El mundo bajo los párpados. Jacobo Siruela (Atalanta)

12- Visión desde el fondo del mar. Rafael Argullol (Acantilado)

13- Hojas de Madrid. Con La Galerna (1968-1977). Blas de Otero (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores)

- Libro de los muertos. Apuntes 1942-1988. Elias Canetti (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores)

14- Notas al pie de Gaza. Joe Sacco (Mondadori)

15- Correr. Jean Echenoz (Anagrama)

16- Autobiografía sin vida. Félix de Azúa (Mondadori)

- Del lado del amor. Poesía reunida 1994-2009. Juan Antonio González Iglesias(Visor)

- Nunca fue tan hermosa la basura. José Luis Pardo (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores)

- Todo lo que tengo lo llevo conmigo. Herta Müller (Siruela)

17- Brillan monedas oxidadas. Juan Eduardo Zúñiga (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores)

18- Hoy no es ayer. Ensayos sobre la España del siglo XX. Santos Juliá (RBA)

- La experiencia totalitaria. Tzvetan Todorov (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores)

- Leviatán o la ballena. Philip Hoare (Ático de los libros)

- Una saga moscovita. Vasili Aksiónov (La otra orilla)

19- La idea de la justicia. Amartya Sen (Taurus)

20- La muerte del adversario. Hans Keilson (Minúscula)

El País

Babelia

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jesús no dijo eso

Tratar de descifrar el pasado de los verdaderos textos que alojan los libros de Nuevo Testamento, es procurar hacer un camino a ciegas por montañas de años que la historia ha dado al hombre en su obrar de dejar plasmado lo mas cercano a la indudable historia de Jesús y sus seguidores mas inmediatos. No se conservan ningún texto del Nuevo Testamento en su estado original. Ahora bien, se han preservado miles de manuscritos que ha sido de viga para el desarrollo de la crítica textual del Nuevo Testamento, para al menos, aproximarse a los textos originales. Es tarea de la crítica textual intentar reconstruir, utilizando los criterios científicos a las manos, el texto más próximo al original, a partir de los manuscritos y fuentes externas que se conservan. Desde muy atrás, los libros se realizaban a través de las copias que estaba a mano de escribas profesionales y no, y que no fue algo ajeno a los libros del Nuevo Testamento, por tal razón, a la hora de los críticos textuales...

huellas religiosas

"La religión es tan variopinta como la humanidad. Sus reacciones ante la vida son a veces inteligentes y creativas, a veces estúpidas, estultificantes, destructiva. Por medio de sus doctrinas presentan a veces una imagen adecuada de la naturaleza y calidad de la Realidad definitiva, y a veces esa imagen está coloreada por la más bajas ansias del hombre, y es, por tanto, radicalmente falsa. Sus consecuencias son a veces muy buenas, y a veces son monstruosa y diabolicamente malas". Aldous Huxley Buena a sido la presentación ante escrita, de como la religión en cierto sentido adormece ese mounstro que llevamos dentro. La religión produce un alisiente atemporal, encubierto bajo la sombra y cadena, que con el mas simple atudimiento se asoman anuestra realidad humana. La religión bajo el concepto del respecto mutuo crea el verdadero lazo del amor entre la humanidad, pero cuando esta quiera sobre salir bajo el pretexto de la denominacion, ahí mismo queda derrumbado los sanos valores...

Grandes esperanzas (Fragmentos)

«En el primer momento no me fijé en todo esto, pero vi más de lo que podía suponer, y observé que todo aquello, que en otro tiempo debió de ser blanco, se veía amarillento. Observé que la novia que llevaba aquel traje se había marchitado como las flores y la misma ropa, y no le quedaba más brillo que el de sus ojos hundidos. Imaginé que en otro tiempo aquel vestido debió de ceñir el talle esbelto de una mujer joven, y que la figura sobre la que colgaba ahora había quedado reducida a piel y huesos. [...] ―¿Quién es? ―preguntó la dama que estaba sentada junto a la mesa. ―Pip, señora. ―¿Pip? ―El muchacho que ha traído hasta aquí Mr. Pumblechook, señora. He venido a jugar... ―Acércate más, muchacho. Deja que te vea bien. Al encontrarme delante de ella, rehuyendo su mirada, observé con detalle los objetos que nos rodeaban, y reparé en que tanto el reloj que había encima de la mesa como el de la pared estaban parados a las nueves menos veinte. ―Mírame ―me dijo miss...