Ir al contenido principal

El Siglo de Oro, de puño y letra

La Biblioteca Nacional(España) inaugura hoy un portal en Internet consagrado al teatro del Siglo de Oro, periodo de apogeo de la literatura en castellano, entre los siglos XVI y XVII. La web ofrece por el momento una colección de 137 manuscritos autógrafos de autores como Tirso de Molina, Lope de Vega y Calderón de la Barca, pero la idea es que vayan publicándose hasta 2.000 manuscritos.

"Autógrafos, copias manuscritas, partes, sueltas, relaciones, conformarán el grueso de los contenidos del portal. Pero además de esta sección principal de Textos dramáticos, en la de Instrumentos bibliográficos se dará libre acceso a índices y catálogos de consulta tan inexcusable como, a menudo, difícil (por carecer de ediciones actuales y antiguas, en algunos casos): Fajardo, Medel, Durán, García de la Huerta, Mesonero, La Barrera, Paz y Melia, etcétera", comenta en la presentación del nuevo portal, Germán Vega García-Luengos, Catedrático de Literatura Española de la Universidad de Valladolid.

La página cuenta además con un potente buscador y ofrece las obras en varios formatos. El internauta puede sumergirse directamente en las páginas manuscritas en alta resolución y también estudiar las cubiertas de los volúmenes.

Además, el portal cuenta con un glosario, todavía en construcción, de términos técnicos necesarios para el estudio de las fuentes. En el área de enlaces, se encuentran vínculos a los principales grupos de investigación sobre el Siglo de Oro, institutos, asociaciones y otras instituciones españolas y extranjeras dedicadas a este periodo cultural.

El País

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jesús no dijo eso

Tratar de descifrar el pasado de los verdaderos textos que alojan los libros de Nuevo Testamento, es procurar hacer un camino a ciegas por montañas de años que la historia ha dado al hombre en su obrar de dejar plasmado lo mas cercano a la indudable historia de Jesús y sus seguidores mas inmediatos. No se conservan ningún texto del Nuevo Testamento en su estado original. Ahora bien, se han preservado miles de manuscritos que ha sido de viga para el desarrollo de la crítica textual del Nuevo Testamento, para al menos, aproximarse a los textos originales. Es tarea de la crítica textual intentar reconstruir, utilizando los criterios científicos a las manos, el texto más próximo al original, a partir de los manuscritos y fuentes externas que se conservan. Desde muy atrás, los libros se realizaban a través de las copias que estaba a mano de escribas profesionales y no, y que no fue algo ajeno a los libros del Nuevo Testamento, por tal razón, a la hora de los críticos textuales...

huellas religiosas

"La religión es tan variopinta como la humanidad. Sus reacciones ante la vida son a veces inteligentes y creativas, a veces estúpidas, estultificantes, destructiva. Por medio de sus doctrinas presentan a veces una imagen adecuada de la naturaleza y calidad de la Realidad definitiva, y a veces esa imagen está coloreada por la más bajas ansias del hombre, y es, por tanto, radicalmente falsa. Sus consecuencias son a veces muy buenas, y a veces son monstruosa y diabolicamente malas". Aldous Huxley Buena a sido la presentación ante escrita, de como la religión en cierto sentido adormece ese mounstro que llevamos dentro. La religión produce un alisiente atemporal, encubierto bajo la sombra y cadena, que con el mas simple atudimiento se asoman anuestra realidad humana. La religión bajo el concepto del respecto mutuo crea el verdadero lazo del amor entre la humanidad, pero cuando esta quiera sobre salir bajo el pretexto de la denominacion, ahí mismo queda derrumbado los sanos valores...

Grandes esperanzas (Fragmentos)

«En el primer momento no me fijé en todo esto, pero vi más de lo que podía suponer, y observé que todo aquello, que en otro tiempo debió de ser blanco, se veía amarillento. Observé que la novia que llevaba aquel traje se había marchitado como las flores y la misma ropa, y no le quedaba más brillo que el de sus ojos hundidos. Imaginé que en otro tiempo aquel vestido debió de ceñir el talle esbelto de una mujer joven, y que la figura sobre la que colgaba ahora había quedado reducida a piel y huesos. [...] ―¿Quién es? ―preguntó la dama que estaba sentada junto a la mesa. ―Pip, señora. ―¿Pip? ―El muchacho que ha traído hasta aquí Mr. Pumblechook, señora. He venido a jugar... ―Acércate más, muchacho. Deja que te vea bien. Al encontrarme delante de ella, rehuyendo su mirada, observé con detalle los objetos que nos rodeaban, y reparé en que tanto el reloj que había encima de la mesa como el de la pared estaban parados a las nueves menos veinte. ―Mírame ―me dijo miss...