"Nosotros no somos dueños de todas las consecuencias de las acciones, es decir, estamos viendo permanentemente que hacemos cosas cuyos resultados son opuestos o, por lo menos, diferentes a lo que habíamos buscados". No queda mas que expresar l0 opuesto, lo contrariado, lo inoportuno que uno se siente cuando cada cuatro años los dominicanos se encaminan desde temprano a expresa su acto de civismo (si eso es civismo que siga el circo) para sufragar sus deseos, sus esperanzas en un candidato, el cual en su palabrería y demagogia va a ser el representante de aquellos que expresaron con sus votos sus alegrías antes de las elecciones. Lo ludico del beso entre candidato y su presa deja por contento a ambos, pero como siempre es un caramelo de alto costo, el cual en sus entrañas se encuentra el mana de la sustancia tóxica del engaño, la mentira, lo cínico, lo falso. Cuando uno gira, salta a navegar con nuestras miradas las grandes estaciones de acontecimientos que en tan poco tiempo...
La lectura, una orgía perfecta entre realidad y ficción