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Tributo AL ZAPATAZO

De algo estamos seguros, que nuestros pies, desde mucho antes estaban ya cubierto por unos zapatos, sean estos de materiales que han ido evolucionado la horma aspectoide de uno pares que habremos de usar algún día. Es común ver a través de grabados el uso de metales, pieles, maderas sin importar el tipo, hojas de palmeras, entre otros materiales que a la larga darán como resultado unos pares de zapatos que serán nuestro compañeros hasta que desistamos de ellos para darle pasos a unos nuevos, pero no olvidando lo que ellos ya han pisado y han dejado en el polvo de la historia grabando sus huellas.

Hemos oído hablar de los celebres zapatos de Luis XV, los zapatos me aprieta y las media me dan calor, del descubrimiento por unos arqueólogos británicos de unos zapatos de cuero que se estiman que fueron utilizado hace 2,000 años, posar con asombro nuestra mirada en una vitrina, replicas de sandalias romanas, zapatos gótico alemán del siglo XIV, zapatos femeninos de seda china del siglo XVII, que es común ver que los judíos ortodoxos que rayando la mañana lo primero en hacer es colocarse el zapato derecho por la proezas que hace la diestra del Señor, que algo huele mala en Dinamarca, no necesariamente sean unos zapatos, que han sido miles los zapatos encontrados en los desiertos y mares por muchos de los que intentan realizar sus sueños mas allá de sus fronteras territoriales, que la padronización numéricas de los zapatos es de origen ingles, que el Rey Eduardo fue quien uniformizó las medidas de los zapatos, que es a mediado del siglo XIX cuando comienza a aparecer las maquinas para auxiliar en la confección de zapatos, pero no es hasta entrado el siglo XX cuando comienzan grandes cambios en la realización de zapatos a gran escala, que para jugar la rayuela o trúcamelo (recordando a Julio Cortazar) se debe utilizar una piedrita la cual debe ser empujada con la punta del zapato y en otro lugares con las manos, son tantas las historias que enrolan a los zapatos que sería hablar de un historia que nunca pasa, pues esta tan apegada a nosotros que nos resultaría difícil salir al la calle sin unos pares de zapatos.

Aparte de protegernos, los zapatos adquirieron un valor simbólico para distinguir la posición social de sus usuarios, son personajes silenciosos que donde pisan dejan algún recuerdo que solo ellos pueden contárnoslo. El cine, los refraneros, los cuentos han promovido el protagonismo de los zapatos. Una cosa que no debemos olvidar es aquella película de El Mago de Oz (1939), en la que Dorpthy posibilita la magia al chocar sus zapatillas rojas, Las zapatillas rojas de 1948, dirigida por Michael Powell y Emeric Pressburger, un drama ambientado en el ballet, donde la bailarina es obligada por su empresario a abandonar un romance a favor de su carrera. Tocones lejanos de 1991, dirigida por Pedro Almodóvar.

A toda esta historia se une una de las mas vista y que será recordada en los libros de historia como el zapatazo del año, y son los pares de zapatos que fue arrojado por Muntazer al Ziadi, periodista del canal de televisión Al Bagdadía al presidente de EE.UU, George W. Bush. Zapatazo que ha dado origen a la creación de canciones, juegos, fabricación y subasta proponiendo grandes cantidades de dineros por esos zapatos. No es que estemos de acuerdo con lo realizado, pero la JODE, cuando un presidente que ha mentido para invadir una nación, que ha lucrado a su entorno para hacer negocios en una nación devastada, que ha llevado a otras naciones a través del engaño para acompáñale en este fatídico proceso armamentista, no queda otra mas que tirarle unos zapatos, como acción de repudio, a un presidente que va a una rueda de prensa a decir que ha sacada a una nación de un mal, pero vayan a ver a que precio. A Mr. Bush no le tiraron una granada, porque a esa rueda de prensa no se podía entrar con armas de fuegos ni mucho menos con esos artefactos, pero le aseguro que la historia hubiese sido otra y no se le diera el protagonismo al zapato.

Démosles importancia a nuestros zapatos, pues no sabremos si algún día seremos famosos por nuestros zapatos, hasta el punto de ser reconocido como personaje del año, pero la jode la de BUSH, JE JE JE y recuerde tirarse una partida con el nuevo juego de tirarle zapato a BUSH…

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