Ir al contenido principal

Mis periplos por la Feria del libro 2008

Después de varios días de comenzada la feria, han sido dos veces la ocasión que la he visitado. En mi entrega pasada le deje escrito algunas cosas que se daban en la feria del libro y sus visitantes. Pues al asomarme por esos predios, una vez mas me di cuenta que por mas que se hable de incentivar a la población a que compren libros de una u otra forma que contribuya al fortalecimiento de las raíces culturales del ser humano, no es así del todo.

Antes los escritos de los periódicos, en cuantos a las estadísticas de los libros mas buscados, uno se da cuenta, que los libros que mas solicitan son los libros de autoayuda y libros de recreos. Pero ante la búsqueda de este tipo de literatura, uno se preguntaría, si es tan la demanda de estos libros, porque nuestro mundo no es aun mas espiritual. Corremos como Alejandro Magno hacia la Persia de Dario III Codomano, con nuestro caballo Bucefalo para devorar ese tipo de literatura, y no nos damos cuenta que ese tipo de literatura la podemos encontrar hasta en los libros sagrados, y si es por historia, que mas historia la que vivimos a diario.

Cambiando de tema. Después de visitar la feria para ver como iba de organización, puedo decir que están mejor organizada, exceptuando algunas fallas que pude encontrar, pero eso es común en todas las demas.

Aunque la lluvia quiso aguar mi fiesta, con todo y lluvia me dispuse a visitar los stands de los libreros, encontré buenas ofertas de libros, las manos no me temblaron antes los cinco tomos de Pedro H. Ureña por RD$250.00, cuando estos hace unos años atrás costaban alrededor de RD$500.00 cada uno. En mi caminar pude comprar algunos libros a cómodos precios entre ellos, el premio de novela 2007 de José Bobadilla "Memoria del horror hermoso", La orgía Perfecta, Flaubert y bovary de Mario Vargas Llosa, entre otros que van desde Margarite Yourcenar, José Saramago, Gore Vidal y mas.

Vamos a ver que sorpresa me espera dar la feria en estos días que faltan, al menos una visita mas debo dar para ver otro libros que tengo en carpeta para comprar.




















Comentarios

Natanael Disla ha dicho que…
Yo fui el domingo por apenas 1/2 hora. Vuelvo el fin de semana ya con más tiempo.

Entradas populares de este blog

Carta de Manuela Sáenz a James Thorne, su primer marido

No, no y no, por el amor de Dios, basta. ¿Por qué te empeñas en que cambie de resolución. ¡Mil veces, no! Señor mío, eres excelente, eres inimitable. Pero, mi amigo, no eres grano de anís que te haya dejado por el general Bolívar; dejar a un marido sin tus méritos no seria nada. ¿Crees por un momento que, después de ser amada por este general durante años, de tener la seguridad de que poseo su corazón, voy a preferir ser la esposa del Padre, del Hijo o del Espíritu Santo o de los tres juntos? Sé muy bien que no puedo unirme a él por las leyes del honor, como tú las llamas, pero ¿crees que me siento menos honrada porque sea mi amante y no mi marido? No vivo para los prejuicios de la sociedad, que sólo fueron inventados para que nos atormentemos el uno al otro. Déjame en paz, mi querido inglés. Déjame en paz. Hagamos en cambio otra cosa. Nos casaremos cuando estemos en el cielo, pero en esta tierra ¡no! ¿Crees que la solución es mala? En nuestro hogar celestial, nuestr...

Grandes esperanzas (Fragmentos)

«En el primer momento no me fijé en todo esto, pero vi más de lo que podía suponer, y observé que todo aquello, que en otro tiempo debió de ser blanco, se veía amarillento. Observé que la novia que llevaba aquel traje se había marchitado como las flores y la misma ropa, y no le quedaba más brillo que el de sus ojos hundidos. Imaginé que en otro tiempo aquel vestido debió de ceñir el talle esbelto de una mujer joven, y que la figura sobre la que colgaba ahora había quedado reducida a piel y huesos. [...] ―¿Quién es? ―preguntó la dama que estaba sentada junto a la mesa. ―Pip, señora. ―¿Pip? ―El muchacho que ha traído hasta aquí Mr. Pumblechook, señora. He venido a jugar... ―Acércate más, muchacho. Deja que te vea bien. Al encontrarme delante de ella, rehuyendo su mirada, observé con detalle los objetos que nos rodeaban, y reparé en que tanto el reloj que había encima de la mesa como el de la pared estaban parados a las nueves menos veinte. ―Mírame ―me dijo miss...

Las muchas lenguas de Kundera

La primera novela de  Milan Kundera ,  La broma,  es la historia de cómo una ironía leída por quien no debería –escribir en una postal “El optimismo es el opio del pueblo”– arruina la vida de su protagonista en la Checoslovaquia comunista. La última,  La fiesta de la insignificancia  –que su editorial en España, Tusquets, saca a la calle el 2 de septiembre– relata en uno de sus capítulos como Stalin relata una historia que puede ser, o no, un chiste, aunque descubrirlo no es sencillo: si por casualidad no es un chiste y es un delirio de dictador, puede costar la vida al que se ría a destiempo. En medio, transcurre la vida de uno de los escritores europeos más importantes del siglo XX, cuya existencia podría ser definida como una gran lucha contra un mundo que ha perdido el sentido del humor. Los chistes son un ángulo magnífico para contar la historia del comunismo en Europa Oriental y la URSS: “Qué hay más frío que el agua fría en Rumania? El agua caliente”...