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Pruebas

miércoles, 10 de julio de 2013

Todo va bien


«Toda interacción humana es una venta. Voy a venderte mi personalidad y mis rasgos físicos mientras interactuamos. Voy a forjar un entendimiento genuino contigo. Voy a hacerte cientos de preguntas abiertas, para que no puedas responder sí o no, y así nuestra conversación nunca terminará. Vamos a ser grandes amigos.»
Ian es vendedor. Nunca alcanza sus objetivos. Ian quiere irse de vacaciones, pero no puede permitírselo. El jefe de Ian es un hombre poderoso y respetado. La hija de Ian es una tubería.
Influenciada por la literatura de Knut Hamsun, la novela de Socrates Adams es una declaración de rebeldía contra la existencia pasiva y sumisa. Todo va bien cambiará tu modo de pensar en el trabajo -y en las tuberías- para siempre.
«Una fusión perfecta entre la comedia y el existencialismo. Leerla es una experiencia extraña y triste y divertida. Una novela brillante», Chris Killen, The Guardian.
«Divertidísima e inquietante y un mil por cien original. Hasta ahora no había conocido a nadie como Adams. Me he reído más de lo que puedo recordar haberme reído», Ben Brooks, autor de Crezco.

 PRIMERA PARTE

Camisa corbata zapatos chaqueta. Aquí estoy. Sentado nervioso en una sala de la última planta de la oficina. La planta de mi jefe. Estoy esperando a que llegue mi superior y evalúe mi desempeño de este mes pasado. Mi desempeño no ha sido bueno. Mi desempeño ha sido malo.
La sala de evaluación está hecha de oro y mármol. Hay una fuente de platino llena de champán. De las esquinas del techo de la sala sobresalen gárgolas. La mesa está forrada en piel y sus patas son colmillos de elefante.
Todo lo que hay aquí dentro es prohibitivamente caro. Lo que significa que no se te permite tocarlo.
Mi jefe entra en la sala. Mi jefe es un hombrecillo achaparrado y bigotudo. Es un pequeño atleta bajo y fornido y tendría una pinta estupenda lanzando bolas en una bolera. Le encantaría lanzar bolas de bolera contra seres humanos. Le encantaría jugar al rugby con cabezas de seres humanos. Patearía las cabezas humanas tan lejos de los postes que nunca se las volvería a ver. Lleva un pequeño lazo sobre el pecho que significa que está comprometido con la lucha contra el cáncer.
Si te arrojara la pesada bola de bolos a la cabeza, antes de que te alcanzara pensarías: una técnica estupenda.
Se sienta.