Bienvenido

Si eres amante de la lectura, tiene todas las llaves que te puede dar este humilde blog para continuar en tu viaje.

Pruebas

jueves, 31 de octubre de 2013

Lo que no tiene nombre

La novela de Piedad Bonnett dedicada a la vida y la muerte de su hijo Daniel

«¿Hasta dónde puede llegar la literatura? En este libro dedicado a la vida y la muerte de su hijo Daniel, Piedad Bonnett alcanza con las palabras los lugares más extremos de la existencia. La naturalidad y la extrañeza conviven en sus páginas igual que en su mirada conviven la sequedad de la inteligencia y el latido más intenso de la emoción. Buscar respuestas es un modo de hacerse preguntas. También es una forma de seguir cuidando al hijo más allá de la muerte. La gran literatura convierte la historia personal en una experiencia humana colectiva. Por eso este libro habla de la fragilidad de cualquier vida y de la necesidad de seguir viviendo.» Luis García Montero

«El dolor de la madre es aquí, por desgracia y también por milagro, tan infinito como el oficio de la escritora. Su doliente serenidad para nombrar lo innombrable, para narrar la peor de las pérdidas, provoca una admiración que es, a partes iguales, de índole personal y estética. «El pensamiento no se acalla», leemos. Tampoco la literatura, capaz de llegar allí donde la vida nos silencia. Lúcida ante cada palabra que pronuncia en estas páginas de terrible belleza, ante la delicadeza de su herida, Piedad Bonnett nos incorpora conmovedoramente a su familia.» Andrés Neuman

«Un testimonio demoledor del hecho más doloroso que una mujer puede imaginar para su vida, escrito con la pluma pesada y pudorosa que sólo puede tener quien se sabe vencida por los demonios pero aún nos mira desde los ojos de sus ángeles. Me da terror y me angustia sentir que este libro es bello, pero eso es: un libro de una belleza notable, ahogada y triste, muda de música, pero tan real como la vida misma.» Pablo Ramos

«Yo he aprendido con este libro despiadado de Piedad, que no hay consuelo. Y que sin embargo vale la pena escribir que no hay consolación. ¿Por qué vale la pena? Creo que vale la pena de decirse, de escribirse, porque es verdad.» Héctor Abad Faciolince


I. Lo irreparable
          Buscamos un sitio vacío donde estacionar y lo encontramos a unos cincuenta metros del viejo edificio de cinco pisos que se levanta, digno pero sin gracia, casi al final de la 84 entre 2ª y 3ª, una de esas típicas calles neoyorkinas del Upper East Side, tradicionales y casi siempre apacibles a pesar de los muchos negocios que funcionan en los pisos bajos. Del baúl del carro bajamos dos maletas grandes, livianas porque están vacías. Antes de llegar al portón, y como impulsados por un mismo pensamiento, nos detenemos y miramos hacia arriba, como calculando los cuatro pisos que debemos empezar a subir. Camila abre el portón y aparecen el hall, amplio y sombrío -uno de esos espacios donde cualquier mínimo ruido produce eco-, y las escaleras de granito, las mismas que en el pasado agosto nos parecieron eternas cuando ella, Renata y yo subíamos y bajábamos, entusiastas y acezando, cargadas con toda clase de enseres. Ahora, en cambio, hay algo crispado en nuestro silencio, en la manera a la vez pausada e impaciente con que remontamos los escalones, contra los que tintinea el metal de las ruedas de las maletas.
          Pamela nos abre la puerta y nos saluda con abrazos apretados y esa bella sonrisa suya que ni siquiera puede ser opacada por la tristeza. Después de un breve intercambio de palabras, cruzamos la cocina y la salita y entramos lentamente a la habitación. Lo primero que registran mis ojos es la enorme ventana abierta, y detrás la escalera de incendios que da a la calle. Examino todo, brevemente, de un vistazo: la cama, tendida con pulcritud, el escritorio abarrotado de libros, los cuadernos apoderados de la mesa de noche, la chaqueta de cuadros colgada con cuidado en la silla.

miércoles, 30 de octubre de 2013

El cielo roto: ¿Traición a la traducción para reconciliar religiones?.

El relato hubiera sido muy diferente de haberse declarado su autenticidad. Eso dice el escritor Fernando Barrejón (Fuente el Fresno, Ciudad Real, 1946) de los libros del Sacromonte o libros plúmbeos, cuyo misterio, junto con la historia de varias generaciones de moriscos en la Granada que cae ante los Reyes Católicos, forman el eje deEl cielo roto (Suma de Letras), su última novela. Y el cambio en las páginas de la Historia, el registro de la realidad con mayúsculas, hubiese sido ni más ni menos una relación distinta entre cristianos y musulmanes; la tolerancia, el entendimiento, "la comprensión del otro". Pero a título oficial aquellas planchas circulares escritas en latín y con extraños caracteres árabes y dibujos descubiertas a finales del siglo XVI fueron consideradas una falsificación. Se habló de ellas como del quinto evangelio, que había sido revelado por la Virgen en árabe para su divulgación en España. Pero los moriscos Alonso del Castillo y Miguel de Luna fueron acusados de manipular los documentos con el objeto de impedir su expulsión y lograr una reconciliación que por cierto, narra la novela, ya estaba rota por el incumplimiento de las Capitulaciones de Santa Fe por parte de los nuevos dueños de Granada. Ellos también protagonizan El cielo roto.
Barrejón es autor de relatos cortos, poemas y novelas como El crisalidario y otras históricas como El collar de la loba sobre Viriato que se publicó en 2010. Es un hombre de pocas palabras, y así es, asegura, desde que se decidió a marcharse de Madrid a Andalucía para vivir en el campo en 1987. Su amigo el periodista David Romero, quien ha participado en un grupo de investigación de 15 personas para la tarea de documentar la novela, es mucho más elocuente. Fue él quien le llevó la noticia que la Biblioteca Nacional de El Cairo había dado en 2009: la institución había descubierto un documento escrito por un granadino involucrado en el grupo de traductores de los libros de plomo, y que se exilió por estar en desacuerdo con las traducciones del arzobispo de la ciudad Pedro de Castro, que contribuían a la confusión. “Era una carta privada que veneraba esas reliquias. Ahí [el autor del documento] podría haberse jactado del engaño, pero no lo hacía…”, indica.
Barrejón, quien en primera instancia se resistió a escribir esta historia porque la veía inundada por la sospecha de la mentira, se lanzó al proyecto continuando así su adentramiento en una cultura que admira desde la juventud, la islámica. “La Iglesia se niega a investigar”, explica el escritor. “En un sínodo celebrado en 1600 los libros se consideraron auténticos, pero aquello despertó el miedo en Roma y ya se cerró el tema con Inocencio XV. Robaron las reliquias de la Abadía del Sacromonte en 1634….”, prosigue. En 2000 el entonces cardenal Joseph Ratzingerdevolvió los 18 volúmenes confeccionados con 233 planchas de plomo y aún declarados apócrifos a su ciudad de origen “con la promesa de que se analizarían”. Pero esto no ha sucedido hasta la fecha.
“Se habla de los árabes a quienes se expulsó, pero estos eran una minoría, unas cuantas familias. Hubo una confrontación entre hermanos que tenían otra religión, pero no una reconquista porque tampoco existió jamás conquista, sino una filtración de la filosofía y de la religión, del orden que traía el islam ante el desorden que había con los últimos reyes godos...”, sostiene Barrejón. “La lección que falta por aprender es de respeto al otro… Todas las religiones han buscado dominar a las personas a través de las creencias. Hay que valorar y enriquecerse a través del otro”.
Así, el escritor insiste en que su libro representa “una llamada a reconocer la historia como realmente fue”, según él, “una guerra civil entre españoles”. “Quiero que se sepa la realidad histórica, no las leyendas”, agrega. Y para el autor lo que sucedió en Granada tras la salida de Boabdil el Chico “fue un atropello” por parte de los cristianos, un cielo roto de destrucción “del mundo cultural e intelectual maravilloso de Al Andalus”. “No podemos renunciar a ese legado”, concluye.
El Pais

martes, 29 de octubre de 2013

La vida de los objetos

En 1938  la vida de Beatrice,  una jovencísima encajera irlandesa, se convierte en un cuento de hadas cuando por un maravilloso azar entra a trabajar en la residencia de Felix y Dorothea Metzenburg en Berlín. Los Metzenburg, coleccionistas de arte y amigos de los hombres y mujeres más fascinantes de Europa, introducen a Beatrice en un mundo en el que la joven encuentra más objetos de deseo de los que jamás había imaginado.

Sin embargo la Alemania nazi ha lanzado su campaña de agresión por toda Europa, y muy pronto el conflicto traspasa el umbral de los Metzenburg. Tras retirarse con Beatrice a su casa de campo, ­Felix y Dorothea hacen todo cuanto está en su mano para preservar las tradiciones del viejo mundo. Pero las realidades del hambre y la enfermedad, así como las amenazas todavía más graves del terror nazi, la deportación y el asesinato de los judíos y las hordas de refugiados que huyen del avance del Ejército Rojo, empiezan a amenazar su existencia.

«Este libro me resulta estimulante, verdaderamente excitante, nuevo, bueno en todo lo que ofrece:  la gente, la ropa, la comida... todas y cada una de sus palabras.»   Joan Didion

«Si los hermanos Grimm hubieran abordado el ascenso y el declive del Tercer Reich, es muy probable que hubieran escrito un cuento que se leería como se lee La vida de los objetos.» 
NPR Books

«El mundo de los Metzenburg es tan asombroso para Beatrice como podría serlo para cualquier lector moderno salido de una máquina del tiempo.... Moore logra resumir toda la Segunda Guerra Mundial de un modo impresionantemente detallado, demostrando que ni siquiera los más privilegiados quedaron inmunes a sus estragos.» 
Daily News 

1938
     Mi nombre es Beatrice Adelaide Palmer. Nací en 1921 en Ballycarra, en el condado de Mayo, y soy la única hija de Elizabeth Givens y Morris Palmer, de Palmerstown. La mía era una familia venida a menos y ya no éramos terratenientes, aunque tampoco aparceros (no habíamos estudiado en la universidad, pero no éramos tampoco campesinos). Asistía a una pequeña escuela que estaba a cargo del señor Hugh Knox, un viejo clérigo de la Iglesia de Irlanda que tenía una gran pasión por las aves y que daba clases de Gramática Latina y de Matemáticas. Como en Ballycarra no había biblioteca con servicio de préstamo de libros, el señor Knox animaba a sus alumnos (solo éramos tres) a leer su colección personal de libros: Robinson Crusoe, Cranford, Shakespeare, Dickens, Trollope y Thackeray, Jane Eyre, los sermones de Jonathan Swift, los Cuentos de hadas de los Grimm, George Eliot, Lewis Carroll, Thomas Hardy, El viaje del Beagle, Los relatos del Padre Brown, La cruzada y muerte de Ricardo I, Siegfried Sassoon, El claustro y el hogar, El diario de Samuel Pepys y Biggles y el peligro negro (un libro que instigó en mí el terror a los rusos).
     El señor Knox tenía también una extensa colección de diarios y documentos científicos sobre aves, y aunque, para disgusto de nuestro viejo profesor, yo no leía los libros de ornitología, sí leía las novelas, algunas más de una vez, y muchas veces los cuentos de hadas (sobre todo «Caperucita Roja», que, según Dickens, fue su primer amor: «Sentía que si hubiera podido casarme con Caperucita Roja, habría conocido la felicidad perfecta»). Todos los otoños, cuando el señor Knox iba a Dublín, siempre volvía con un libro que sabía que me encantaría, como la nueva novela de Daphne du Maurier o de Agatha Christie, y, para mi alegría, dejaba que me quedara con él. Al señor Knox le gustaba decir que las novelas nos mostraban que el mundo era un lugar donde imperaba lo extraño, gobernado por el azar, cosa que no hacía sino dificultar la tarea de mantener nuestras certezas. Yo no tenía más certezas que mi deseo de irme de Ballycarra.

Mi hermana Tanne

"Mi hermana Tanne era ocho años mayor que yo, Lo que cuento sobre su niñez y primeros años de juventud no procede por tanto de mi propia experiencia, como es natural, sino de la de otros, de frases y escritos que me han ido llegando a lo largo del tiempo... He conservado un gran número de cartas de Tanne a sus familiares y amigos, que han sido de gran ayuda en mi intento por ofrecer un retrato verdadero".
Del Prefacio de Mi hermana Tanne

¿Quién es Tanne?
Tanne no es otra que Karen Blixen, quien además es Isak Dinesen, la autora mundialmente conocida por Memorias de África. Su hermano Thomas desvela en este libro la infancia de la escritora danesa, fragmento de su vida apenas conocido. Pero en Mi hermana Tanne hay mucho más que el relato de la niñez de una aristócrata. En estas páginas, y gracias a la correspondencia privada de Blixen, se da cuenta de la dura vida en África de una mujer sola en la lucha por sacar adelante una empresa cafetera en Kenia que parecía abocada al fracaso, como así fue. Son diez años de esfuerzos finalmente inútiles, en los que Blixen casi se deja su propia vida, así como sus esperanzas. De su propia mano, con su propia voz, Karen Blixen confiesa a través de sus cartas sus miedos, sus penurias y su desesperación, pero también refleja su decisión de ser ella misma, de luchar como mujer en un mundo de hombres. Y sobre todo, Mi hermana Tanne es el testimonio del amor a África de un mujer independiente y de sus pasos para ser una escritora de renombre mundial. Thomas Dinesen publicó originalmente este libro en 1974. Escrito con gran honestidad y cariño sobre su hermana, lo que no le impidió tratar de ofrecer un retrato tan verdadero como le fue posible: no dejó fuera de su cuadro los momentos menos vistosos tanto de la vida de Blixen como de su personalidad. Así, Thomas Dinesen relata la transformación en una mujer de carácter de quien fue una chiquilla alocada y caprichosa, siempre en conflicto con las pretensiones de su familia para que se acomodara a lo que se esperaba de ella. El libro termina en 1931, ya con Blixen de regreso a Dinamarca decidida a emprender una carrera literaria. De hecho, en la coda de Mi hermana Tanne, Dinesen cuenta su intermediación a través de la escritora Dorothy Canfield para que su hermana consiguiera un editor en EE UU, lo que la llevaría a su primer éxito.
V. El nuevo mundo
Durante el otoño siguiente, el Instituto Politécnico ocupó casi todo mi tiempo y mientras viví en Copenhague no pude estar muy en contacto con Tanne, ni con sus pensamientos ni decisiones.
En mi diario no hay más que: 23 diciembre 1912: «Se anuncia el compromiso entre Bror y Tanne».
El padre de Bror era el Barón Frederik Blixen-Finecke de Näsbyholm; su madre, Clara, era hermana de Mogens Frijs y prima de Padre. Así que Tanne había escogido a un primo segundo; un hombre de su misma edad, un sueco-danés al que había conocido muy bien de sus tiempos en Frijsenborg, cinco o seis años antes.

Dar caña

De vez en cuando, un conocido me recomienda algún blog o que escuche a un tertuliano mediático. “¿No lees lo de Fulano? ¿No sigues a Mengano?”. Cuando le insinúo que mi opinión sobre el referido es de ignorancia en el más piadoso de los casos y deplorable en los demás, se encogen de hombros lamentando lo mucho que me pierdo: “Pues da una caña…”. Ya sabemos lo que es “dar caña” (en otras épocas “dar leña” o “dar cera”): proferir enormidades truculentas e insultantes que acogoten sin miramientos al personaje público detestado, sea del gobierno o de la oposición. Lo de menos es que tal demolición esté bien fundada, solo cuenta que utilice munición del más grueso calibre y que no condescienda a ningún miramiento con su víctima. Si además el cañero ha sido bendecido por los dioses con un humor chocarrero y grasiento de la peor baba, mejor que mejor. El que da mucha caña funciona como un resorte a favor de los suyos y contra quienes le disgustan: basta que aparezca en lontananza la silueta de alguien de la facción opuesta para que se desencadene arrollando todo a su paso como un tsunami inquisitorial y aniquilador.
No me resulta fácil comprender por qué este tipo de vociferantes despierta tan morboso deleite en personas que en otros asuntos prácticos de la vida atienden a argumentos y no a iracundos rebuznos. Siempre me he resistido a creer —aunque no faltan pruebas que la abonan— en la teoría que expuso Enrique Lynch en un artículo hace bastantes años: que los españoles sentimos una suerte de veneración por los energúmenos. Prefiero suponer que para muchos, incluso inteligentes, es una satisfacción mayor descalificar a personas que refutar argumentaciones. Christopher Hitchens protestaba contra este vicio que le aplicaban de vez en cuando algunos de sus antagonistas en debates públicos: “Me había acostumbrado al nuevo estilo de la seudoizquierda, según el cual, si tu oponente creía que había identificado el motivo mas bajo de todos los posibles, estaba bastante seguro de que había aislado el único verdadero. Este método vulgar, que ahora es también la norma del periodismo actual que no es de izquierdas, está diseñado para convertir a cualquier idiota ruidoso en un analista magistral” (en Hitch-22). Lo malo es que el propio Hitchens, y yo mismo, ay, y tantos otros, hemos incurrido a veces en esa práctica cuya mala fe nos resulta tan evidente cuando somos pacientes de ella…
Hay también una explicación ética del asunto. El sutil filósofo alemán Odo Marquard ha explicado la diferencia entre tener conciencia moral o convertirse en conciencia moral. Tener conciencia moral es algo que desasosiega y obliga a una permanente autocrítica: en cierta forma, tener conciencia es siempre tener mala conciencia. Pero eso puede arreglarse convirtiéndose uno mismo en la conciencia moral que critica a los demás y les recuerda los altos deberes que han vulnerado: de ese modo, la conciencia es siempre para uno buena conciencia. Dar caña a quienes no son de los nuestros nos hace sentir morales sin padecer los agobios del examen de conciencia. Uno se convierte en exigencia para los otros, sobre todo si ocupan puestos social o políticamente relevantes, mientras se envuelve en la autocomplacencia de ser el dedo que señala pero nunca es señalado.
Hay todavía otro oscuro motivo más, aunque quizá sea demasiado intelectualmente sofisticado para la mayoría de quienes dan caña o disfrutan con los que la propinan. Se trata de lo que Flaubert llamaba la rage de vouloir conclure, el rabioso afán de llegar a conclusiones. Los problemas de nuestras sociedades son siempre arduos, inciertos, llenos de aristas y aspectos contrapuestos. Ser honrado frente a ellos, sopesar sus matices y distintas perspectivas, es condenarse a la insatisfacción de no saber nunca del todo. ¿Cómo negarse el gusto de salir de la incertidumbre por la puerta falsa de pasar por alto cuanto nos contradice y sentirnos seguros dando caña o dejándonos halagar por quienes la dan a favor de nuestros prejuicios?
Fernando Savater
El Pais

lunes, 28 de octubre de 2013

Continuidad y ruptura: Una gramática de la tradición en la cultura contemporánea

Continuidad y ruptura: Una gramática de la tradición en la cultura contemporánea se enfrenta al irrenunciable concepto de tradición desde la atalaya del siglo xx, propone y razona una definición, y examina sus mecanismos y sus relaciones interdisciplinares con la cultura y las artes. Este recorrido que aborda Javier Aparicio Maydeu por la teoría de la tradición y por su protagonismo en la creación artística contemporánea es a la vez un laboratorio en el que se experimenta la relación entre la tradición y la entelequia de la originalidad, la imitación inevitable, el canon y la parodia, el genio y la influencia, los protocolos de la innovación y la maquinaria de las tendencias. Bach está en Bártok como Van der Weyden en Bill Viola o Palladio en Le Corbusier: un estudio estratégico para advertir cómo lo creado condiciona la creación.  

Preliminar
Una madeja de conceptos rueda en silencio por la superficie de la cultura contemporánea: creación, evocación, tradición, ruptura, creatividad, imitación, plagio, originalidad, traducción, interpretación o recreación se mueven enredados de forma inextricable exhibiendo sus relaciones mutuas, la tradición y la ruptura retroalimentándose, la técnica produciendo el espejismo del progreso artístico y la tecnología digital acelerando las tendencias y a la vez haciéndolas más efímeras; los periodos de sucesión de rupturas favoreciendo el dogmatismo estético como los periodos de yuxtaposición abrigan en cambio el eclecticismo; la tradición que en el xix fue coartada se convirtió en el xx en desafío; la creatividad atrapada en la jaula de la tradición no puede alcanzar la originalidad;

El sueño de la aldea Ding

La muerte recorre las calles de la otrora próspera aldea Ding. Sus habitantes desaparecen igual que las hojas de los árboles en otoño. Una extraña fiebre se lleva sus vidas. Es la enfermedad de quienes hace ocho años vendieron su sangre por unas pocas monedas. Narrada por el pequeño Xiao Qiang, esta novela, de una sobrecogedora belleza, nos adentra en la historia de la aldea Ding, una de tantas afectadas por el escándalo de la sangre contaminada de la provincia china de Henan. Los aldeanos, incitados a vender grandes cantidades de su propia sangre, con la que se enriquecieron unos pocos, son ahora víctimas de la mayor epidemia conocida en el país. Abandonados e ignorados por las autoridades, solo pueden esperar la llegada de la muerte.
Libro Primero
El sueño del copero: Soñé que veía una vid delante de mí, que tenía tres sarmientos, crecer insensiblemente hasta echar botones, y después de salir las flores, madurar la uva; y la copa de Faraón en mi mano. Cogí entonces las uvas, y exprimílas en la copa que tenía en la mano y serví con ella a Faraón.
El sueño del panadero: Yo también he tenido un sueño, en que me parecía llevar sobre mi cabeza tres canastillos de harina; y en el canastillo de encima había toda especie de viandas hechas por arte de pastelería, y las aves comían de él.

sábado, 26 de octubre de 2013

Penúltimo cuaderno

Una reivindicación de la cultura humanística, asediada y cada vez más relegada hoy en día, pero que aquí recobra un sorprendente aliento, quizá porque, como dice el propio autor, se trata «de una larga tradición que se hace novedad cada vez que unos ojos la existen».

No se deje engañar el lector por el matiz de humildad -y casi de ironía- con el que el profesor Antonio Prieto ha titulado esta antología personal de artículos, conferencias y clases porque en estas páginas, de periodos e intenciones diversas, se recoge un encomiable compendio de sabiduría humanística. Si por un lado trazan un recorrido por la memoria vital y los intereses académicos del profesor -con lucidez y erudición pasa de Boscán a La Celestina, de Lope a Moratín, de la novela histórica a la pintura renacentista-, en estos textos, leídos en conjunto, se percibe el latido de una reivindicación de la cultura -clásica, renacentista y aun contemporánea- como tradición, entendida como legado perpetuamente revisitado.

Todos los capítulos van antecedidos de sus correspondientes "Introitos", que abarcan desde una consideración "clásica" de la dama por los poetas, de Catulo a Garcilaso, atendiendo al "amor único", al ofrecimiento de inmortalidad, y al uso del nombre ficticio para la amada. Como cierto contraste a este estudio se extiende al capítulo que discurre sobre la invención de Calisto y Melibea, dentro de la historicidad y contienda de La Celestina o sobre la posible influencia de Marcel Proust en el interés de proyectarse histórico de Lope de vega en la biográfica Dorotea.

INTROITO I  
Es posible que todo artículo o capítulo, como todo libro, tenga detrás una historia en cuanto acto humano, aunque sea muy insignificante por la pobreza de su redactor. Estas páginas primeras dedicadas al profesor Antonio Fontán tuvieron su nacimiento, que no su final, en un descanso de las sesiones mantenidas en Alcañiz, en mayo de 2005, con motivo del «IV Congreso Internacional de Humanismo y Pervivencia del Mundo Clásico». Mencioné yo que acaso Elisa, la amada de Garcilaso, no tuviese más realidad que las amadas cantadas por elegíacos romanos, y Fontán me animó a que redactase algo sobre esta herencia, sobre el cultivado y poético amor.
     Codirigí en un pasado tiempo, junto al notable historiador José María Jover, una colección de «Historia y Humanidades» para Ensayos/Planeta, que ya habíamos inaugurado con Fiesta, comedia y tragedia de F. Rodríguez Adrados, a la que siguieron volúmenes como Introducción al latín de L. R. Palmer o Transmisión mítica de Luis Gil. Nos interesaba mucho editar un original sobre el Humanismo de Antonio Fontán.
     Teníamos de compañeros en la facultad por aquellos años a los jóvenes José Luis Moralejo y Carlos García Gual, quienes habían publicado en la revista Prohemio, de curso paralelo a Ensayos/ Planeta, unos artículos, respectivamente, sobre «El cancionero erótico de Ripoll en el marco de la lírica mediolatina» y «Sir Orfeo en la confl uencia de dos tradiciones míticas». Prohemio, revista cuatrimestral de lingüística y crítica literaria, se formaba por los años en los que también nacían la Sociedad Española de Lingüística, que me extendía el carnet de socio fundador en noviembre de 1970, y la Sociedad Española de Literatura General y Comparada, que recogería su actividad en la revista 1616, aparecida en 1978, al calor del «Primer Coloquio de Literatura Comparada» (1974) que inauguró Marcel Bataillon en el Colegio Mayor Jaime del Amo.

viernes, 25 de octubre de 2013

El último refugio

La autora de La joven de la perla regresa con fuerza de la mano de esta nueva heroína, una mujer que huye de su tierra con los ojos cerrados y aprende a mirar de frente en un mundo que aún desconoce la palabra libertad.
Más allá del horizonte, una tierra repleta de nuevas oportunidades espera. "Siempre puedo volver", va pensando la joven cuáquera Honor Bright. Mientras el barco parte de Bristol hacia tierras americanas, esta idea fija alivia sus dudas y lejos está la sospecha de que nunca verá de nuevo su querida Inglaterra...
Tras una larga y angustiosa travesía en barco, un trágico acontecimiento obliga a Honor a enfrentarse a un mundo extraño y hostil. El Ohio de 1850 es un lugar precario, que no ofrece comodidades ni admite sensiblerías. El sol de verano en los maizales es abrasador, las tormentas de otoño pueden ser devastadoras y en invierno la nieve cae sin misericordia. Las calles están llenas de lodo y escupitajos, y los bosques acogen animales y hombres extraños: por ahí andan mofetas y mapaches, pero también los esclavos fugitivos que cada día pasan por estas tierras en busca de libertad.

Honor pronto aprende que valores como la compasión y la igualdad no tienen cabida en este lugar, marcado aun por el lastre de la esclavitud. Solo la dignidad la mantiene viva y le da fuerzas para seguir adelante por un camino donde no hay espacio ni tiempo para tomar el té de las cinco de la tarde.
La autora de La joven de la perla regresa con fuerza de la mano de esta nueva heroína, una mujer que huye de su tierra con los ojos cerrados y aprende a mirar de frente en un mundo que aún desconoce la palabra libertad.

Horizonte  
No podía volver. Cuando Honor Bright anunció de repente a su familia que acompañaría a su hermana Grace a América, cuando se puso a revisar sus enseres y a guardar únicamente lo imprescindible, cuando regaló todas sus colchas, se despidió de sus tíos y de sus tías, repartió besos entre sus primos, sobrinos y sobrinas, entró en la diligencia que se las llevaría de Bridport y subió del brazo con Grace por la rampa del barco en Bristol, tenía una idea fija: Siempre puedo volver. Sin embargo, bajo esas mudas palabras acechaba la sospecha de que en el momento en que sus pies abandonaran suelo inglés, su vida cambiaría para siempre.
     Al menos la posibilidad de regresar aligeró su vida cotidiana durante las semanas anteriores a su marcha, como la pizca de azúcar que se añade a escondidas a una salsa para moderar la acidez. Le permitió mantener la calma y no llorar como su amiga Biddy cuando Honor le regaló la colcha que acababa de terminar, de retazos en forma de rombos marrones, amarillos y crema que formaban una estrella de Belén de ocho puntas, con arpas y el ribete de plumas por el que se la conocía. La comunidad le había regalado una colcha fi rmada -cada cuadrado estaba hecho y firmado por un amigo o familiar-, y no le quedaba sitio para las dos en el  baúl. La colcha firmada no estaba tan bien acabada como la suya, pero por supuesto tenía que llevársela. «Es mejor que te la quedes tú, para que me recuerdes -insistió cuando su llorosa amiga intentó devolverle la colcha con la estrella de Belén-. Ya haré otras en Ohio.»

10 libros de Historia para acabar 2013

La Guerra Civil sigue siendo uno de los temas estrella de los títulos de Historia. También la aventura americana, que suscita contradictorias interpretaciones respecto a la brutalidad empleada por los españoles en el Nuevo Mundo, como afirma el historiador de la guerra Antonio Espino, o la visión más benévola que retrata el hispanista Hugh Thomas en la última entrega de su trilogía sobre el imperio hispano. Estos son algunos de los ensayos que han llegado este otoño a las librerías. El 40 aniversario del golpe de Pinochet contra Salvador Allende, el pasado septiembre, o la próxima conmemoración de los 80 años de la revolución de Asturias de 1934 han permitido rescatar y enriquecer obras claves para entender ambos episodios. 
-El señor del mundo. Felipe II y su imperio (Planeta). Hugh Thomas. 608 páginas.
PeticionImagenCABC8AUB
Con este volumen, Thomas concluye la trilogía dedicada al imperio español, que comenzó en 2003 con El imperio español: de Colón a Magallanes, y prosiguió en 2010 con El imperio español de Carlos V. En opinión del hispanista, Felipe II fue una especie de “fraile burócrata”. “No fue un gran hombre, pero sí un rey esforzado y serio”, sostiene. Hugh Thomas (Windsor, Inglaterra, 1931) estudia la figura del monarca, la influencia católica (tan grande como en las cruzadas medievales), los conflictos entre conquistadores, indígenas y más tarde criollos, la política y las relaciones con Europa o la expedición de Pedro de Ursúa y Lope de Aguirre en busca de El Dorado, “ en muchos sentidos, fue el más extraordinario de todos los viajes emprendidos por los españoles en el siglo XVI”.  Su juicio sobre la historia española en América es benigno, a pesar de sus claroscuros. Destaca el mestizaje como “la mayor obra de arte lograda por los españoles en el Nuevo Mundo” y recuerda lo raro que fue en los territorios conquistados por anglosajones. “Gran Bretaña no lo hizo tan bien en Oriente Medio, África ni el Lejano Oriente. India y Pakistán son dos países en guerra; México y Argentina, no”.http://www.planetadelibros.com/el-senor-del-mundo-libro-112327.html

-La conquista de América. Una revisión crítica. (RBA). Antonio Espino López. 416 páginas.
Una visión historiográfica que se intuye radicalmente distinta a la de Hugh Thomas. Antonio Espino (Córdoba, 1966), catedrático de Historia Moderna de la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista en historia de la guerra, realiza un estudio crítico de la actuación española en América, que se aleja de las corrientes contemporizadoras que trataban de contrapesar la leyenda negra que se extendió por Europa a partir del siglo XVII sobre la actuación hispana en las Indias. Su libro se centra en la historia militar con un estudio sobre armas, tácticas y combates, sitios (Cuzco, Lima, Tenochtitlan), batallas (Otumba), resistencias (chichimecas, reches, muzos, chiriguanos) y prácticas aterrorizantes empleadas por los españoles, como la amputación de manos, el empalamiento o el aperreamiento (que consistía en el uso de perros de presa para matar indios), una técnica empleada por Núñez de Balboa, entre otros, en la expedición que culminó con el descubrimiento del Pacífico hace 500 años. http://www.sellorba.com/la-conquista-de-america_una-revision-critica_antonio-espino-lopez_libro-ONFI605-es.html
-El precio de la guerra. El estado fiscal-militar de Carlos III (1779-1783). Marcial Pons Historia. Rafael Torres Sánchez. 464 páginas.
Rafael Torres, profesor de Historia Moderna en la Universidad de Navarra, concluye en este estudio sobre la naturaleza del estado borbónico que “la lentitud mostrada por el Estado de Carlos III durante la guerra [contra Gran Bretaña en 1779-1783] para tomar decisiones sobre la reacción de los contribuyentes, los recelos hacia la opinión pública, la búsqueda del equilibrio o el miedo al déficit y a la deuda pública nos hablan de un Estado que, en realidad, no estaba dispuesto a pagar el precio para llegar a ser un auténtico Estado fiscal-militar, esto es, eliminar los privilegios y confiar en el consumo y la libertad en las relaciones económicas, como sí había hecho Gran Bretaña”.  El autor ha dividido la obra en tres capítulos: donativos para valorar el consenso o rechazo de la sociedad española a la financiación de la guerra, impuestos (se analizan las subidas de las rentas provinciales y equivalentes y el tabaco) y la deuda pública (y el tratamiento de la deuda heredada).http://www.marcialpons.es/libros/el-precio-de-la-guerra/9788492820924/
 -Transformar el mundo. Revoluciones burguesas y revolución social. (Pasado & Presente). Neil Davidson. 956 páginas.
El gran volumen de Davidson arranca con una bendición contundente del historiador Josep Fontana: “Estamos ante una obra maestra: una de esas que un investigador escribe una sola vez en la vida, tras décadas de labor”. En ella, el profesor de Sociología de la Universidad de Strathclyde, de Glasgow (Escocia), repasa las revoluciones de Inglaterra, Holanda, Estados Unidos y Francia desde el siglo XVII hasta la actualidad y el concepto de revolución burguesa. Aclara Fontana en el prólogo que es más que una puesta al día enciclopédica: “Se trata, para empezar, de una aportación actual a un debate de izquierdas que se encuentra en un estado poco menos que agónico, entre la repetición catequística de las viejas consignas de la ortodoxia y la fosilización de las disidencias”. El libro nació a partir de Discovering the Scottish Revolution, la obra con la que Davidson ganó en 2003 el premio Isaac y Tamara Deutscher Memorial. Es principalmente “un ejercicio de historia de las ideas”, aunque está inevitablemente ligada a los acontecimientos que las acompañaron o gestaron. http://pasadopresente.com/titulos/49-transformar-el-mundo
1380548253_053838_1380548466_album_normal
-Siete ciudades en África. Historias del Marruecos español.(Fundación José Manuel Lara). Lorenzo Silva. 214 páginas.

A partir del retrato de siete ciudades norteafricanas (Ceuta, Larache, Tetuán, Xauen, Melilla, Nador y Alhucemas), Lorenzo Silva (Madrid, 1966) realiza una aproximación histórica a los 44 años (entre 1912 y 1956) en los que compartieron la administración española. “Recorrer las siete es recorrer, en buena medida, la aventura de España en Marruecos, con sus luces y sombras, sus glorias y miserias”, afirma el escritor, con raíces familiares en Marruecos. El libro incluye una notable colección gráfica con mapas, grabados, ilustraciones, carteles y fotografías de la época. Al autor le sorprende la escasez de obras inspiradas en aquellos días y lugares. “Hay mucho material para un tema del que se ha escrito poca literatura. Son muy pocos escritores que han novelado sobre los peculiares personajes que vivieron esa etapa de la historia de España y Marruecos. Algunos de ellos tienen una novela por las aventuras, su personalidad y sus peculiaridades”, contó durante la presentación.http://cultura.elpais.com/cultura/2013/09/26/actualidad/1380208529_520306.html
-Pinochet. Los archivos secretos. (Crítica). Peter Kornbluh. 432 páginas.
El 11 de septiembre se cumplieron 40 años del golpe militar de Augusto Pinochet en Chile.Peter Kornbluh dirigió la campaña a favor de la desclasificación de documentos oficiales sobre la historia secreta del apoyo estadounidense a la dictadura chilena. Ahora es el director del proyecto sobre la documentación chilena integrado en el National Security Archive. Gracias a su presión se logró la salida a la luz de 24.000 documentos secretos de la Secretaría de Estado y de la CIA sobre la cobertura de Nixon y Kissinger a los golpistas que dinamitaron la democracia en Chile. La primera versión de esta obra se publicó en 2003 y ha sido revisada para el 40 aniversario, con nueva información como la historia del juicio a Pinochet o sobre el asesinato del cantautor Víctor Jara. El primero de los 11 documentos reproducidos , fechado el 16 de septiembre de 1970, es un memorando sobre la “génesis del proyecto FUBELT”,  donde se puede leer: “El director dijo al grupo que el presidente Nixon ha decidido que un régimen de Allende en Chile no es aceptable para Estados Unidos”.http://www.planetadelibros.com/pinochet-los-archivos-secretos-libro-112381.html
-Asturias. Octubre 1934. (Crítica). Paco Ignacio Taibo II. 694 páginas.
En los años setenta, Paco Ignacio Taibo II (Gijón, 1949) recopiló testimonios de más de 400 supervivientes de la revolución de 1934 en Asturias, de uno y otro bando. De aquella investigación se nutre fundamentalmente este libro, que ha sido revisado y corregido para esta edición, en vísperas del 80 aniversario del movimiento revolucionario y la violenta represión que le siguió durante la Segunda República. Lamenta el autor en el prólogo que “el desastroso tratamiento que el realismo socialista, el panfletarismo, la demagogia de izquierda, la desinformación propagandística, han hecho de las luchas obreras del siglo XX parece haber cerrado la puerta en el inicio del XXI a cualquier aproximación épica a una historia esencialmente proletaria. Para los que lean estas páginas, repletas de historias contadas por mineros, metalúrgicos, ferroviarios, oficinistas, albañiles, portuarios, taxistas, limpiabotas, costureras, pescadores, marinos, vidrieros, panaderos, ceramistas, electricistas, periodistas, no quedará duda de la magia que genera una clase obrera organizada, increíblemente compacta, convencida de que se encuentra a las puertas de un mundo diferente y dispuesta al sacrificio personal, al valor hasta extremos de locura para lograrlo”.http://www.planetadelibros.com/asturias-octubre-1934-libro-112728.html
-Cruzada, paz, memoria. La Guerra Civil en sus relatos (Comares). Javier Rodrigo. 165 páginas.
Puede que lo único que pueda darse por seguro de la Guerra Civil sea la cronología, y a veces ni eso, avisa Javier Rodrigo, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor de una notable investigación sobre campos de concentración en la España franquista,Cautivos (Crítica). “Cruzada, Liberación, Paz, Guerra Civil, Memoria Histórica, Genocidio, Revisionismo: muchos nombres para 75 años de narraciones, relatos, memorias, historiografías y parahistoriografías sobre 1936-1939. Pocos bloques históricos hay, de hecho, más proteicos que esos tres años, y pocos han concitado menos acuerdos narrativos e interpretativos”, avanza en su introducción. En el libro plantea la existencia de tres “cosmovisiones” sobre el conflicto y sus violencias: el relato de la Cruzada (“nombraría la confrontación militar y social como una Guerra de Liberación y comprendería la violencia de la propia retaguardia como necesaria y la del enemigo como inundatoria”), el de la Paz (“y su evolución en el relato de la culpabilidad colectiva, generado en el seno de la dictadura franquista pero coherente con las necesidades narrativas de su complejo presente, vería esa violencia como irracional, como un elemento de la locura trágica que se materializó en la, así es como la llamaron, Guerra de España) y el más reciente de Memoria, “compuesto de dos líneas narrativas paralelas (la memoria histórica y su contrarrelato, el revisionismo), en el que sin dejar de nombrar el conflicto como una Guerra Civil, se propondrá una mirada desde la víctima en clave anamnésica y presentista”.http://www.comares.com/index.php3?accion=ficha&isbn=978-8490450611 COMARES_CONTROL=ad998c5f9f75bd3d8c705e10478e94e5
-Las armas y el oro. Palancas de la guerra, mitos del franquismo. (Pasado y presente). Ángel Viñas. 502 páginas.
El libro de Viñas (Madrid, 1941),c atedrático emérito de la Universidad Complutense, va directo al grano: a desmontar lo que considera los cuatro mitos fundamentales de la historiografía franquista sobre la Guerra Civil: la ayuda militar exterior que recibió la República, el “supuesto expolio del oro del Banco de España para financiar la contienda, cuyo correlato fueron las oscuras y secretas maniobras del franquismo para recuperarlo”, las razones que causaron la derrota republicana y el falso desequilibrio en las finanzas exteriores a favor de los sublevados. A propósito del tan traído y llevado oro, Viñas sostiene que Franco y su ministro de Asuntos Exteriores, Alberto Martín Artajo, diseñaron una estrategia secreta y absurda para recuperar los depósitos vendidos por la República. El historiador opina que España sacrificó su prestigio diplomático para escarnecer a Negrín y a los exiliados.http://pasadopresente.com/titulos/48-las-armas-y-el-oro
-Historia de la nación y del nacionalismo español. (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores). Directores: Antonio Morales, Juan Pablo Fusi y Andrés de Blas. 1.536 páginas.
Obra colectiva en la que participan 48 autores, que realiza un recorrido cronológico del concepto de España desde sus orígenes mitológicos hasta el siglo XX. Entre los historiadores que aportan artículos figuran Santos Juliá, José Álvarez Junco, Ricardo García Cárcel, Fernando García de Cortázar, Elena San Román, Antonio López, José Varela Ortega o Mariano Esteban. El origen de la idea está en una laguna. “Pensamos que había un déficit de los estudios sobre la nación española mientras es abundante la historiografía sobre nacionalismos periféricos. No es un libro político, está concebido desde el rigor académico”, según el catedrático emérito de Historia Contemporánea de laUniversidad Carlos III Antonio Morales.http://www.galaxiagutenberg.com/libros/historia-de-la-nacion-y-del-nacionalismo-espa%C3%B1ol.aspx
El Pais

jueves, 24 de octubre de 2013

La batalla por el futuro del libro se dirime en Latinoamérica

El futuro del libro no ha llegado. Este solo es el umbral. Y América Latina es uno de los territorios clave donde empieza a fraguarse ese porvenir. El mundo en lengua española es el campo de batalla en el que los colosos globales de la distribución cultural y el ocio analógico-digital mantienen con el sector editorial tradicional, en plena y acelerada reconversión. Es la lucha por un mercado de casi 500 millones de hablantes con una altísima proporción de jóvenes y un aparato educativo en plena expansión. Advertencias y preocupaciones que han protagonizado el VI Congreso Internacional de la Lengua, que termina hoy en Ciudad de Panamá.
Es un duelo desigual. Amazon, Google, Apple y Yahoo! juegan con ventaja porque su medio natural es el digital. Los grupos tradicionales se ven en mitad de su propia reconversión, así como de alianzas, fusiones y convenios. Un dato: los seis grandes conglomerados editoriales de Occidente facturaron el año pasado 25.000 millones de euros, mientras los colosos de Internet lograron 160.000 millones de euros, casi seis veces más, revela José Creuheras Margenat, vicepresidente del Grupo Planeta.
Los canales de distribución en un continente como el latinoamericano son caros para el mercado tradicional, explica Juan Luis Cebrián, presidente del grupo PRISA, con empresas como EL PAÍS y las editoriales Alfaguara y Santillana. Para que esas operaciones sean rentables, aclara Cebrián, se necesita volumen. Y ahí es donde entran en juego los colosos digitales “que tratan de acometer el mercado global del libro en todos los idiomas”.
Estamos asistiendo a una lucha de estos grupos para romper el esquema del precio fijo del libro, y de paso un ecosistema, para monopolizar la comercialización y convertir el contenido en una materia prima
Los grandes monopolios de la distribución por Internet, asegura Crehueras, descubrieron que el negocio para ellos no era la venta de libros, sino la comercialización de los soportes digitales para la lectura. “Estamos asistiendo”, denuncia el vicepresidente de Planeta, “a una lucha de estos grupos para romper el esquema del precio fijo del libro, y de paso un ecosistema, para monopolizar la comercialización y convertir el contenido en una materia prima, desposeyéndolo de valor añadido e intentando convencer a los usuarios que lo que aporta valor real es el soporte, donde ellos obtienen grandes márgenes”.
Ya nadie duda de su penetración y eficacia a golpe de clic, se hable de libros analógicos o digitales. Sobre todo, en un mercado tan fragmentado y difícil como el latinoamericano, pero con enormes potencialidades; la comercialización online borra las fronteras. Para Google, el mundo del libro en español “es absolutamente clave y está presente en todos los planes con prioridad máxima”, ha dicho en varias ocasiones Luis Collado, director de Google Books y Google News para España y Portugal.
Existe la falsa sensación de que esta nueva era hay espacio para muchos actores, cuando la verdad es que la estructura del negocio tiende a concentrarse en unos pocos, afirma Pilar Reyes, editora de Alfaguara. Como ejemplo cita la venta de e-books en España, centralizada en  Amazon y Apple que representan el 70% de las descargas globales. "En Estados Unidos y Reino Unido", agrega Reyes, "la situación es incluso más dramática: cerca del 90% de la facturación la hacen estos dos canales".
La oferta de títulos electrónicos ha crecido en dos años del 8,6% al 16,9%

“El futuro pasa por América Latina. Por una forma de trabajar más americana. Se requiere de un cambio de enfoque que supere el eje Este-Oeste, de España a Latinoamérica, en la manera de distribución, por ejemplo, y se implante un eje de trabajo de Norte a Sur y de Sur al Norte”, reclama Claudio López Lamadrid, editor de Random House Mondadori.Son los mejores ami-enemigos de los lectores y los creadores latinoamericanos. Amigos, porque facilitan el acceso a una cultura y un arte impensable hace poco tiempo en un continente tradicionalmente incomunicado. En eso coinciden Fernando Zapata López, director del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, entidad de la Unesco, y José Carreño Carlón, director del Fondo de Cultura Económica, de México. Y enemigos, porque el riesgo a la formación y concentración de un par de oligopolios globales, según Antonio Ramírez, de la librería La Central, de España, “dejaría al margen a los actores que pueden incidir de una manera más profunda en la propagación de la lectura y la difusión del libro, los libreros”.

Una de las grandes fortalezas de los países hispanohablantes es la capacidad creativa, asegura César Antonio Molina, director de la Casa del Lector de Madrid. Esto hace que “sean potencias en la generación de contenidos aunque los canales contemporáneos —fundamentalmente digitales— estén en manos norteamericanas. Sería muy positivo si la capacidad de crear contenidos se viese fortalecida por mercados sólidos, que permitiesen el ejercicio de un cierto liderazgo de las industrias culturales en español”.
Las exportaciones de libros a Iberoamérica han amortiguado la caída del sector, que en cinco años ha sido del 28%.
Aquí los colosos siguen por delante no solo por su red de distribución que los convierte en sólidas librerías virtuales (Amazon) y en líderes en los buscadores de la Red (Google), sino que han alterado la cadena de valor al haber ampliado su negocio para conseguir controlar varios pasos del proceso editorial hasta llegar al lector. Aunque el libro de papel sigue siendo fuerte en general, en América Latina el potencial está en losebooks y la compra online. Allí los dispositivos electrónicos aumentan, especialmente en móviles que se reconvierten en dispositivos de lectura.América Latina es para los editores españoles un mercado lleno de ventajas, reconoce Javier Cortés, presidente de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). Posee una red muy limitada de puntos de venta por lo que la oferta digital puede incluso constituir una oportunidad. Por lo pronto, las exportaciones de libros han amortiguado la caída del sector, que en cinco años ha sido del 28%.
El mayor desembarco tiene que ver con el libro electrónico. La oferta de títulos por parte del sector regional ha crecido en dos años, al pasar del 8,6% al 16,9%. La venta de e-books para Alfagura se reparte así: España, 32%, México 31%, Estados Undos 13% y el resto de Latinoamérica el 24%, Ha revelado Pilar Reyes, editora de Alfaguara. Un sector que ahora también genera nuevas preguntas porque, recuerda Armando Collazos, Director General Global de Prisa Ediciones, sus ventas se ha detenido en Estados Unidos y Reino Unido en poco más del 20%.
A pesar de esta ralentización lo que ha frenado la implantación del mundo digital en América Latina es el poco acceso a la banda ancha. El director de Cerlalc considera que la región debe seguir preparándose para un escenario de predominio de las tecnologías digitales: “Es indispensable que, además de seguir invirtiendo en infraestructuras de telecomunicaciones y se trabaje en la incorporación de las tecnologías digitales en el campo de la educación y la cultura”. Pese a que los gigantes de la distribución global ya trabajan en la región, Zapata cree que los editores locales aún tienen la posibilidad de fortalecer su producción y consolidar su posición en el mercado, en alianza con librerías y distribuidoras locales.
Vista la larga convivencia que le espera al libro de papel y el electrónico, Armando Collazos imagina una gestión muy similar a la de ahora, pero dedicando más tiempo y recursos a la defensa de la creación y de los derechos de propiedad intelectual. “La violación a la propiedad intelectual es inadmisible. Quien cree que la piratería solo afecta los accionistas y empleados de las compañías del sector cometen un grave error, si la situación no cambia tendrá unas consecuencias nefastas para el desarrollo del talento y la cultura de nuestros pueblos”. Todos los caminos del futuro del libro cruzan por América Latina.

martes, 22 de octubre de 2013

El país donde una de cada diez personas publica un libro

Islandia está viviendo un auge de libros. Esta nación de poco más de 300.000 personas tiene más escritores, más obras publicadas y más libros leídos per cápita que cualquier otra nación del mundo.

Es difícil evitar a los escritores en Reykjavik. Hasta hay una frase en islandés que refleja el fenómeno: "Ad ganga med bok I maganum" ("Todo el mundo da a luz a un libro"). Literalmente, todo el mundo "tiene un libro en el estómago" y uno de cada diez islandeses publica uno. 

"¿No los vuelve muy competitivos?", le pregunto al joven novelista Kristin Eirikskdottir. "Sí. Sobre todo porque yo vivo con mi madre y mi pareja, que también son escritores de tiempo completo. Pero tratamos de publicar en años alternos, así que no competimos demasiado".

En una excursión especial de sagas por la ciudad –sagas como narraciones- nos muestran placas con diversos relatos en los edificios públicos.

Fechadas desde el siglo XIII, las sagas islandesas cuentan la historia de los colonos nórdicos del país, que comenzaron a llegar a la isla a fines del siglo IX.

Las sagas están escritas incluso en servilletas y tazas de café.

Cada visita que hacemos a un géiser o una cascada incluye una historia de antiguos héroes y heroínas. Nuestro guía se levanta en medio del viaje a recitar su poesía. El padre de nuestro conductor de taxi y su abuelo escriben biografías.

Los bancos en los espacios públicos tienen códigos de barras para escuchar una historia en el teléfono inteligente mientras se está sentado.

De fiesta

Reykjavik está de fiesta con sus escritores. Es la época del festival libro.

Feria del Libro en Islandia
El ganador del Man Booker Prize Kiran Desai y el autor de "Generación X", Douglas Coupland, se codean con las grandes estrellas literarias islandesas Gerdur Kristny y Sjon.

Durante la feria del libro se reúnen las grandes estrellas de la literatura islandesa.

Sjon también compone letras de canciones para Björk, la superestrella musical de Islandia.

"Aquí los escritores son respetados", dice Agla Magnusdottir. "Ellos viven así. Algunos incluso tienen un sueldo".

Magnusdottir es la jefa del nuevo Centro de Literatura, que ofrece apoyo estatal para las obras islandesas y su traducción.

"Se escribe de todo -sagas modernas, poesía, libros infantiles, ficción literaria y erótica-, pero lo que está en auge es la novela policial", explica.

Esto quizás no sea una sorpresa en un país nórdico. Pero las cifras de ventas de novelas policiales son asombrosas: el doble que la de cualquiera de sus vecinos.

Pero, ¿qué ha llevado a este auge fenomenal del libro en Islandia? Yo diría que se debe a una cosecha de grandes escritores, que cuentan relatos fascinantes con una economía de lenguaje elegante y personajes fantásticos.

Con sus cauces de lava negra, su tierra humeante, su burbujeante tierra, sus imponentes volcanes y sus arroyos de cuento de hadas, Islandia es un escenario perfecto para las narraciones.

No es de extrañar que JRR Tolkien y Seamus Heaney se sintieran extasiados con este país, y la Unesco designara a Reykjavik como Ciudad de la Literatura.

Solvi Bjorn Siggurdsson, un novelista islandés, dice que los escritores le deben mucho al pasado.

Sagas islandesas

  • Escritas desde el siglo XIII, las sagas incluyen algunos de los textos más ricos y extraordinarios de la Edad Media.
  • A menudo representan acontecimientos conocidos desde los primeros años de la historia de Islandia, aunque hay mucho debate en cuanto a qué parte de su contenido es factual.
  • Llenas de héroes, peleas y forajidos, con un puñado de fantasmas y duendes, las sagas inspiraron a escritores como Sir Walter Scott, William Morris y W H Auden.
"Somos una nación de narradores. Cuando estaba oscuro y frío, no teníamos nada más que hacer", afirma. "Gracias a los eddas poéticos y las sagas medievales, siempre hemos estado rodeados de relatos. Después de la independencia de Dinamarca en 1944, la literatura ayudó a definir nuestra identidad". 

Siggurdsson rinde homenaje al Premio Nobel de Literatura islandés, Halldor Laxness, cuyos libros se venden en gasolineras y centros turísticos de la isla. Los locales le ponen su nombre a sus mascotas y hacen peregrinaciones a su casa.

"Cuando Laxness ganó el Premio Nobel en 1955 puso la literatura islandesa moderna en el mapa", dice Solvi. "Él nos dio la confianza para escribir".

Cenizas y caídas

Una combinación de debacle y ceniza también puso a Islandia en el mapa.

Primero llegó la kreppa o colapso financiero de 2008, que contribuyó a desencadenar la crisis económica mundial. Luego vinieron los problemas por la nube de ceniza de uno de los muchos volcanes activos en Islandia. 

Hallgrimur Helgason -humorista, pintor y escritor- dice que la kreppa hizo que los islandeses pusieran los pies en la tierra. 

"Nos hizo menos complacientes y les dio a los artistas una oportunidad creativa, como (Margaret) Thatcher hizo con Reino Unido", dice sonriendo. "Nos fijamos en la política también; no todo está relacionado con las sagas".

Pero algunos también temen una kreppa del libro. Islandia tiene tantos escritores que hay una enorme presión sobre los editores. 

Algunos reconocidos escritores escriben letras de canciones para la cantante Björk.
En esta época del año es el jolabokaflod o la "Corriente Navideña del Libro", que es cuando se publican más libros.
Cada familia recibe un catálogo de obras en su puerta. Lo revisan minuciosamente como si fuera un inventario de muebles. Todos reciben libros como regalos de Navidad, de tapa dura y envueltos para regalo.
"Incluso ahora, cuando voy a la peluquería no quieren de mí chismes de celebridades, sino recomendaciones de libros para Navidad", dice Kristin Vidarsdottir, directora del proyecto de la Ciudad de la Literatura, de la Unesco.
Pero un mechón de cabello azul me advierte de la presencia de la persona más famosa de Islandia. La cantante Björk asiste a varios de los eventos del festival.
"Es genial verla apoyando a los escritores", le digo.
"Es un lugar pequeño. Crecimos juntos", responde. "Nos apoyamos unos a otros".
Si, érase una vez, Björk era la mayor marca cultural de Islandia, ahora está acompañada por toda una bokaflod (corriente) de autores.

BBC Mundo

Industria del libro: ¿agonía o renacer?


El segundo día del VI Congreso Internacional de la Lengua Española (www.cile.org.pa) abrió con un tema que ha creado mucho debate durante los últimos años: la amenaza de que la era digital se convierta en un gigante capaz de hacer desaparecer la imprenta.
Sin embargo, para Raúl Padilla López, “el futuro, más que de amenazas, está lleno de oportunidades para el libro en español y para nuestra lengua en general”.
Padilla recordó cómo en 2001, durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la cual fundó y preside, Apple y Adobe presentaban la viabilidad del libro electrónico pero nadie creía en que pudiera tener éxito.
Nos encontramos ahora, una década después, con Kindles y iPads con los cuales tenemos acceso a miles de títulos que podemos descargar sin añadir peso a nuestras carteras o maletines. Y entramos en una propuesta interesante, la bibliodiversidad que “debería ser un derecho humano pues todos debemos tener acceso a libros y conocer nuestra propia historia a través de ellos”, afirma Padilla.
Hoy en día los jóvenes con acceso a una Tablet leen más, y es que nos encontramos en un proceso de “redefinición” del libro. “Debemos pasar del espacio donde el lector comulgaba solo con la palabra y abrirnos a la posibilidad de una experiencia multimedia donde existe la palabra acompañada de video, fotografías y hasta juegos”.
El libro impreso, tradicional y fiel amigo, es el pilar de una industria que genera 151 millones de dólares al año, más que la industria del cine o la música. Sin embargo, el crecimiento de la industria se ve frenado por las dificultades de distribución. Ana María Cabanellas sabe que la medida correcta para superar esta situación es la libre circulación y que lo digital es una herramienta que lo facilita. “No se puede negar la importancia de la libre circulación que permitiría llegar a más lectores y es sabido que la lectura colabora a la formación ciudadanos libres. Con mayores ofertas y precios más bajos enfrentaríamos la piratería.”, afirma Caballenas.
Y es justamente el auge de la piratería, más allá de la crisis económica, la que ha afectado tanto al mercado que es 22% más pequeño que hace 5 años. “Solo 32% de los que se descargan libros en España, lo pagan”, aporta José Creuheras, vicepresidente de Grupo Planeta. “El consumidor tiene poca conciencia sobre el valor de la creación intelectual y la ausencia de leyes que la protejan ayuda al quiebra la cadena de valor del libro. La piratería es un delito que se afronta con un verdadera compromiso por parte de los legisladores y la sociedad”.
La industria del libro vive la mayor transformación de su historia. No sabemos qué nos espera, porque como dijo Padilla, “no nos espera descubrir un nuevo mundo como Colón, sino que nosotros debemos construirlo y debemos construirlo juntos”.
El libro entre la creación y la comunicación:
El desafío de acercar la palabra a las masas

“Desde la palabra y gracias a ella, hemos construido el edificio de la civilización”. Así dio inicio Juan Luis Cebrián, presidente ejecutivo del Grupo Prisa, a la segunda plenaria del día: El libro entre la creación y la comunicación. El libro tradicional, afirmó, el escritor y académico, no es solo un recipiente de historias y relatos, "es un objeto valioso en sí mismo por su textura, por su olor, por su tipografía". Insistió en que más allá de la discusión sobre si es mejor o no el libro de papel o el electrónico, al final, contar historias seguirá siendo la esencia de nuestros orígenes.
La manera en que esas palabras con que se ha construido a través del tiempo el edificio de la civilización han evolucionado mucho desde entonces y ha penetrado hasta el libro electrónico simplificando el trabajo de los escritores, reduciendo los costos de producción y multiplicando el universo de lectores. “Las ediciones digitales comienzan a superar a las impresas y son el camino para que los países alcancen el anhelado fin de la democratización de la lectura”, asegura Osvaldo Hurtado, ex presidente de Ecuador.
Esta era digital ha traído consigo la inmediatez de la noticia y a su vez, la saturación de información. Según Fernando Iwasaki, escritor, filólogo e historiador peruano, “nuestra época de desafíos creativos y comunicativos tiene mucho en común con la Europa de los años 1500, abrumada por exceso de información que casi nunca logró convertirse en conocimiento”.
Es necesario decantar la información, el problema es que solo una minoría escoge la cultura: “Las personas eligen más entretenimiento que cultura, más deporte que literatura, más chismorreo que información”. Para ello el autor chileno Antonio Skármeta propone abordar la literatura de manera diferente, evitando colocarla como algo lejano y ausente. “Es necesario insertar el cuerpo extraño (la literatura) en un paisaje familiar”.
Lo dice por experiencia, pues fue algo que él logró a través de la serie El Show de los Libros que desmitificó la creencia de que la televisión amena no puede ser inteligente, y viceversa, presentando la literatura como algo cercano a la audiencia, brindándoles otra perspectiva.
“Contar las cosas es una manera de poseerlas, apoderarse y compartirla con los demás”, dice Cebrián para recordarnos la importancia del contador de historias y la responsabilidad que tenemos de defender nuestra cultura a través de la literatura.
“El futuro de la literatura está en Latinoamérica”
“El derecho de autor está en crisis” según Fernando Serrano Migallón, profesor de Ciencia Políticas y Derecho Constitucional mexicano. Durante su intervención en la mesa sobre Propiedad intelectual y derechos de autorexplicó que el principal problema es su naturaleza. “No sabemos si es un derecho público, privado, social, personal… tiene algunas características de cada uno y en definitiva, es un derecho humano y un derecho moral. Pero es un derecho complejo”. Esto dificulta su legislación y la aplicación de la ley.
Ante los 25 millones de dólares que la piratería literaria genera anualmente,Héctor Abad Faciolince, autor, periodista y editor colombiano, considera que se necesita una ley universal que regule el derecho de autor pero no existe un legislador que proteja a todos. “Para solucionar los problemas cibernéticos, debemos crear nuevas técnicas más eficaces. Hay que crear un nuevo modelo de regulación”.
Si hablamos sobre derechos de autor, también es importante resaltar los derechos del lector. En el panel de Edición digital y libro electrónicodonde se realizó una ronda de preguntas, nos encontramos con un señor preocupado por la volatilidad de los libros electrónicos, “¿Qué pasará cuando lleguen nuevas tecnologías que no sean compatibles con mis e-books? ¿Cómo dejarle el legado de mis libros favoritos a mi hijo?”
A esto Pablo Arrieta, profesor en la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, respondió: “El lector tiene derechos, entre ellos el derecho de permanencia de la cultura. A la hora de hablar de libros electrónicos, no es simplemente cambiar el formato sino cambiar un chip de cómo vamos a acceder a la información”. Hizo énfasis en la forma en que los libros electrónicos han ayudado a personas con discapacidad a través de audiolibros y los enlaces multimedia que muchos ya contienen, intentando dejar claro que no debe existir miedo a esta evolución del libro.
 “Cada libro encuentra su lector y cada lector encuentra el formato en que quiere leer. Al final, cada elemento (el libro impreso y el digital) va a tener su propio espacio. A nosotros nos queda defender nuestro derecho como lector”.
Al hablar de Edición y canales de distribución, Claudio López Madrid, editor de Random House Mandadori, afirma que el futuro de la literatura está en Latinoamérica. Sin embargo, no siempre fue así. El mercado americano servía de apoyo para la industria del libro en España. “Hoy en día es otra historia y yo le aconsejo a nuestros autores que se ganen su natal primero, luego los pueblos vecinos y después, solo después se expandan a nuevos horizontes como Estados Unidos y España”.
Finalmente, nos deja esperanza a los aspirantes novelistas cuando insiste en que “no hace falta ganar el Premio Alfaguara para estar en todos los países de la lengua. Lo que hace falta es imaginación y esfuerzo”.
El Pais

lunes, 21 de octubre de 2013

Los cordiales enemigos de la lectura en el mundo hispanohablante


El gran hombre que no quería morir.
Este subtítulo de algunas ediciones de la obra literaria más antigua de la humanidad, La epopeya de Gilgamesh, es premonitorio al capturar el espíritu del libro en general. Treinta y cinco siglos después de aquella obra inaugural de la literatura, el libro está abismado ante la incertidumbre de su destino, especialmente en el mundo hispanohablante. Se ha encendido una alarma. Suenan voces advirtiendo que el libro, analógico o digital, solo sobrevivirá si hay verdaderos lectores, y que esa estirpe corre el riesgo de extinguirse, si no se modifican y adaptan con urgencia las estrategias de fomento de la lectura. En el centro debe estar el placer de leer frente al uso utilitario con el cual se suele promover el libro. Se logrará si Gobiernos e industria editorial unen fuerzas para mejorar y dar estabilidad a los programas educativos y la oferta de títulos. Para el escritor colombiano William Ospina, “los más cordiales enemigos de la lectura son la academia y la industria editorial”.
Los indicadores de lectura en Latinoamérica oscilan entre dos y cinco libros por habitante al año, mientras en España es de 10, una cifra baja si se compara con los países de su entorno
El futuro está en el pasado. Lo dicen desde el presente expertos, académicos, escritores, editores y libreros a la luz del VI Congreso Internacional de la Lengua, que empezó ayer en Ciudad de Panamá bajo el lema El español en el libro: del Atlántico al mar del Sur. Pero las estadísticas son sombrías: los indicadores de lectura en Latinoamérica oscilan entre dos y cinco libros por habitante al año, revela Fernando Zapata López, director del Centro Regional para el Fomento de la Lectura en América Latina y el Caribe (Cerlalc). La oferta en la región alcanzó el año pasado los 166.000 títulos. La situación en España no es mejor, comparada con los países de su entorno: 10 libros de media por habitante al año y una oferta de 100.000 títulos anuales. Sus estrategias de fomento no son el mejor ejemplo a seguir. El triángulo oferta-venta-lectura no se corresponde. La estrategia ha sido vender libros y no crear lectores. Las ventas en España han caído a niveles de 2012.
“Cuando se lee no se aprende algo, se convierte uno en algo”, Goethe.
Las principales causas de la poca penetración del libro en los hogares y sus bajos índices de lectura tienen que ver con la pobreza, la descomposición del sistema educativo y las campañas erráticas y/o inestables de los Gobiernos y la industria editorial. “Lejos de apostar por una ampliación significativa del mercado y creación de lectores, suele refugiarse en las compras del Estado o inducidas por este para los programas escolares”, asegura José Carreño Carlón, director del Fondo de Cultura Económica, de México.
La falta de prioridad de los Gobiernos en la educación es la clave del poco éxito de la lectura, afirma Orit Btesh, presidenta de la Cámara Panameña del Libro: “No hay inversión en proyectos educativos y en el entrenamiento y preparación de los docentes”. Esa falta de estabilidad en las políticas públicas la recuerda César Antonio Molina, director de la Casa del Lector, de Madrid: “Es una acción administrativa que requiere una mirada de largo plazo y una ejecución de planes de carácter algo más estratégico que cosmético”.
“El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir”, Daniel Pennac.


Ni siquiera en España ha terminado de prender el hábito lector. Solo el 63% dice leer al menos un libro al año, cifra que baja a la mitad por semana o al día. Es una secuela de los antiguos bajos índices de alfabetización. “Nunca han existido infraestructuras para la lectura. Las redes de bibliotecas han comenzado hace poco”, se lamenta Antonio María Ávila, director de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE).“El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir”, Daniel Pennac.

La lectura de libros se corresponde con el índice de lectura de periódicos, asegura Juan Luis Cebrián, presidente del grupo PRISA, editor de EL PAÍS. La red de librerías en Latinoamérica es escasa, aclara el periodista y académico, quien insiste en que “la base de todo es la educación y el cambio de estrategia para inculcar la lectura en papel o e-book”.
El fomento y la promoción de la lectura debe despojarse de su carga utilitaria. Leer es un placer y eso es lo que se tiene que transmitir
Hay un llamado urgente: “El fomento y la promoción de la lectura debe despojarse de su carga utilitaria. Leer es un placer y eso es lo que se tiene que transmitir”, reclama William Ospina, encargado hoy de la ponencia general Libro, lectura y educación.Para el escritor colombiano es fundamental corregir esa filosofía de obligatoriedad y “provecho” que suele ahuyentar lectores.
Otra vía de acercar la lectura es con la escritura. La relación entre leer y elegir es decisiva, asegura Ángel Gabilondo, exministro de Educación: “Aprender a leer es a su vez activar la capacidad de decidir. Frente a la pasiva recepción acrítica, se requiere la hospitalidad de la lectura. En ocasiones es más interesante promover esta capacidad que leer una cantidad ingente de textos. Es más decisivo leer despacio, desafiarse con encrucijadas en espacio de deliberación, que tratar de zanjar de una vez por todas nuestras incertidumbres. Uno de los modos se propicia con la escritura”.
Esa es la línea que explora Panamá desde hace dos años. Invitar a que sus escolares y padres de familia escriban cuentos o poemas. Buscar, cuenta la ministra de Educación, Lucy Molinar, que el único texto obligatorio sea el propio, generar curiosidad por lo que escribe el de al lado y así crear una cadena de lecturas y recomendaciones.
“El arte de leer es, en gran parte, el arte de volver a encontrar la vida en los libros y, gracias a ellos, de comprenderla mejor”, André Maurois.
¿Y las bibliotecas en un mundo analógico y digital? Buenos augurios da el director del FCE. Destaca que ya hay experiencias exitosas de bibliotecas que se están reconvirtiendo en bibliotecas virtuales, sin que eso signifique que vayan a desaparecer las tradicionales. Es un servicio más. Según Carreño, “bibliotecas y librerías están llamadas a convertirse en verdaderas escuelas de alfabetización digital”. En el mercado, la oferta de títulos digitales se ha duplicado en Latinoamérica, en dos años ha pasado de 8,6% a 16,9%.
Cambios que requieren de una mayor participación de los medios de comunicación. Deberían dar más importancia a la lectura, y no solo con programas sobre libros, pide Pedro Cerrillo, director del Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil de España (Cepli).
Un panorama que, desde Barcelona, resume Carmen Balcells, la agente literaria del boom latinoamericano. Se pregunta: “¿Qué es primero? ¿El pensamiento o la palabra? Yo creo que la palabra. ¿Y por qué la palabra? Porque es más lenta que el pensamiento; al ser el pensamiento más veloz, por potente que sea necesita pasar por el cuello que lo ordena y lo hace eufónico. Yo diría que irreversible. Ya está dicho. Ya queda fijado. Luego yo diría que la lectura. ¿Por qué la lectura? Porque la lectura es un acto constante y cotidiano, que debería empezar a primera hora, a ser posible muy temprano con la lectura de los periódicos del día. El hábito de leer en cualquier soporte y debido a cualquier actividad profesional, escolar o académica implica a continuación leer y leer y leer; a veces, en una sinfonía extraordinaria que es leer y escribir. ¿Y qué significa el libro? El libro es la apoteosis final. El libro, que es un acto de amor, es muy dúctil”.
“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; los demás son extensiones de su cuerpo… Solo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”, Borges.
El Pais