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Si eres amante de la lectura, tiene todas las llaves que te puede dar este humilde blog para continuar en tu viaje.

Pruebas

viernes, 25 de febrero de 2011

La fe: la abscondeidad de Dios

Ser aun tiempo lo mas presente y lo mas ausente, lo mas buscado y lo mas inaprehensible, lo mas útil: he ahí una situación nada banal para el Dios de la fe; una situación de tal modo única que habría que inventar un termino nuevo para designarla.

Abscondeidad: presencia en la ausencia, acción en la no-intervención. Dios oculto. Sin embargo, no existe una palabra :escondidez. Por eso pensamos en una palabra latina, utilizada por la Vulgata en Is 45,15 ss:Verdaderamente tu eres un dios oculto (absconditus) Dios de Israel ,salvador. Y hablamos de la abscondeidad de Dios. Eso en cuanto al termino. En cuanto a la cosa en si, es como un mosaico: tenemos que reunir lentamente los rasgos de ese Dios, que no será ni el dios demasiado ausente-por inexistente- del ateísmo, ni el dios demasiado presente -porque gobierna- de la religión

El Dios ausente. Reacciones religiosa, atea y creyente

Francois Varone

miércoles, 23 de febrero de 2011

Unidad intrínseca de la razón

"La razón es un modo de intelección que tiene tres momentos propios. Es ante todo una intelección en profundidad. Es en segundo lugar, una intelección mesurante, esto es, una intelección de lo real principal y canónica, Es finalmente, una intelección de carácter adquiriente. La unidad intrínseca de estos tres momentos constituyen la razón como modo de intelección. Si queremos reducir a una formula, diremos que la razón es la intelección en la que la realidad profunda esta actualizada en modo problemático, y que por tanto nos lanza a inquirir principalmente y canónicamente, lo real en profundidad"

Inteligencia y Razón
Xavier Zubiri

martes, 22 de febrero de 2011

Ser o no ser: Seremos, somos

“Ser o no ser: esa es la cuestión. ¿Qué es mas noble al espíritu: sufrir golpes y darnos de la airada suerte, o tomar armas contra una mar de angustias y darles fin a todas combatiéndola?

Mientras conducía mi auto, de manera sorpresiva la coordinación de ciertos objetos que se dibujan en mis evocaciones prosiguió a la irrupción de la frase antes escrita. “Ser o no ser” la hemos escuchado ciento de veces, cada vez que nosotros tenemos la oportunidad de representar una tragedia nos hallamos antes los mismos problemas de su personaje de cuya obra: Hamlet de William Shakespeare, por decirlo así es una de la mas famosa y a la vez la cubre una nebulosa. De por si, Hamlet tiene un precedente en la leyenda escandinava con Saxo Grammaticus (siglo XII). Unos veinte años antes de que Shakespeare diera a la luz su versión, ya en Francia el escritor François de Belleforest hizo publica la suya. De igual manera, unos diez años antes de publicarse el Hamlet shakesperiano sale a luz en Londres una versión conocida como Ur-Hamlet, una versión primitiva u original de Hamlet, atribuido a Thomas Kid.

El argumento central de la obra se sitúa en la muerte del rey, padre de Hamlet, de Dinamarca por su hermano Claudio, quien ocultando el hecho usurpa el trono e incita a la mujer de este, Gertrudis, a casarse con él, lo cual este paso la llevaría a cometía un incesto que para aquella época no era aceptado. El espíritu del rey muerto aparece a Hamlet y exterioriza con todo detalle el magnicidio. Esta declaración atroz, inhumana y de dolor provoca una aptitud de enfrentamiento contra el rey usurpador y su madre.

Ese gran monologo: Ser o no ser. Donde Hamlet, puede decirse que, en la medida en que el encuentro repetido de algunas contrariedades, rompe el paralelismo de las miradas y objetos, se cuestiona las razones por la que el hombre continua soportando las penalidades de la existencia cuando tan fácil seria librarse de ellas terminando con la vida. Y concluye que el rechazo del suicidio se debe al temor al mas allá, por lo que preferimos los males del esta vida a otros desconocidos que tal vez nos aguarden tras la muerte. La nostalgia será el filtro a través del cual Hamlet vislumbra la realidad y ese cedazo le lleva a asignar validez universal a cuestiones específicas que, en lo particular de Hamlet, se centraliza en lo que él considera fragilidad moral de su madre. Esta tragedia representa la lucha interna de todo ser humano, las rivalidades entre sentimiento y razón.

“Ser o no ser” es uno de los fragmentos mas conocido de la obra, el cual ha sido objeto de múltiples interpretaciones aunque no hay que olvidar que su sentido depende de la función dramática, del lugar que ocupa en el contexto de la acción, y es entonces cuando nos sorprende lo que tiene de contradictorio con el que cerraba el acto anterior, lleno de determinación y voluntad de acción.

El Hamlet filosófico, el de ideas relativistas, existencialistas y escépticas, el hombre del: Ser o no ser, es tema para otro post. ¿Por qué no actúa Hamlet? ¿Por qué no lleva a cabo la respuesta a su pregunta por el ser? ¿Por qué no matar a Claudio tal como sus argumentos racionales y morales los invaden? ¿Qué lo impide? Estos son cuestionamientos para otro entrada.

“Aunque sea pronto, el intervalo es mío, y la vida de un hombre solo dura lo que puede tardarse en contar uno”

lunes, 21 de febrero de 2011

El rostro después de la muerte

Lo que nos pueda ocurrir después de la muerte, es una de las grandes disyuntiva sin escape que tienen todos los individuos. Los religiosos teniendo como norma y fe los escritos de los cuales dan todo crédito que hay vida después de este leve paso por la comunicación de los individuos en la tierra, es su normativa representativa de esperanza de un mejor estado, los tienen muy presente en sus doctrinas y buscan solución. Mientras, en algún momento, otros grupos de los cuales tampoco escapa esta gran pregunta, los filósofos y científicos buscan darle una explicación a ese otro mundo desconocido. Los religiosos ven después de la muerte la apertura a un nuevo reino, donde impere la justicia, donde la teocracia sea el sello distintivo del reino que siempre anhelan. Los filósofos y científicos , podrimos decir, en su gran mayoría, creen como evidencia que después de la muerte no hay nada, esa gran locomotora biológica, el hombre, deja de tirar sus últimos humos de existencia.

Mi propósito con este post, no es establecer si hay vida después de la muerte, sino el cuestionarnos, el color de nuestra vida después de esta. Hemos escuchado sobre la constitución del hombre: cuerpo, alma y espíritu. Pero, ¿hemos hablado sobre el rostro del hombre después de esta vida, ¿es el rostro una condicionante solo de esta vida y no de la otra?, ¿que rostro tendríamos, si en algún momento hablamos de espíritu?, ¿que es entonces el espíritu, es algo visible, tangible? Es fácil en esta vida conocerse por el rostro, sabemos cuando un rostro no nos agrada, sabemos diferenciar entre rostro, pero cual será la diferenciación de rostro después de esta vida.
“ Y hay algo mas, dice Agnes. A usted esta pregunta le parecerá tonta. ¿Los que viven allá, en su planeta, tienen rostro?
No tienen. El rostro solo existe aquí, en la Tierra.
¿Y entonces, como se diferencian los que viven allá?
Allá todos son sus propias obras. Allá por así decirlo, cada uno se inventa a si mismo”.

domingo, 20 de febrero de 2011

Dios nos mira encuero.. oopssss!!!!!!!!

“Agnes recordó que una vez, cuando era niña, se había quedado deslumbrada por la idea de que Dios la veía y la veía ininterrumpida. Fue entonces cuando sintió por primera vez, la extraña santificación que el hombre siente cuando es visto, visto contra su voluntad, visto en los momentos de intimidad, cuando es violado por una mirada. La madre, que era creyente, le decía <<Dios te ve>> y pretendía así enseñarle a no mentir, a no comerse las uñas y a no cometerse los dedos por la nariz, pero ocurrió algo diferente: precisamente cuando se dedicaba a hacer algo malo o vergonzoso, Agnes se imaginaba a Dios y le enseñaba lo que estaba haciendo.

Pero pensó en la hermana de la reina de Inglaterra y llego a la conclusión de que hoy el ojo de Dios han sido reemplazado por la cámara”.

La inmortalidad

Milan Kundera

sábado, 19 de febrero de 2011

Anatomía de los errores

"Hay que arriesgarse a cometer errores; hay que exponerse a decir cosas que, probablemente, son difíciles de expresar y en relación a las cuales, evidentemente, farfullamos aquí y allá"

Nada más axiomático que lo ante pensado, una vez el dardo de un pensamiento, reflexión o ideología de un hecho se acopla o logra enclavarse en un enunciado el cual se hace real y produce la geometría de las decisiones, cuando este pensamiento se hace frágil al igual que una flor, que deja de ser algo subjetivo, algo que solo queda plasmado en un simbolismo en nuestro discernimiento, que bailotea de un rincón a otro buscando la más estrecha cavidad, aborda el hecho de la problematización de eso que dejamos de decir o que dejamos de hacer, el acontecimiento interior no alude mas a lo que se hable de él. Los errores que podríamos perpetrar en sí, en ese aflorar de las decisiones deja de ser lo imaginario aunque sea tímido o audaz , sin importar la separación entre lo real y lo subjetivo de esa idea embrionario en nuestro interior, osando franquear las primeras censuras, o bien lanzándote a la embriaguez de los instintos y los sueños. Son experiencias, son pequeños lienzos donde el artista va de un esquinero a otro buscando la perfección que desemboque en la armonía de los colores. "Son más instructivos los errores de los grandes intelectos que las verdades de los mediocres" Arturo Graf

El hombre no debe plantearse la propuesta de cometer errores como la búsqueda de la perfección, por cometerlo, sino como un error dado en el instantáneo momento, sino en tal sentido como algo que no promueva la vergüenza, de todo modo, como la autentica vergüenza aparece en nuestro ojos como decía Blake de la verdad: uno la reconoce apenas verla, se hace patente a la mirada del intelecto. Que reconozcamos que detrás de esta vergüenza asumida por el error de un hecho se manifiesta la condición del hombre, como un pensamiento se adueña de mi. Los errores traen con sigo una forma de aprender, aunque sus secuelas sean costosa por las huellas que puedan dejarnos, pero a la larga es una determinante de nuestro destino. Debemos ver los errores como un conflicto de las debilidades del hombre, como algo que nos suceda y ya, no como algo que nunca nos va a suceder, un mundo sin errores, el cual sería el peor de los mundos, seria la ciudad encantada de Tomas Moro.


En el juego de los errores entra el campo de la magnitud del error. No todos los errores pueden causarnos la misma suerte, no solo a nosotros como protagonista de este, sino como perjuicio en carrera a otros y a ese punto donde la rebelión de nuestros instintos no puede llegar, en afectar a otros. El único ser vivo que los comete es el hombre. En tal virtud, si los llegas a cometer, no mire a tras, remedia lo que puedas hacer, no intentes ensuciarte como el mismo acto, o de lo contario no son errores, sino tu costumbre. “uno termina acostumbrándose a acostumbrarse”


Alguien me sopla al oído, que poca algunos ejemplos de errores, al cual sin ningún miramiento, para que ponerlo, si los errores son las arenas del mar, como las estrellas, cientos y cientos. No quiero hablar de política.


Vamos correr fanático
….

viernes, 18 de febrero de 2011

Dios, el tiempo y el ser

La propuesta que nos muestra Ghislain Lafont en su libro Dios, el tiempo y el ser, es poner en el carril de la contemporaneidad la teología que promueva el conocimiento y la designación de Dios. Abordando la cuestión de la experiencia bíblica de Dios, a partir, de la concepción humana.

“Para reconciliar las teologías centradas en la Alianza (Misterio pascual, Cruz) y las teologías centradas en la Creación, Lafont avanza dialogando con los representantes insignes de la cultura y con las grandes obras de la teología, y mediante un ingente esfuerzo especulativo muestra que la reconciliación, pese a lo delicado de tema, puede abrirse camino para un discurso verdadero sobre Dios y una realización del hombre. I. El tiempo perdido y el ser inencontrable; II. El tiempo reencontrado en Jesucristo; III. Antiguas y nuevas revelaciones del ser”.

La lectura de este libro nos aborda a la comprensión de diferentes puntos: El argumento de la evolución, que es una deducción del libro de André Leroi-Gourhan, donde replantea la necesidad de llevar al hombre hacia su pasado para aferrarse de nuevo al misterio de sus orígenes. Las decepciones de la revolución, el ser: ¿olvido o desaparacion?, en busca del tiempo perdido.

Entre otros temas, arribamos a El tiempo reencontrado en Jesucristo, el cual desarrolla de madera brillante, ya que siendo monje benedictino de la abadía de La-PierreQui-vire (Francia), es lo menos que se puede esperar . Pero uno de los temas que mas querria abordar fue: Antiguas y nuevas revelaciones del ser, donde hace un replanteamiento sobre el enfoque de Heidegger entorno al ser, reinterpreta a E. Jungel. El reencuentro entre Dios, el ser y la creación.

A mi entender los mejores capítulos, de los cuales uno pueda sacar mayor provecho están al final del libro. Los primeros capítulos se vuelven algo monótono, pero no deja de ser cierto, que uno u otra pagina encontramos algunos datos importantes.

Es cuanto.

jueves, 17 de febrero de 2011

Las cosas reales

"Que es lo que nos da que pensar? Nos dan que pensar las cosa reales en su realidad. Para ello estas cosas reales tienen que estarnos ya presentes como reales. Ahora bien, la mera actualidad intelectiva de lo real como real es la intelección. Las cosas nos dan que pensar porque previamente están ya inteligidas como reales. Por tal razón como modo de intelección de lo que las cosas nos dan que pensar, es un modo de la intelección previa de lo real"
Inteligencia y Razón
Xavier Zubiri

jueves, 10 de febrero de 2011

En busca del tiempo perdido

"De aquí se sigue que la ritualidad no conoce ni historia ni escatologia. La salvación esta detrás, en la vuelta al Paraíso perdido, es decir, mas allá de la linea de demarcación entre el primero y el segundo momento de la Creación; seria mas justo decir: mas allá de la linea de demarcación entre la tragedia aparición delos seres distintos y el estado fusional original de que el símbolo es, en Artaud, el cuerpo sin órganos, desligado de toda distinción , relación y función. La memoria no es en ningún caso memoria del porvenir, su lenguaje expresa la esperanza del pasado anterior a la falta, el deseo de remontar la corriente del mal hasta el mas allá del drama inicial, sea cual fuere la manera con que este se imagina. Por otra parte, esta ascensión no es posible mas que en el espacio cerrado y sagrado del culto; el tiempo y el espacio no tiene sentido"

Dios, el tiempo y el ser
Ghislain Lafont