Bienvenido

Si eres amante de la lectura, tiene todas las llaves que te puede dar este humilde blog para continuar en tu viaje.

Pruebas

jueves, 31 de enero de 2013

La jugada maestra de Billy Phelan

Billy Phelan, jugador profesional de póquer y billar y corredor de apuestas de poca monta, es un habitual del mundo nocturno de Albany. Un joven irlandés espabilado y con un peculiar código de honor que verá como su vida se complica cuando lo relacionen con el secuestro del hijo de un capo mafioso local, Bindy McCall.


Durante los años treinta, los todopoderosos hermanos McCall controlan por igual los hilos del partido demócrata y los del juego, la prostitución y el contrabando en la ciudad; nada se mueve en la capital del Estado de Nueva York sin su aprobación. El día que Charlie McCall es secuestrado comienza la caída en desgracia de Billy, todos sus conocidos le darán la espalda, salvo Martin Daugherty, un periodista amigo de su familia.


La historia de Billy Phelan pondrá al descubierto las entrañas de una ciudad en la que las relaciones de poder son mucho más turbias de lo que aparentan.

La jugada maestra de Billy Phelan es la tercera y una de las más destacadas novelas del magistral ciclo novelístico que William Kennedy dedica a su ciudad natal, Albany.

«Narrativamente Kennedy es sinónimo de energía verbal y fabulación iridiscente. De hecho todas sus novelas se desenvuelven en un sitio con sabor a invención mítica, Albany. Kennedy nos ofrece su osadía psicológica para concebir sus protagonistas singularísimos, nacidos para consumirse en su propio fuego. [...] como ocurre con todos los novelistas de verdad, en torno a sus héroes pululan otros personajes que se van ganando, página a página, su lugar de honor en esta intensa representación de la entrega y la desilusión humanas.» J.Ernesto Ayala-Dip

«Se está ante un clásico vivo, que en solo veinte años y cinco novelas ha dado ya una obra clave para la comprensión de la vida, la historia y la literatura de los Estados Unidos.» Horacio Vázquez-Rial (8 de diciembre de 2011)

«Una de las series novelísticas más interesantes del último medio siglo: el ciclo de William Kennedy sobre Albany, su ciudad natal, en una crónica marginal, oscura, llena de recovecos ajenos a la historia oficial.» " Gabriel Insausti (La Gaceta)

1
Martin Daugherty, de cincuenta y un años, encargado del tanteo, observó cómo Billy Phelan, que estaba realizando una jugada perfecta, caminaba hacia el carril de retorno con la arrogancia de un águila joven que aún no ha sido puesta a prueba, recogía su bola negra de dos orificios, la pasaba como un malabarista de la mano derecha a la izquierda y entonces la sostenía en la palma izquierda como si no pesara. Billy frotó la palma y los dedos de la mano derecha contra el cóncavo cono de tiza de la bandeja de latón sobre el estante de las bolas y se sacudió el exceso con un tirón a la toalla. Se enfrentó a los bolos, fijó la mirada en la zona donde la madera de la pista cambiaba de color, en un punto a siete tablas del extremo derecho, y entonces, pura energía con zapatos, se dijo Martin, arrastró los pies: izquierdo, derecho, izquierdo-derecho-izquierdo y deslizamiento, llevando hacia fuera la mano derecha con la bola y echándola atrás al moverse, como un péndulo, y haciendo girar un poco la muñeca en el exterior del arco. Su brazo, que a Martin le parecía puro dominio en mangas de camisa, se extendió adelante y la bola se escurrió casi en silencio por la pista pulimentada, rodó en la penumbra por la séptima tabla curvándose de un modo imperceptible, una curvatura más acusada cuanto más se aproximaba a los bolos, y penetró entre el bolo delantero y el tercero diseminándolos todos en un jolgorio de giros y brincos.

     -Así se hace, Billy -dijo Morrie Berman, que había apostado por él, y batió palmas un par de veces-. Me has dejado turulato, chico.

     -Es una bola estupenda -dijo Billy. 

boomerang

Vida de zarigüeyas

En los setenta, Dolly Freed vivía de lo que la tierra le ofrecía desinteresadamente. Durante casi cinco años, ella y su padre cultivaron, cosecharon, pescaron y capturaron todo lo que comían y vivieron con setecientos dólares anuales en una casa con un terreno de dos mil metros cuadrados a las afueras de Filadelfia.


Treinta años después, Vida de zarigüeyas, un clásico de la literatura de supervivencia que recuperamos en primera traducción al castellano con un preámbulo del escritor David Gates y un epílogo de la propia autora, parece incluso más pertinente y fascinante que en 1978.

¿Quién necesita tener un empleo ordinario para subsistir? Vida de zarigüeyas detalla las maneras más económicas y creativas de hacerse con una vivienda y mantenerla, vestir aceptablemente, hacer frente a las leyes y conservar la salud sin sacrificar cierta apariencia de clase media -ya vivamos en la ciudad, en el extrarradio o en un pequeño pueblo-. Dolly Freed explica con un estilo encantador y directo cómo ser perezosos, dignos, austeros y honestos mientras vivimos con holgura y disfrutamos del tiempo de ocio que tanto le ha costado a la humanidad ganarse. Para ella, hay necesidades básicas -una casa, para empezar- y otras que no lo son -médicos, abogados, seguros...-. Dolly tiene mucho que decir sobre el modo en que la economía afecta al curso de nuestras vidas en la actualidad y sobre cómo puede llegar a hacerlo en las «épocas de escasez» que se avecinan. Si alguna vez os habéis preguntado qué es la libertad, Vida de zarigüeyas quizá pueda ser una inspiración enorme más allá de lo anecdótico.

«Dolly Freed es mi heroína... si este manifiesto agudo, fascinante, ameno y franco no estimula tus deseos de abandonar la cotidiana carrera a codazo limpio es que no tienes sangre en las venas.» Vice Magazine

«De lectura compulsiva, en este curioso y fascinante himno a la despreocupación ante la vida, resuena alto y claro un mensaje aplicable a nuestra época actual. En palabras de Dolly Freed a los dieciocho años: "Me niego a pasarme los primeros sesenta años de mi vida preocupándome por los últimos veinte".» New York Times Art Beat


«Dolly es una escritora lucidísima, autodidacta y dotada de una destreza y audacia inusuales para sus dieciocho años... No hay ni rastro de afectación en Vida de zarigüeyas: se trata de un libro genuino como pocos.» Jezebel

«Una elegante autobiografía.» Philadelphia City Paper

«Dolly lo contó todo, con humor y una gracia literaria con ecos de Mark Twain, en un libro que se convirtió en una obra de culto para la subversión contra el sistema de la dominación material. [...] Brava como una amazona, la crónica de los 5 años de possum living de esta muchacha en los setenta enlaza con el desencanto primordial de los rebeldes de hoy.» JOSÉ ÁNGEL GONZÁLEZ, El Mensual de 20 Minutos


«En Vida de zarigüeyas Freed cuenta los trucos para economizar tu existencia, tan necesario en estos tiempos que corren.» LAURA SANGRÁ, H Magazine

«La editorial Alpha Decay recupera y traduce este clásico de la literatura norteamericana en el momento preciso.» ELENA PITA, Huffington Post España

INTRODUCCIÓN
Mucha gente, tal vez tú entre ellos, no tiene el temperamento adecuado para participaren la carrera de ocho horas diarias a codazo limpio, pero en general parte de la base de que no existe otro modo de vida. ¿Eres demasiado orgulloso para vivir de la caridad (seguridad social, cupones de alimentos) y no te interesa en absoluto unirte a una comuna hippie, ni emprender ninguna aventura en el quinto pino, ni dedicarte a bregar y trapichear en el mundo de los negocios o del crimen? ¿Qué te queda, entonces? Otros están en el paro y muertos de angustia.

boomerang

miércoles, 30 de enero de 2013

La atlántida

Al partir en rutinaria misión geológica por el norte de África, el teniente Ferrières poco se imagina que va a descubrir uno de los secretos más profundos que ocultan las ardientes dunas del Sahara. Su compañero de expedición, el capitán André de Saint-Avit, le va a relatar la historia de un viaje anterior, una odisea que le llevó a él y a otro oficial a conocer un territorio desconocido gobernado por la misteriosa y subyugante reina Antinea, una mujer de la que es prácticamente imposible escapar.

Galardonada con el Gran Premio de la Académie Française de 1919, La Atlántida se convirtió desde su aparición en un célebre relato que, con su poder de fascinación y sus dosis de erotismo, ha contribuido a aumentar el número espacios míticos existentes en la literatura universal. Prueba de la popularidad de esta apasionante historia de Pierre Benoit es que se ha utilizado como base para realizar hasta siete adaptaciones cinematográficas. 

«Posee el genio de lo inesperado». JEAN COCTEAU 

«Sus aventuras bien construidas combinan en La Atlántida una intriga amorosa y un caso criminal, en el marco exótico de un universo mitopoético utópico y alternativo». ROMÁN GUBERN 

«La novela refleja el clima de liberación de costumbres que se inició tras la Gran Guerra y las incipientes tendencias hacia la liberación femenina». ROMÁN GUBERN  


 Carta preliminar

Hassi Inifel, 8 de noviembre de 1903

Si las páginas que siguen ven algún día la luz del sol, significará que esta me ha sido arrebatada. El plazo que fijo para divulgarlas me lo garantiza con bastante seguridad. Que no se malinterpreten mis intenciones porque desee que se divulguen. Se me ha de creer si digo que no siento ningún orgullo de autor por este cuaderno febril. ¡Quede ya claro que esas cosas me importan muy poco! Lo que es realmente inútil es que otros tomen el camino del que yo ya nunca regresaré. Son las cuatro de la madrugada. La aurora no tardará en encender su fuego rosa sobre la hamada. A mi alrededor, el fuerte duerme. Por la puerta entreabierta de su habitación oigo la respiración plácida, muy plácida, de André de Saint-Avit.

boomerang

Ana María Matute asegura que "si no fuera escritora, sería bibliotecaria"

Madrid, 30 ene (EFE).- La escritora y académica Ana María Matute ha dicho hoy, en la inauguración de la biblioteca pública de Madrid que lleva su nombre, que si no fuera "escritora" sería bibliotecaria, porque es ahí, entre su "familia", donde se siente mejor.

"Una biblioteca es donde yo me siento mejor siempre, entrar en una biblioteca es encontrarme en mi hogar más mío", ha dicho la escritora barcelonesa, que se ha declarado "orgullosa, contenta y emocionada" de que esta nueva infraestructura cultural madrileña lleve su nombre.

Matute ha recorrido durante una hora las distintas dependencias de la biblioteca junto la alcaldesa de Madrid, Ana Botella -que se turnaba con el hijo de la escritora, Juan Pablo Goicoechea, para conducir su silla de ruedas-, el delegado madrileño de Las Artes, Fernando Villalonga, y el director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua, entre otros.

Tras comentar que hablar no es lo suyo y que además no se encontraba del todo bien a causa de unos vértigos que no se los desea a nadie, la autora de "Olvidado Rey Gudú", su novela preferida de entre las suyas, según ha confesado, ha recordado la "emoción" que sintió cuando entró por primera vez en una biblioteca y percibió "el silencio de palabras calladas" que allí reinaba.

"Tenemos aquí el mejor patrimonio que se puede dejar a los hijos, que es esta gran herencia de nuestra lengua, nuestras ideas, nuestras palabras encerradas en este mundo de papel que sé que se está acabando pero que nunca se acabará", ha afirmado la escritora, que ha añadido: "Una tableta no te da el olor del papel ni ese ruidito al pasar las hojas, pero el caso es que se lea".

La premio Cervantes 2010, que ha definido un libro como "el hogar de un sueño", ha declarado que "a veces los escritores se odian pero los libros no", de modo que aquellos podían aprender "bastante" de estos, "sus hijos".

Por su parte, la alcaldesa ha agradecido a Matute, a la que ha calificado como "autora imprescindible", su presencia en este "homenaje sencillo pero sentido" y ha opinado que la lectura de su obra hace a quienes las disfrutan "más soñadores, más inocentes y más libres".

"Hemos elegido tu nombre como una declaración de intenciones. Nos encantaría que tu pasión por contar historias, por la imaginación y por los libros se extendiera entre los madrileños", ha afirmado la alcaldesa.

Este nuevo centro está construido en hormigón, acero y vidrio y desde sus salas se pueden contemplar amplias vistas del centro de Madrid y también de la sierra de Guadarrama, a pesar de que ésta está a más de 40 kilómetros de su localización.

En sus 3.369 metros cuadrados de superficie hay espacio para 283 puestos de lectura y consulta, 78 puestos en sala de actividades, 37 de Internet, un fondo documental de 73.668 ejemplares y 8.017 títulos multimedia.

martes, 29 de enero de 2013

La obra de Delibes brinda al diccionario de la RAE 326 palabras no registradas

Valladolid, 28 ene (EFE).- La obra de Miguel Delibes, más de medio centenar de novelas, ensayos y diarios publicados entre 1948 y 2005, acumula al menos 326 vocablos, entre términos y acepciones, no registrados en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua y que ha glosado el filólogo Jorge Urdiales.

"Mi objetivo no es molestar a la RAE sino todo lo contrario. No pretendo llamar la atención sino arrojar la luz. Que coja lo que crea oportuno. Ojalá incluyese algunas palabras en el diccionario", ha explicado Urdiales, autor del "Diccionario del castellano rural en la narrativa de Miguel Delibes" (Cinca), presentado esta mañana.

Vocablos como "morrete" (pico bajo con piedras en su parte superior); "pechiliebre" (fanfarrón, chulo) y "candaja" (persona habladora, sin discreción) tienen su origen en el habla de la Castilla campesina desde hace siglos, han sido escuchadas por Delibes y llevadas a sus libros, de donde las ha extraído Urdiales.

Es un habla en fase terminal desde hace décadas, pero retardada por la proyección que le ha conferido la narrativa de Delibes, pese a lo cual el autor del diccionario no entiende que deban desaparecer en su integridad si continúa existiendo la razón de ser que nombra, caso de los accidentes geográficos o meteorológicos.

"Incluso la jerga de los cazadores sigue siendo la misma porque las costumbres son parecidas", ha abundado Urdiales, doctor en Ciencias de la Información y licenciado en Filología Hispánica: "Sería bueno que estuvieran recogidas en beneficio del idioma, porque lo amplía, y para el conocimiento de las nuevas generaciones", ha apostillado.

Hasta 1.466 términos populares-rurales ha censado el autor en los cuarenta y seis libros por él consultados y que cronológicamente abarcan desde "La sombra del ciprés es alargada" (1948) -el primero de Delibes- hasta "El Hereje" (1998) -su última novela-, que no formó parte de la primera edición (2006) de este diccionario ahora ampliado.

La caza, la pesca, los aperos, las faenas agropecuarias, los accidentes climáticos, la topografía y los enseres son los ámbitos de donde el novelista fallecido extrajo ese vocabulario (1.466 palabras, de ellas 326 no incluidas en el diccionario de la RAE) que ha glosado Urdiales con su significado y debidamente ambientadas con citas extraídas del libro de procedencia.

Con excepciones puntuales de cazaderos ubicados en La Mudarra y en Villanueva de Duero, la mayor parte de sus andanzas cinegéticas habituales tuvieron como escenario el este de la provincia de Valladolid (valles del Duero, Esgueva y Jaramiel), de donde proceden numerosos giros, expresiones y vocablos que trasladó a su obra.

Desde que en 2002 comenzó a gestar su diccionario, Urdiales ha recorrido varias veces esta zona para "pulir el significado" y el contexto de algunas palabras, dentro de un trabajo de investigación en el que también colaboró el propio Delibes, como acredita el autor con varias cartas cruzadas entre ambos y que ha publicado.

Alfonso León, gerente de la Fundación Miguel Delibes, ha explicado durante la presentación del diccionario que las nuevas generaciones deberán recurrir a ese vademécum si quieren conocer el significado de palabras que ya se encuentran "fuera del uso común y ordinario".

Uno de los patronos de la fundación, Artemio Domínguez (Diputación de Valladolid) ha compartido esa reflexión, y se ha mostrado partidario de conservar ese legado lexicográfico "que forma parte de nuestra historia".

"Parece obligado que el diccionario esté en todas las bibliotecas, fundamentalmente las del medio rural, para las generaciones futuras", ha concluido.

lunes, 28 de enero de 2013

Savater dice que la "ONG familia" ha impedido un estallido social mayor en España

Bogotá, 26 ene (EFE).- El escritor y filosofo español Fernando Savater, en su paso por el Hay Festival de Cartagena de Indias, reconoció que la familia en la sociedad de su país ha sido fundamental para que hasta ahora no se haya presentado "un estallido social mayor con seis millones de parados".

"La crisis ha hecho emerger una gran muestra de solidaridad, porque en España, como en muchos otros países, funciona la ONG fundamental de esta sociedad: la familia, y por esa estructura que ha logrado resistir, no ha habido un estallido social mayor con seis millones de parados", aseguró Savater en entrevista publicada hoy por el periódico El Espectador de Bogotá.

"Lo que temo es que esa estructura ya no va a soportar más. Pero también creo que lo que se ha decantado fue nuestra falta de autocrítica, pues los políticos hicieron negocios fabulosos mientras los países rodaban cuesta abajo, pero los ciudadanos tampoco fuimos capaces de pensar por qué momento social y económico estábamos pasando", agregó.

El autor de "Etica para Amador" habló además de la urgencia de que los jóvenes vuelvan a querer ser buenos políticos.

"Hace unos años los jóvenes eran apolíticos, no les interesaba qué pasaba en los asuntos públicos, estaban sumidos en una inmensa apatía, pero con la llegada de las crisis económicas y políticas vimos jóvenes antipolíticos que salieron a protestar contra sus mandatarios", relató.

"Pero yo creo que necesitamos una conciencia política y necesitamos que los jóvenes derroquen ese triunfo de la corrupción y de la desesperanza que los apartó de sus deseos de pensar en la política", manifestó.

Y enfatizó en el hecho de que los jóvenes quieran ser buenos políticos. "Es que tienen que darse cuenta de que ellos no tienen por qué confiar en los políticos, pero no pueden seguir desconfiando de la política".

Además, los animó a no hacer protestas sin propuestas que según él, "no resuelven nada".
"Todos tenemos un rol político en una democracia. No hay algo así como la casta de los políticos y la de los ciudadanos. Los sistemas políticos son lo que los ciudadanos hemos dejado que sea; si el sistema político es malo, peores somos nosotros que no los transformamos", puntualizó.

En el Hay Festival se Cartagena Savater habló sobre su última novela, "Los invitados de la princesa", galardonado con un premio Primavera de Novela 2012 y en el que cuestiona a través de la ficción temas que afectan a la sociedad actual como la educación, la literatura y la teología.

viernes, 25 de enero de 2013

Gimferrer, verdades a golpe de verso

El amor y la poesía son maneras distintas de ver la realidad. Europa, el cine, la pintura, la literatura, el fascismo, el pasado, el presente, la guerra y las armas, el amor, el erotismo, el deseo… nada es ajeno en Alma Venus, extenso poema unitario que acaba de publicar Pere Gimferrer. De extraordinaria intensidad, con numerosísimas referencias implícitas o explícitas, el poeta lo concibe como “un refugio contra el mundo hostil”. El título, explica, procede de Virgilio, de Lucrecio, de Antonio Negri. 

“Es la Venus benéfica, protectora, creadora”. “Amor, revolución, son ideas antiguas frente a un mundo deteriorado”.

“No hace falta que los lectores capten todas las referencias y si lo hacen es que me he equivocado. Lo que busco es un efecto estético y ético en cada uno de los versos. ¿Qué justifica la poesía? Es la expresión literaria que más se aleja del uso utilitario de la palabra. Es un reducto de libertad y de individualidad ante la realidad de la globalización”, explica el autor.

Con Alma Venus (Seix Barral), Pere Gimferrer (Barcelona, 1945) “no” celebra los 50 años de su primer poemario, Mensaje del Tetrarca (1963). “Muchos creen”, avisa, “que mi primer libro fue Arde el mar [1966, premio Nacional de Poesía], porque fue más leído, pero no”. No le apetece hablar de esos 50 años. “Alma Venus no tiene carácter conmemorativo. No es su misión ni es un jubileo artístico”.

“La poesía es reducto de libertad ante la realidad

de la globalización”
Causa cierta sorpresa que aborde temas políticos y sociales de la actualidad. “No exageremos. Hay temas políticos y sociales, pero no superan el 10% o el 15% del conjunto. Parece que el lector no lo asocia con mi estética y aparentemente resulta raro, pero no es la primera vez que lo hago”. Es cierto, ya habló del Che Guevara en los años 60, y de temas de actualidad en Mascarada, Tornado o El diamante en el agua.
“Muy pocos personajes del mundo social aparecen con su nombre. Con alguna excepción, solo doy el de las víctimas”, aclara. No es difícil de entender. “¿Urganda la desconocida? No”: / “en pieza separada, Palma Arena”[...]. “Urganda es un personaje del Amadís de Gaula, que luego apareció en El Quijote”, se limita a decir Gimferrer.

En otro poema, encontramos a Lasa y Zabala, los etarras cuyos cuerpos fueron enterrados en cal viva e identificados diez años después. Ya los citó en El diamante en el agua y en Alma Venus vuelve a mencionarlos en un escenario de la película Muerte en Venecia: “[Death in Venice, cal viva en las esquinas” / “como Lasa y Zabala sepultados”[…]. Como vuelve también al Che Guevara. Y tampoco ha sabido resistirse al caso Paesa. “No me interesa tanto su fingida muerte en Tailandia como que encargaran misas gregorianas en su memoria en el monasterio de Cardeña, el del Mio Cid”.

Pere Gimferrer aborda asuntos de gran calado, como el fascismo —“No menciono a Mussolini”—, cuyas consecuencias, afirma, llegan hasta nuestros días. O Europa, con la que se muestra muy duro. “Europa como cultura e historia puede existir, aunque, a mi juicio, esta Europa llega hasta Rusia. No podemos prescindir de autores como Dostoievski y Pushkin. Otra cosa muy distinta es la UE que inventaron unos electos reversibles con la pretensión de crear una realidad irreversible. Esta Europa sin fronteras ni pasaportes ya la intentaron Napoleón y Hitler. Ahora, no lo hacen genocidas ni militares sino burócratas”.

Pero hay, sobre todo, en este libro una reflexión constante sobre la palabra, la dignidad de la palabra, decía Blas de Otero, y sobre la poesía. “Alma Venus trata más de la poesía que del amor”, aunque hay un poema que los une: “Fantaseando, descubrí el amor” / “pero el amor es algo realista;” / “fantaseando, descubrí el poema,” / “mas el poema crea realidad”. “Es una paráfrasis de Àusias March, al que traduje al castellano. El amor y la poesía son maneras distintas de ver la realidad”.

“Todo poema tiene un tema sólo:” / “cómo decir otra cosa con la palabra”. Gimferrer afirma: “Las palabras crean otra realidad, no argumental”. Por cierto, el académico sigue poniendo acento en el adverbio solo. “Yo no soy el único. Javier Marías también lo hace. Como escritor no puedo vincularme a ciertas normas de la Real Academia”.

Gimferrer es “muy optimista” respecto al futuro de la poesía. “Sería como si con la desaparición de los discos desapareciera Mozart. Puede ir en cualquier soporte, papel o digital, no le afecta”. El autor de Alma Venus descarta por ahora escribir otra novela (publicó Fortuny, en 1983) o terminar sus memorias, que inició en 1984. “Estoy concentrado en la poesía”. Escribió Alma Venus entre el 8 de julio y el 20 de agosto de 2012, “trabajando 12 horas seguidas”. Al revés que Jaime Gil de Biedma, “que planeaba previamente”, Gimferrer no lo hace. “Concibo el verso, antes de conocer su sentido lógico y semántico. Primero, el ritmo, luego, el sonido y después, la palabra. Cuento con que dentro de mí hay una coherencia. Las palabras se organizan si por dentro estás organizado. Cada cuatro o cinco versos, tomo notas rápidamente casi con taquigrafía. Es importante hacerlo deprisa porque a veces no entiendo mi propia letra”.
Y concluye: “Soy un formalista extremo. Cada vez más”.

El Pais

Ángel

Ángel, primera novela publicada en España de Elizabeth Taylor, fue seleccionada por el British Book Marketing Council en 1983 entre las trece mejores novelas escritas en inglés desde la Segunda Guerra Mundial.

Elizabeth Taylor utiliza en Á
ngel los recursos de un género más o menos cristalizado, la novela romántico-folletinesca de principios de siglo, para construir una novela a la vez clásica y espléndidamente moderna. Una novela que se devora de un tirón, en la que bajo el placer inmediato de su lectura hay una estructura narrativa tan poco ostentosa como compleja e inteligente, perfecta.
Angelica Deverell, una adolescente mitómana al inicio de la novela, es la hija de una tendera de clase media muy baja cuya hermana trabaja en la casa de los señores de la zona y ayuda a pagar la educación de Angel (cuyo nombre de pila es el mismo de la hija de estos señores). Angel comienza a escribir novelones gótico-románticos, grandilocuentes, falsos y fascinantes, que la convertirán en una escritora de moda, la harán rica y la convencerán de que ella es una heroína de sus propias novelas... 

Una historia, llena de ecos y alusiones, de un entramado de relaciones sociales y fascinaciones equívocas en la que la pasión por la literatura, por deleznables que sean sus resultados, acaba arrasando varias vidas.


«Desde la guerra, la novelista que más me ha impresionado es Elizabeth Taylor, que nunca escribe un mal libro, nunca es pretenciosa, falsa o insípida; que tiene el sentido de la proporción que combina el humor con lo que Jane Austen llamaba gusto y nosotros llamamos feeling, y cuyo estilo es calmo, escueto y aparentemente fácil» (Elizabeth Jane Howard).

«Al leer las obras de Elizabeth Taylor siempre hay un elemento de autocongratulación. ¡Oh, lo que hemos atrapado! ¡Seguro que se le ha escapado a un lector menos atento!» (Anne Tyler).

«Su prosa es uno de los más hermosos y exactos instrumentos de precisión que pueden encontrarse hoy en día en funcionamiento» (Elizabeth Janeway).

«Agradezco a Anagrama por publicar la primera novela traducida de Elizabeth Taylor, y recomiendo a Taylor como un lugar, la plaza adonde ibas a sentir pensamientos del que cruza la calle, a pensar sentimientos del que escapa de casa» (Belén Gopegui).

«El tratamiento más perverso e inteligente que se ha hecho de la creación literaria en los últimos años... De la importancia de Taylor en la literatura inglesa de los años sesenta diremos que los miembros de los Jóvenes Airados siempre guardaron admiración hacia esta mujer que casi podría representar las antípodas del ideario de un Sillitoe, un Osborne o un Wain. El mismo Kingsley Amis la situó por encima de muchos de su generación, lo que no deja de ser significativo» (Juan A. Juristo, Diario 16).

«Enorme eficacia literaria» (J. Ernesto Ayala-Dip, El País).



I

–«... en la vasta vacuidad del empíreo...» – leyó la señorita Dawson–. ¿Puedes decirme lo que significa «empíreo»? 

–Significa... – contestó Angel. Se humedeció los labios con la lengua. Por la ventana de la clase miró al cielo, más allá de los árboles desnudos–. Significa «el más alto cielo». 

–Sí, el cielo – dijo la señorita Dawson con recelo. 

Tendió el cuaderno a Angel; estaba perpleja. La chica tenía una gran fama de embustera y la señorita Dawson, al recibir su extraña redacción «Una tempestad en el mar», la había estudiado cuidadosamente y en actitud prevenida, pues temía haber leído aquello antes o faltado a su obligación de haberlo hecho. Había dedicado una inquieta velada a escudriñar en Pater y Ruskin y otros. Aunque desdeñaba tal prosa ornamental, tales crescendos y aliteraciones, antes de afirmar que se trataba de un texto vulgarmente sobrecargado confiaba en descubrir quién lo había escrito. Lo consultó con la directora, quien también juzgó necesaria la cautela. Era, pensaba, un texto digno de admiración en una chica de quince años; si es que realmente era obra de una chica de quince años. 

–¿Ha escrito alguna vez algo parecido? 

–Nada. Una o dos líneas llenas de borrones.

boomerang

jueves, 24 de enero de 2013

Las fronteras del microrrelato

Durante mucho tiempo marginada, desconocida u olvidada, la ficción brevísima está conociendo un auge extraordinario en las últimas décadas. La obra de algunos pioneros en América Latina (Monterroso, Borges, Denevi, Arreola) abrió los caminos para que, en los años noventa, empiece un auténtico boom a uno y otro lado del Atlántico. 


A lo largo de 14 artículos, otros tantos especialistas analizan el fenómeno del microrrelato en el panorama actual del mundo hispánico. Los enfoques incorporan tanto reflexiones teóricas como estudios dedicados a destacados representantes de la ficción brevísima. Entre otros aspectos, se abordan cuestiones surgidas en el debate sobre el estatus genérico del microrrelato, sus mecanismos temporales, los antecedentes en el poema en prosa modernista, la influencia de algunos autores canónicos, la obra de las escritoras de microrrelatos o el impacto de esta nueva modalidad narrativa en el mercado lector a través de las nuevas tecnologías.
 
Liminar

FERNANDO AÍNSA 
Cuando escribí, entre 1980 y 1987, los textos breves de D'ici et de la-bas: jeux de distances, publicado en Dijon en 1987 y en español en 1991, no sabía lo que eran los minicuentos, los microrrelatos, la minificción, e ignoraba la vasta y polémica terminología alrededor de la definición de lo que ahora es un género literario. En forma espontánea había encontrado en esa forma condensada un modo de expresarme, más allá del aforismo y el apotegma, y más cerca de esos "ejercicios antropológicos" y "tratados" con que mi profesor de Literatura en Montevideo, José Pedro Díaz, como buen discípulo de Pascal y Novalis, bautizaba sus libros. Originalidad que lo llevaba a componer sus páginas como un tipógrafo de otros tiempos, letra a letra, y a imprimir en forma artesanal esos tratados de "los lugares" y de "los posibles" en una vieja Minerva instalada en el garaje de su casa. Parecía como si la minuciosa y lenta tarea manual en esas gastadas cajas lo hubiera conducido de un modo inevitable a las formas breves.

     Curiosamente, junto a esa Minerva que ahora se exhibe en el vestíbulo de la Biblioteca Nacional de Montevideo, hay una foto de José Bergamín, en aquellos años exiliado en Uruguay. Aparece admirando la vieja impresora plana que ya era una pieza de anticuario cuando imprimía los libros de José Pedro Díaz y sus amigos. Bergamín, autor de perspicaces y originales "ideas liebre", "mangas y capirotes" y de la prodigiosa "pirotecnia" de sus "dudas aforísticas lanzadas por elevación" también parecía identificarse con ese clásico de la historia de la imprenta, al parecer tan adecuado para las formas breves.  

boomerang

Absolución

En Ciudad del Cabo, sentada en su jardín rodeado de sofisticadas medidas de seguridad, Clare Wald, octogenaria escritora mundialmente aclamada, revisita su vida a medida que responde a las preguntas de su joven biógrafo, Sam Leroux, quien acaba de regresar de Nueva York a su Sudáfrica natal .

En paralelo, Clare escribe el que puede ser su último libro, una autobiografía encubierta bajo el título de Absolución.

Con un talento descomunal para ser su primera novela, Patrick Flanery despliega ante el lector el pasado de Clare, su matrimonio roto, la obsesión por su hija Laura que desapareció sin dejar rastro tras afiliarse a la lucha armada contra el régimen del apartheid, su colaboración con la censura, su participación en el asesinato de su hermana. Pero a la vez siempre queda un velo de duda. ¿Fue eso lo que ocurrió? ¿O es fruto de la mente novelística de Clare? ¿Puede alguien enfrentarse abiertamente a su pasado? ¿Qué papel juegan en todo ello los propios fantasmas de Sam?

SAM
     -Según me dicen, señor Leroux, nos conocimos en Londres, pero no lo recuerdo -comenta ella, procurando erguir el cuerpo, obligándolo a permanecer recto allí donde se le resiste.
     -Así es. Nos conocimos. Pero fue un encuentro breve.

     -En realidad no fue en Londres sino en Ámsterdam. Ella recuerda una ceremonia de entrega de premios en la que yo no estaba. Yo recuerdo el congreso de Ámsterdam en el que di una charla, invitado como joven promesa, experto en su obra. En aquella ocasión me cogió la mano encantadoramente. Estaba risueña y juvenil, y un poco achispada. Esta vez no percibo el menor indicio de embriaguez. Nunca hemos coincidido en Londres.

     Y estuvo también aquella otra vez, claro.

     -Por favor, llámeme Sam -digo.

     -Mi editor me ha hablado bien de usted. Aunque no me gusta su aspecto. Se le ve muy moderno. -Al pronunciar la última sílaba, contrae los labios y separa los dientes. Entre ellos asoma una lengua gris.

     -No sé qué decirle -respondo, y no puedo evitar sonrojarme.

     -¿Es usted moderno? -Despliega de nuevo los labios, enseña los dientes. Si eso pretende ser una sonrisa, no lo parece.

     -No lo creo.

     -Su cara no me suena de nada. Ni su voz. Sin duda me acordaría de esa voz. Ese acento. Dudo mucho que nos hayamos visto antes. Al menos en esta vida, como dicen algunos.

boomerang

“O te quitas el pudor o no escribes”

Se desnuda y contempla desnudos Jorge Edwards (Chile, 1931, premio Cervantes de 1999) en el primer tomo de sus memorias personales, Los círculos morados (Lumen), que aparece en España. Pudor, curas, enamoramientos y sexo (imaginado o real) en una colección de recuerdos de su infancia, hasta la adolescencia. Sobre el contenido elaboramos ayer con él este diccionario.

Pudor. “Es un sentimiento muy juvenil; de viejo uno se vuelve impúdico. Es natural y preerótico. Aquí hay mucho pudor, pero lo rompí. No se pueden escribir memorias auténticas si eres demasiado púdico. O dejas a un lado el pudor o dejas de escribir. La sociedad chilena a la que pertenezco es muy cursi, muy siútica; en ella el qué dirán es paralizante, hay demasiado sentido del ridículo, demasiadas modas imperativas. Pero era también una sociedad llena de excéntricos que rompían la norma. Decía Pablo Neruda que había que guardarlos en alcanfor. En ese ambiente era difícil escribir memorias como estas, así que las he escrito de viejo, cuando ya no hay pudor. Me hizo bien escribirlas a 10.000 kilómetros de distancia, en París, donde soy embajador de mi país”.

Memoria. “Otra vez con las memorias. Las memorias tienen límites y trampas; yo invento personajes, dejo que el lector vaya para un lado cuando yo estoy ya en el otro extremo. La memoria es un invento y un arte, tienes que romperla en pedazos, porque la memoria absoluta te vuelve loco. El secreto de todo es escribir: la escritura te libra incluso de la memoria, y eso es lo que hago, escribo, aunque parezca que hago memoria. Aquí he sido capaz de contarme con mis limitaciones. Ahora por lo menos soy un personaje de mi memoria, no sé si salgo bien o mal parado. ¿Es digno mi pasado? ¿No lo es? No nos metamos en honduras”.

Edwards. “¿Que quién es este Edwards que sale en el libro? El que se ha salvado por la escritura de la memoria. La escritura te permite ir conquistando una serenidad, consigues con ella exorcizar unos defectos: he sido muy tímido, muy limitado, muy testarudo, muy obstinado. Siempre veo en los otros perfecciones de las que carezco, son mejores lectores, mejores deportistas… A veces me da rabia haber sido escritor, ¡tendría que haber sido futbolista! A veces no sé qué hago en ningún sitio”.

Curas. “Aún siento el revoloteo de sotanas de los curas jesuitas a los que me llevó mi madre después de haber hecho la primaria en un colegio mixto. En el mixto pololeaba con las chicas. En el de curas había un jesuita que tenía ojos de uva (lo llamábamos Diuva). El padre Lorenzo. Sombrío, imperaban las normas. Preguntaba: ‘¿Cómo está tu pureza?’. Uno que se llamaba Jaramillo le preguntó, a su vez: ‘¿Y la suya?”.
Sexo. “Ahí lo cuento. Un cura llamado Cádiz, al que luego sacaron de la compañía, se aficionó, me buscaba. Lo cuento porque ya está maduro para ser contado. No quería explayarme ni montar un escándalo, ni eso es tan importante en el libro, porque no lo es en mi memoria. Me quedaron algunas secuelas, miedos, angustias, incertidumbres…, pero ya no, ya pasó. Es mi prehistoria de escritor, no significa nada. Lo que sí ocurre es que me paran muchos en Santiago: ‘A mí también me pasó, a mí también me pasó…’. ¡Caramba, a cuántos les pasó!”.

Enamoramientos. “Hubo muchos, no todos están en el libro. Hubo platónicos, con amigas de mis hermanas. Hubo amores muy escondidos, con mucho miedo. En la adolescencia me atreví más, y tuve que aprender boxeo para defenderme de algunos celosos. Pero el médico me dijo que yo no debía boxear, así que paré un poco. Había un poeta inglés que decía que él había creído que el sexo acababa a los 40, luego pensó que a los 50, y así hasta los 80. ¡Y no se acaba nunca! No se acaba nunca, doy fe. Eso decía también un cura jesuita que revolucionó el colegio; era norteamericano, se bañaba con tanga, imagínate. El problema sexual, decía, no tiene cura, ni casándote, ni siendo cura, ni haciéndote maricón (marricconn, pronunciaba)… Y nos aconsejaba: ‘Tiren (follen, en el argot chileno), pero tiren con condón…’. El condón era anatema entre los curas, claro”.

Unamuno. “Lo descubrí en la adolescencia; me gustaba que estuviera en contra, que discutiera. El padre Hurtado, al que luego hicieron santo, puso el grito en el cielo: ‘¡Es un hereje!’. Lo hicieron santo a Hurtado. Un día me escribió el cura Bernardino Piñera, que tiene 96 años y es sobrino del presidente chileno. Le había interesado la figura de Hurtado en mi libro. Era un verdadero santo, me dijo, pero no tenía ningún gusto literario. No es justo: no tenía gusto, pero sabía por dónde debía ir la literatura católica. Me hizo leer a Maritain, a Claudel. También leí a Azorín, lo imitaba”.

Neruda. “Sí, se rió de mis versos. Le había gustado, dijo, un libro mío de relatos, El patio, así que un día le llevé un soneto. Se lo leí. No dijo nada, mantenía sus manos en la panza, mirándome. ‘¿Qué, Pablo, te gusta?’, le dije. ‘Eres mejor prosista’. Él estaba harto de que le leyeran versos; un tío iba a leerle poemas hasta cuando él estaba sentado en el trono del excusado”.

“Y a menudo me desencanto”. “Sí, eso digo de mí mismo en el libro. Por lo general soy de temperamento optimista, recupero la ilusión con cualquier cosa. Por ejemplo, me acaban de llamar para decirme que una mujer muy guapa quiere conocerme, y eso me ha puesto contento”.

Elpais.es

miércoles, 23 de enero de 2013

Bajo el sol. Las cartas de Bruce Chatwin

Chatwin es uno de los escritores más enigmáticos del siglo XX. Sus libros escapan a toda clasificación. Como revela su biógrafo Nicholas Shakespeare en la introducción a estas Cartas, Chatwin era un personaje de sí mismo, y el álter ego que aparece en sus obras es muy distinto del Chatwin que muestra su correspondencia, publicada luego de un meticuloso trabajo editorial de veinte años.

Como si supiera que su vida se vería interrumpida de manera abrupta, Chatwin escribió cartas con una compulsión y honestidad sobrecogedoras. Su correspondencia con su mujer, y famosos personajes de la época revela una mente infatigable, maquinando sus movimientos, haciendo malabares de compra-venta de piezas de arte antiguo para pagar un nuevo viaje excéntrico, «sudando tinta» para producir el próximo libro genial. Las cartas escritas desde lugares tan disímiles como Inglaterra, Argentina, Afganistán, Suecia, Turquía o Suráfrica revelan a un contador de historias en estado puro, apasionado de la vida, inseguro sobre cosas íntimas como su sexualidad. Después de todo, como dijo su amigo Salman Rushdie: «Bruce apenas había empezado. Tan sólo vimos el primer acto». 


PREFACIO

Bruce y yo nos conocimos a finales de 1961 en Sotheby's, cuando llegué para trabajar allí un par de años. Era la primera mujer estadounidense que la casa de subastas había contratado en Londres y, como es natural, desperté mucha curiosidad. Poco después Bruce recibió por primera vez el encargo de ir a Nueva York, para estudiar varias colecciones de cuadros cuya venta se estaba considerando. Allí todo le fascinó, sobre todo el opulento y glamouroso grupo de los blancos, anglosajones y protestantes que llevaban toda la vida en la ciudad, entre los cuales causó una gran impresión.

Después de ese viaje (del que volvió con una enorme chaqueta de lana a cuadros, con un sombrero a juego, como las que se pone la gente en el campo para trabajar) empecé a parecerle más interesante.

boomerang

Jorge Edwards afirma que la literatura le "ha ahorrado el psiquiatra"

Madrid, 22 ene (EFE).- A sus 82 años, el escritor chileno Jorge Edwards, actual embajador de Chile en Francia, ha puesto el espejo retrovisor para escribir sus memorias y para ello ha recordado su infancia burguesa, su juventud, el inicio en la literatura o su experiencia como víctima de abuso sexual por parte de un sacerdote.

Todo un mundo literario de forma y fondo reunido en "Los círculos morados", el volumen que acaba de editar en español Lumen, el primer tomo de los tres de que consta todo el proyecto memorialístico del premio Cervantes, quien asegura a Efe que la literatura le ha ahorrado el psiquiatra.

"Es una mirada al pasado pero sin rencor, porque yo no soy un tipo rencoroso, ni siquiera en este capítulo que todos han destacado -se refiere el escritor a las páginas donde cuenta cómo un sacerdote de un colegio religioso de prestigio, el padre Cádiz, abusó sexualmente de él cuando tenía once años- y que lo cuento porque tengo derecho a contarlo, aunque sea brevemente y sin explotarlo", subraya Edwards.

"Los círculos morados", un título que evoca las manchas de vino sobre el mantel en muchas noches de bohemia, cuando el escritor chileno vivía mas de noche que de día en los años cuarenta y coqueteaba con el surrealismo de Vicente Huidobro o descubría a Kafka con Alejandro Jodorowsky y conocía a Pablo Neruda, alguien fundamental y que tendrá más peso en el segundo volumen, según explica el autor.

"El segundo tomo será más difícil -reconoce-, porque aparecen ya muchos nombres de esa etapa de mi vida, cuando conocía a Vargas Llosa o Julio Cortázar, mi amistad con Neruda o con escritores franceses o españoles, como Jaime Gil de Biedma, o editores como Carlos Barral".

"Y para este segundo tomo -añade- tengo que volver a releer muchas obras y volver sobre muchos hechos para los que tengo que tener tiempo, y eso ahora no lo tengo. Estoy escribiendo una novela y, cuando acabe, me pondré de lleno con el segundo tomo. Hoy quito tiempo a la noche o la madrugada, antes de ir a la oficina, pero ya me queda poco, porque creo que en menos dos años dejo la Embajada".

"Los círculos morados" es una historia generacional, un libro de formación, de cómo se forja un adolescente. "Es una especie de retrato del artista adolescente, como el de Joyce, a quien leí muchísimo cuando estaba en los jesuitas", precisa el autor.

El libro es pura literatura, un ejercicio literario construido con la propia materia del autor. Una mirada hacia el interior de Edwards basada en la verdad y en cómo en todo texto literario se cuela la ficción.
"La ficción es un mecanismo de la memoria, porque la memoria no reproduce las cosas sino que las selecciona, escoge y organiza. El arte de la memoria es el arte de la invención. Existe una memoria inventiva", recalca.

Una perspectiva muy larga sobre el pasado en el que Edwards dibuja, como con un tiralíneas, un mundo que hoy ya no existe.

En opinión del autor, "todo ha cambiado mucho, la vida, la ciudad, la sociedad y yo. Lo que intento es recuperar las cosas desaparecidas, las costumbres o maneras de ser del Santiago de mi infancia y de mi juventud, que, por cierto, estaba lleno de personajes excéntricos, de personas locas".

"Recuerdo -explica Edwards- que Neruda me decía: 'Qué pena que estos personajes hayan desaparecido. Habría que haberlos mantenido en formol', y es verdad. Hoy ya no hay tiempo para perder en ver y observar a estos personajes".

Recuerdos y añoranzas que pasan por estas páginas, aunque el autor de "Persona non grata" o "La casa de Dostoievsky" recalca, con énfasis, que él no es una persona nostálgica. "Sufro de optimismo, soy una persona que mira hacia adelante", concluye.

martes, 22 de enero de 2013

Firmado: Nikola Tesla

Además de inventar motores y turbinas, soñar con un mundo de naves teledirigidas y torres inalámbricas, levantar grandes laboratorios mágicos de los que salían relámpagos y tormentas artificiales y hasta diseñar aparatos domésticos, Nikola Tesla escribió mucho. Cartas a la familia, narrando sus éxitos y planes; cartas a sus jefes y patronos, contando sus proyectos y sueños; cartas a los amigos, cartas a los periódicos, cartas con quejas, con peticiones de dinero... Y también muchos artículos sobre energía, sobre inventos y sobre ciencia, pero otros sobre temas de actualidad o curiosidades, porque Tesla opinaba sobre casi todo y creía firmemente que el mundo estaba pendiente de sus palabras. Buceando en los cientos de escritos que se han conservado (¿qué habría en los desaparecidos?), esta antología de su puño y letra constituye el retrato más personal y humano de un genio olvidado, al que la historia está dando en el siglo XXI una nueva oportunidad.

Incluye cronología completa de la vida de Tesla,la biografía de todos los amigos, familiares y personajes clave en la vida del inventor y 8 páginas de fotografías originales.


 IV
EN LA ENTREGA DE LA MEDALLA EDISON 

18 de mayo de 1917.
Señor presidente, damas y caballeros,
     me gustaría agradecerles de corazón su amable simpatía y su reconocimiento. No me llamo a engaño sobre el hecho -del que deben ustedes ser conscientes- de que quienes acaban de hablar han exagerado enormemente mis humildes logros. En una situación como esta, uno no debería ser apocado, pero tampoco dominante, y en ese sentido, les concederé que algún ápice de mérito puede debérseme por haber dado los primeros pasos en algunas nuevas direcciones; pero muchos hombres capaces -algunos de los cuales, me alegra decirlo, están aquí presentes esta noche- colaboraron para que las ideas que yo he propuesto triunfaran, para que las fuerzas y los elementos fueran conquistados y para que se alcanzara la grandeza. Inventores, ingenieros, diseñadores, fabricantes y financieros hicieron su contribución hasta que, como ha dicho el señor Behrend,* se forjó una revolución gigantesca en la transmisión y la transformación de la energía. Aun cuando estamos eufóricos por los resultados conseguidos, no cejamos, inspirados por la esperanza y la convicción de que esto es solo un comienzo, un anticipo de unos logros futuros y aún mayores.

     En esta ocasión, puede que ustedes quieran que yo diga algo de un tenor personal y más íntimo por lo que hace a mi trabajo. Uno de los ponentes ha sugerido: "Cuéntenos algo sobre usted mismo, sobre sus primeras dificultades". Si no malinterpreto esta conjetura, me dedicaré brevemente y con su permiso a este asunto, más bien delicado. 

Del mal como enfermedad

A estas alturas del siglo, que ni siquiera es ya su siglo, parece claro que el personaje de Max Estrella ha devorado al modelo real que le dio encarnadura. Por una de esas paradojas no infrecuentes en el ámbito de las letras, la memorable criatura de Valle es a la vez el principal recordatorio de que existió un escritor llamado Alejandro Sawa y la razón de que su rastro haya quedado reducido a la feliz caricatura -exagerada pero no inexacta- que protagoniza Luces de bohemia. Especialista en la literatura del modernismo y conocedora de esa línea que arranca de la órbita simbolista, atraviesa el fin de siglo y llega hasta los años previos al estallido de las vanguardias, Amelina Correa publicó una impecable biografía del escritor sevillano -Alejando Sawa, luces de bohemia (2008)- en vísperas del centenario de su muerte, donde analizaba los afanes, los tumbos y la proverbial desventura de un hombre vencido, ya en vida, por el peso de su leyenda. Coincidiendo con el CL aniversario del nacimiento de Sawa, la profesora granadina ha rescatado ahora su segunda novela, obra discreta y reveladora de una sensibilidad extremosa que nunca pasó de ser minoritaria pero llamó la atención por su ardor polémico, menos por sus inciertos logros estéticos que por su decidida voluntad batalladora.

Perteneciente a la época naturalista de Sawa, iniciada a mediados de la década de los 80, Crimen legal (1886) es una obra paradigmática de la corriente que en España abanderaba Eduardo López Bago, un seguidor radical de las ideas literarias de Zola -la edición incluye su severo y programático análisis de la novela- que consideraba, no sin motivo, que el recién llegado no había abandonado del todo el idealismo declamatorio. Es curiosa, pero coherente con su inhóspito ideario, la furia antirromántica de López Bago -defensor de la "novela medico-social" y autor de obras de títulos tan pintorescos como El cura (Caso de incesto) o El confesionario (Satiriasis)-, que perseguía y condenaba cualquier indicio de debilidad lírica en los aspirantes a integrar la "barricada naturalista", con el mismo celo inquisitorial que emplearían años después los no menos sectarios y desnortados popes del surrealismo. Inasequible al desaliento, el puntilloso apóstol de la "gente nueva" se vanagloriaba de las denuncias que recibía por "supuesto delito de escándalo y ataque a la moral, a la decencia pública y a las buenas costumbres", pero lo raro era que lo dejaran libre.

La novela de Sawa cuenta una historia truculenta y tristísima, cuyos detalles son descritos por el narrador con un rigor morboso que los naturalistas juzgaban moderno. Esa historia habla de un hijo de emigrantes que se avergüenza de sus orígenes campesinos, de su matrimonio con una mujer que tiene dificultades para dar a luz y a la que los médicos prescriben la abstinencia para evitar un nuevo embarazo, de la degeneración del marido que se refugia en el amor de una prostituta, de su propósito de deshacerse de la esposa sin enfrentar las riesgos derivados del crimen. Como explica Correa, Sawa se acoge al determinismo de la escuela de Zola en su versión más férrea, que combina la obsesión por la herencia genética, el (mal) gusto por el tremendismo y la defensa de los presuntos avances de la ciencia frente a los dogmas de la religión, contrarios al progreso de la humanidad. Pero la impresión que el "caso médico" deja en el lector es justo la contraria, al poner de relieve el lado siniestro del positivismo, relacionado con las disparatadas teorías del inefable doctor Lombroso (o de sus compinches los juristas Ferri y Garofalo) sobre el carácter hereditario de las conductas criminales -"se heredan las inclinaciones y los instintos, como se heredan los humores, como se heredan las herpes y la sífilis", escribe Sawa- y su manifestación a través de rasgos fisiológicos precisos. De su protagonista, por ejemplo, dice el autor, en uno de los momentos involuntariamente cómicos de la novela, que tiene "la cabeza de un canalla y la jeta de un Heliogábalo".

Como exponente de la recepción de dichas teorías en España o como muestra de la corriente naturalista en su faceta más descarnada, Crimen legal es una novela interesante, pero es por ella ni por el resto de sus obras de esos años -Declaración de un vencido (1887), La sima de Igúzquiza (1888) o Criadero de curas (1888), todas disponibles en reediciones recientes- por lo que Sawa merece un lugar en la literatura de entre siglos. Como señalaba con disgusto López Bago, en el llamado rey de los bohemios había un fondo "romántico y espiritualista" que no dejaba de aflorar aun cuando se sometiera a las consignas de la narrativa militante, y es ese fondo, recobrado tras la aventura parisina, el que fructificaría en sus ya póstumas Iluminaciones en la sombra (1910), obra maestra del modernismo hispánico. En ella Sawa, definitivamente emancipado de la sordidez objetivista, trazó el conmovedor "dietario de un alma" que incluso en los momentos más desesperados aspiró a encarnar el ideal de la belleza.

diariodesevilla.es

lunes, 21 de enero de 2013

Una muerte corriente

Franz Lindner se queda mudo a raíz de un accidente en la serrería donde trabaja. Para comunicarse debe anotar todo aquello que pretende decir. Lindner está obligado a observar y a imaginar. E imagina un mundo que es mezcla de realidad y de delirio. Se narra a sí mismo y nos narra un entorno, una gente, un paisaje, en una sucesión desconcertante de episodios construidos a partir de una memoria personalísima y con una fuerza narrativa que no sabemos si atribuir a la locura o a la clarividencia.

Muerte corriente pertenece al ciclo Archivos del silencio, genial inventario literario de la realidad austríaca de la segunda mitad del siglo xx que Gerhard Roth ha publicado en siete volúmenes. Ofrecemos ahora por primera vez en español esta voz imprescindible de las letras germánicas actuales. 

EL CIRCO SALUTI
I
Cuando llega el circo, viajo a Wies para asistir a la función de noche. Como es natural, procuro ir acompañado de mi amigo, aunque no existe la menor posibilidad de conversación, pues soy mudo. Mi amigo tiene mi misma edad, estudia Derecho en Graz y debido a las prolongadas vacaciones universitarias y a los numerosos festivos religiosos visita con frecuencia nuestra casa.

     Tomamos cerveza en el pequeño y miserable café de Bundestrasse, y mi amigo charla con un trabajador del circo que, al despedirnos, nos promete esperarnos a la entrada.

     La carpa está montada detrás del nuevo almacén de los bomberos, al lado de la tapia del cementerio. Ya antes de verla la distingo en los charcos, porque he caminado con la cabeza gacha.

     -Ten la seguridad de que nos divertiremos -dice mi amigo-. Si no nos divierte la grandeza, lo hará la pobreza. De un modo u otro es lo mismo.

     No espera que le conteste. Solo cuando me enfado con él o mi opinión difiere en exceso de la suya emito un sonido o sacudo con energía la cabeza y escribo en un trozo de papel (que siempre llevo conmigo) lo que me conmueve.  

boomerang

Persiguiendo el Sol

Richard Cohen fue editor, y un día se cansó de esperar a que alguien escribiera su libro soñado: un libro que lo contara ‘todo' sobre el Sol. Que explicara por qué los eclipses nos causan terror. Que contara historias solares de la mitología, la literatura y las religiones. Que hablara de energía, de ecología, de agricultura y de astronomía. Que contara los ritos funerarios antiguos y explicara la alineación de las pirámides. Un libro escrito por alguien lleno de curiosidad, testigo de la aurora boreal en la Antártida, el ocaso en el Ganges y el amanecer en el monte Fuji. Un libro fervoroso, torrencial, investigado como una enciclopedia y escrito como una aventura. Esta gran historia cultural y científica, que él acabó por escribir tras siete años de "perseguir el Sol".  

PREFACIO
Cuando consigamos un conocimiento más detallado de la relación de la naturaleza y el hombre con el Sol desarrollaremos conceptos enteramente nuevos sobre quiénes somos y lo que somos, y por qué, y qué lugar nos corresponde realmente en el universo.
     Harold Hay, pionero de la energía solar, que tiene hoy 102 años de edad.
El mundo está lleno de cosas evidentes que nadie observa ni por casualidad.
                                     Sherlock Holmes,
                            El perro de los Baskerville
 
El cuarto volumen de la Encyclopedia of Astronomy and Astrophysics define el Sol como "una enana amarilla de secuencia principal de tipo espectral G2V, masa de 1,989 x 1030 kilogramos, diámetro de 1.392.000 kilómetros, luminosidad de 3,83 x 1026 vatios y magnitud visual absoluta de +4,82".2 Efectivamente, esa es una manera de verlo (aunque, como diría Bertie Wooster, no es el tipo de cosas que se le dicen a un joven que acaba de levantarse). Describimos el Sol de mil maneras y lo comprendemos de modo igualmente diverso. Los sabios indios que escribieron el Rig Veda entre los siglos viii y iv a. de C. asumieron un tono de maravillada reverencia: "Solo cuando la Luz iluminadora brilla, / brilla todo lo demás; / la Luz que se revela a sí misma / ilumina el universo entero"; mientras que el filósofo mártir Giordano Bruno describió el Sol al estilo extravagante del siglo xvi: "Apolo, autor de poesía, portador de carcaj, arquero de flechas poderosas, pitio, coronado de laurel, profeta, pastor, vidente, sacerdote y médico [...]".
     Sin el Sol, ninguno de nosotros existiría. Nuestra estrella, formada a partir de una inmensa nube de hidrógeno y polvo estelar, lleva activa cuatro mil seiscientos millones de años y tiene combustible para otros cien mil millones, manteniendo el ritmo actual, aunque las continuas convulsiones que experimenta acortarán su vida a solo cinco mil millones de años más. Es bien conocido que la Tierra dista, aproximadamente, ciento cincuenta millones de kilómetros del Sol (son más exactamente 149.604.805 kilómetros, aunque un redondeo de 395.195 parece una insignificancia). El núcleo del Sol arde a una temperatura sostenida de 15.000.000 °C o 27.000.000 °F. Para tener una visión más ajustada de lo que representa este fenómeno hay que tener en cuenta que un solo fotón del núcleo del Sol tarda ciento cincuenta mil años en llegar a la frontera del espacio. 

Boomerang

La vida interior de las plantas de interior

Recopilación de relatos en el que lo irreverente, lo dulce y lo descorazonado conviven entre sus páginas, teniendo un peso mayoritario sobre el conjunto los relatos sobre literatura, libros y el mundo de la creación literaria, definiendo éstos el tema central de La vida interior de las plantas de interior.

Henry David Thoreau afirmó alguna vez que en su cabaña del bosque de Walden tenía tres sillas: «una para la soledad, dos para la amistad, tres para la sociedad. Cuando inesperadamente venía un gran número de visitantes, sólo estaba la tercera silla para todos ellos, pero por lo general economizaban espacio quedándose de pie.»

No importa cuántas personas se queden de pie, los personajes de La vida interior de las plantas de interior sólo tienen una silla: una mujer que llora al ver la portada de una revista de decoración en un supermercado, un anciano encerrado en el baño de un avión que cree que se va a pique, el jurado de un concurso literario de provincias que por fin descubre al genial escritor que siempre ha estado buscando, un perro que aparece en cincuenta y cuatro pinturas de Pablo Picasso y odia a los comunistas, un albatros que vive en la gran Mancha de Basura del Atlántico, un caballo prehistórico que piensa en Empédocles de Agrigento, una joven que sólo come puré de patata deshidratado, un escritor que descubre las potencias de la ficción, una mujer en una lavandería en Bélgica que lee noticias de actrices porno muertas, dos aspirantes a escritores que giran en la nada y otro que vive bajo el gran escritor argentino vivo, un niño que se corta las piernas y el rostro con un cuchillo, dos amigos que les ponen caras a las nubes, una florista obsesionada con un viejo cliente suyo, un actor porno que huye de sí mismo. Todos ellos experimentan el bloqueo, pero también la liberación que promete este libro, a ellos y a sus lectores.


«Perspicaz, de inteligencia sutil, estilo exquisito, Pron es uno de los escritores más importantes en lengua española.»
ALBERTO MANGUEL

«Una conmovedora exploración de la culpa y la memoria, y un estudio implacable de lo que la historia nos puede hacer. Pron abre los ojos donde los demás preferiríamos cerrarlos y mantenerlos bien cerrados.» JUAN GABRIEL VÁSQUEZ


 EL CERCO
1

Una mañana –no tiene demasiada importancia, pero es marzo, es sábado, es el año 2010, es el día veintisiete– un joven corre junto a su perro por una calle silenciosa en un barrio residencial al sur de la ciudad alemana de Hanau cuando algo sucede, el perro se adelanta o se retrasa o sale a la búsqueda de algo que ha llamado su atención y es arrollado por un coche. Al ser golpeado en el costado por el parachoques, el borde inferior de éste, que es particularmente agudo, abre un tajo en el vientre del animal y queda manchado de rojo; a continuación, el resto del cuerpo es engullido bajo el coche, que se detiene unos metros más adelante, cuando ya es tarde. Al acercarse, el dueño del perro comprueba que el animal ha quedado destrozado y estima rápidamente que sus posibilidades de salvación son iguales a cero; sin embargo, el animal aún jadea débilmente y lo mira desde el suelo con unos ojos desorbitados mientras intenta ponerse de pie. Naturalmente, esto no es posible porque su cuerpo ha sido cortado por el medio, y el dueño del perro se arrodilla junto a él y comienza a acariciarlo y a susurrarle palabras tranquilizadoras mientras las lágrimas caen por su rostro. El animal deja de respirar un instante después y, al intentar recoger su cadáver, el joven observa que sus intestinos están llenos de larvas de la araña argiopea; como el joven estudia veterinaria, reconoce de inmediato la variedad de las larvas y recuerda dos cosas que ha escuchado recientemente en una clase: la primera es que las hembras de esa especie imitan el acto sexual entre ellas para animar a los machos a practicarlo, y la segunda, que estos, tras consumar el acto, sueltan su órgano sexual cargado de esperma en el interior de la hembra y tratan de escapar pero a menudo son alcanzados y devorados por ella.

domingo, 20 de enero de 2013

Sin filosofía

El asturiano José Gaos fue catedrático de Filosofía y socialista. Ocupaba el rectorado de la Universidad de Madrid (el más joven en el puesto, 36 años) cuando tuvo que exilarse a México a causa de la Guerra Civil. En la UNAM ejerció un largo y hondo magisterio, de cuya fecundidad son prueba tantos discípulos ilustres. Murió de un ataque al corazón mientras presidía un tribunal de doctorado, un destino lleno de dignidad académica, pero cuya perspectiva tratamos de evitar quienes nos jubilamos anticipadamente… A mediados del pasado siglo mantuvo un seminario con varios de sus mejores alumnos, ya emancipados en gran parte de su tutela (Ricardo Guerra, Emilio Uranga, Luis Villoro y mi añorado Alejandro Rossi), sobre una cuestión muy orteguiana: la vocación filosófica. ¿Qué es lo que lleva a alguien a dedicarse profesionalmente a la investigación y la docencia de la filosofía?

Los planteamientos iniciales del seminario (Gaos ligaba esa vocación a tendencias individuales como el afán de goce sensual o estético, la soberbia pasión intelectual de dominar, el erotismo del saber), las rebeldes e irónicas respuestas de los discípulos que se atrevían a dejar de serlo, las contrarréplicas cruzadas entre estos y las admoniciones defensivas del contestado maestro a todos ellos constituyen una suerte de psicodrama de alto nivel ahora al alcance de los lectores, ya que Fondo de Cultura Económica acaba de publicar las actas del seminario (Filosofía y vocación). En esas pocas páginas se encierra, para quienes saben leerlas o comparten su inquietud inicial, el insoluble desafío de pensar más allá de lo que conocemos y de tratar de enseñar lo inenseñable. La aventura que nos hace humanos para unos, o simple pérdida de tiempo para los que reclaman que todo sea manejable y brinde netos beneficios.

Mientras avance la tecnología, nadie lamentará el retroceso del pensamiento

Resulta evidente que el nuevo plan de estudios de Bachillerato va a decantarse por la segunda opción. Montaigne dijo que “la filosofía tiene discursos para la infancia tanto como para la vejez” (la idea proviene de Epicuro), pero el Ministerio prefiere que se queden sin ella tanto unos como otros. La historia de la filosofía desaparece y la filosofía misma queda como una opción diluida entre otras muchas (tampoco la literatura sale mucho mejor parada). Se pretende reforzar las asignaturas instrumentales —lo que está bien—, pero a costa de guillotinar las que sirven para reflexionar sobre los fines que pretendemos alcanzar con tales herramientas. A quien pregunte por ellos se le remitirá a las cotizaciones de la Bolsa o en general a la eficacia, entendida como maña para obedecer a la necesidad. La ausencia o minimización de la filosofía permitirá luego ir prescindiendo del resto de las humanidades, porque sin ella el arte o la historia quedarán como estrategias político-publicitarias que pronto serás sustituidas por mecanismos menos engorrosos. Mientras avance la tecnología, nadie lamentará el retroceso del pensamiento, esa jaculatoria de nostálgicos…

El vacío de sentido dejado por la filosofía lo llenarán a paletadas clericales (aquí “paletadas” viene de paleto, no de pala) las iglesias y los nacionalismos. Su enemigo común es el laicismo, que defiende a los pensantes frente a los creyentes: unos lo verán como guerra a la religión, y otros, como guerra a la identidad cultural. La enseñanza volverá a su cauce teológico e identitario, apoyándose unas veces en unos partidos y otras en los opuestos. Nos forzarán a abjurar de la democracia laica tanto las derechas hechizadas por la Iglesia como la izquierda idiotizada por los nacionalismos. Aunque eso sí, como Dios aprieta pero no ahoga, tanto unos como otros procurarán mantener abierta la vía de acceso al supermercado. A su entrada, con el carrito de la compra, nos pertrecharán de unos cuantos dogmas anestesiantes. ¡Habrá que aprender a resignarse… aunque no podamos tomárnoslo con filosofía, porque eso es precisamente lo que ya no habrá!

sábado, 19 de enero de 2013

Tana Frech pone la novela negra irlandesa en lo más alto con "Faithful Place"

Dublín, 18 ene (EFE).- Un Dublín pardo y lluvioso es la ciudad de Joyce, Beckett o Wilde, entre otros grandes escritores que conforman su historia, pero hoy también es el lugar de otra autora joven, Tana French, cuya novela negra "Faithful Place" rinde homenaje a la "imperfección de la ciudad irlandesa y del ser humano".

Una maleta abandonada en un viejo edificio del 16 de Faithful Place, un barrio de Liberties en Dublín, y que probablemente perteneció a una joven que hace 20 años iba a fugarse a Londres con su novio huyendo de las miserias familiares y sociales, es la excusa de la que parte para tirar del hilo de la memoria Tana French, estadounidense de 39 años pero criada en Dublín, donde vive.

"El libro es un canto a Dublín y a la parte redentora de la vida. El país es un desastre, pero le sigues queriendo aunque tenga una parte tan dañada e imperfecta, como las personas. Puedes amar a alguien aunque esté lleno de defectos e imperfecciones, y de eso también va esta novela", explica a Efe la autora.

"Faithful Place" la acaba de publicar en español RBA, la editorial que sacó también una de las obras más premiadas de esta autora de novela negra, todo un referente del género en Irlanda, "El silencio del bosque", y también "En piel ajena".

Pelirroja y con unos grandes ojos verdes con los que parece absorber todo lo que la rodea sin ningún esfuerzo, gracias también a su magnifica dicción, Tana French -que se formó como actriz en el Trinity College de Dublín- ha recibido a un grupo de periodistas españoles en su ciudad porque está en un avanzado estado de gestación.

Se derrite en agradecimientos porque los entrevistadores se hayan desplazado y promete visitar España cuando pueda, porque es un país donde tiene muchos admiradores, entre ellos, a toda una premio Cervantes, Ana María Matute, quien ha dicho en varias ocasiones que la lee y admira.
En "Faithful Place", Tana French no solo traza una intriga, sino que escribe todo un novelón, un drama muy teatral, con el arco del tiempo de planteamiento, nudo y desenlace acerca de la condición humana, y la memoria de Irlanda, de un Dublín en la crisis de los 80, cuando era el país más pobre de la Europa de los Doce, y en la bonanza que comenzó en 2000 y que llegó hasta el 2007, fecha en la que se pinchó también la burbuja inmobiliaria.

Y lo hace a través de una familia desestructurada. Con un padre alcohólico y violento, una madre sometida, aunque fuerte a su manera, y cinco hermanos heridos y perdidos.
El conductor de la novela es Frank, hoy convertido en inspector de policía -algo incomprensible para su familia-, quien pretendía fugarse con Rosie -la dueña de la maleta que ha aparecido ahora-, cuando ambos eran adolescentes.
Ella no llegó nunca a la cita que tenían marcada para fugarse, pero él si que huyó de su casa y durante 20 años no se tuvieron noticias suyas en su casa. Y es que French habla de la familia también como fuente de trauma o conflicto, y del poder, o no, de la llamada de la sangre.

"Creo que todos tenemos que enfrentarnos de un modo u otro a nuestro pasado, a nuestro conflicto, nadie está libre. No siempre puede estar el origen en la familia, otros tienen problemas con su propia identidad, pero hay que resolverlo para saber cuál es tu lugar en el mundo", argumenta French, al tiempo que aclara que también el libro tiene una vertiente amorosa.

"También es un libro de amor -dice-, sobre las diversas forma de amar, de amor romántico, de pareja, de padres a hijos, y es que el amor, creo yo, es una de las formas de salvar al ser humano. Amar te salva de ser cruel y violento, de destruirte".

Así, French abre el abanico en esta novela a muchas cuestiones éticas y morales, y pone el abanico en lo más hondo del hombre también con mucha ironía y humor negro (muy irlandés), utilizando el género negro, aunque aclara que no le gustan los limites de género en la novela.

"Si hay un asesino y un policía ya puedes decir que es novela negra, y eso no me gusta, es mucho más amplio. Es una buena historia o no lo es. A mí me gusta la novela negra -recalca- porque habla de la justicia y la verdad y porque con ella puedes entrar en los miedos más profundos de una sociedad, en sus raíces", sostiene la autora.

French piensa que la gente hoy lee novela negra porque estamos en un punto de desconcierto total y en la ficción negra al final el mal pierde y triunfa el bien, "aunque siempre sea a costa de perder algo", concluye.

El poeta y premio Nobel Seamus Heany irlandés dice que esta isla es un lugar donde el escritor está en el cruce de caminos entre la ambición artística, la implicación política y la conciencia de la patria. Pues todo ello se da en esta escritora, que pone a Dublín en el mapa de lujo de la novela negra y se suma a los grandes autores dublineses.
Por Carmen Sigüenza

viernes, 18 de enero de 2013

El sector del libro dejó de ganar 350 millones por la piratería

La moneda del libro digital en España cada vez brilla más por un lado y se opaca por el otro: aumenta la oferta y ya representa el 22% del total de títulos registrados (13% más que en 2011), al tiempo que ha crecido la piratería: el cálculo es de unos 350 millones de euros de pérdidas, o más exactamente, de dinero dejado de ganar. Entre un 13% y 15% de los 3.000 millones de la facturación del año pasado. “A mayor oferta legal en formato digital, mayor piratería. Lo que significa que las políticas oficiales contra este fraude no funcionan, no son eficaces, son una vergüenza”, afirma Antonio María Ávila, secretario de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE).

Los datos surgen del primer estudio del sector sobre 2012, según la información de la Agencia ISBN, y que ha presentado la FGEE. Esas cifras indican que se publicó un 8% menos, es decir 88.349 obras frente a la cifra récord de 2011: 103.102. De estos libros, el 78% son en papel y el 22% en formato digital.

Tablas. Empate. Este sería el resultado del duelo que ha sostenido en 2012 el mundo editorial español con la doble crisis que afronta desde hace unos años: la propia reinvención obligada del sector con un cambio de modelo y paradigma, a la que se ha sumado la crisis económica global. “Los resultados no son tan desastrosos teniendo en cuenta la coyuntura que vivimos”, asegura Manuel Borrás, editor de Pre-Textos. Ahora bien, aclara: “Hay que hacer una distinción entre las lenguas cooficiales y el español. Es un agravio comparativo respecto a los apoyos que reciben las ediciones en esas lenguas que es mayor frente a las de castellano”.

Las conclusiones arrojan varias clases de noticias:

Una noticia muy buena: Las lenguas cooficiales han aumentado sus ediciones.

Una noticia buena: Los títulos en formato digital han aumentado un 13%.

Una noticia regular: La reducción de títulos generales es de solo el 8%.

Y una noticia mala: Ha aumentado la piratería de libros digitales.

La noticia positiva sobre las lenguas cooficiales señala que en catalán los títulos ascendieron a 7.175 (un 8% del total); en gallego, 1.340 (2%), en valenciano, 1.214 (1%) y en euskera, 1.201 (1%). Otro dato positivo es que España es el segundo país de Europa, después de Alemania, con más libros traducidos: 19.792 (casi el 20%), la mitad de ellos procedentes del inglés.

La noticia buena referida a lo digital es que se registraron 20.079 obras en ese formato, un 13% más que en 2011. Así, el e-book representa ya el 22% del total. Es una prueba de la puesta al día de las editoriales por ofrecer en paralelo libros en papel y digital. Los datos en otros soportes (CD, DVD y audiolibros) suman 4.209.

La noticia regular tiene que ver con el balance general: esos 88.349 títulos, de los cuales 64.061 son en papel. Esto es un 8% menos. “La caída no se debe solo a las ediciones privadas sino también a la reducción de títulos de instituciones, ayuntamientos y patrocinios de organismos del Estado. Algo que seguirá ocurriendo este año”, advierte Julián Rodríguez, editor de Periférica.

La FGEE explica que estas cifras no reflejan la realidad de la actividad editorial, porque en 2011 se incorporaron en las estadísticas libros que no habían sido catalogados en años anteriores, por eso la caída es del 8%.

Y la noticia mala es que a mayor oferta digital legal, mayor piratería. “Es indignante”, insiste el director de la FGEE. “Esos 350 o 400 millones de euros que se pierden con la piratería es también dinero que deja de recaudar Hacienda. Cada vez que alguien compra un libro electrónico, un iPad u otras tabletas baja libros, lo cual funciona como un inhibidor de la compra. Y eso es la marca España”.

El principal problema, según Pilar Reyes, editora de Alfaguara, “es sin duda la piratería. Es una discusión pública importante que se debe dar. Ante una situación de crisis las empresas se están redimensionando y eso ocurre en la industria editorial. Se está repensando el modelo de negocio, cantidad de títulos, tirada media, precio, formatos, etcétera. Pero no creo en la muerte próxima del libro en papel, es el soporte de nuestra era cultural y tiene mucha vida”.

La industria editorial mueve anualmente en España cerca de 3.000 millones de euros, un 0,7% del PIB, y da empleo directo e indirecto a más de 30.000 personas. Las 840 empresas editoriales agrupadas en la FGEE representan cerca del 95% del sector.

Nuria Cabutí, consejera delegada del grupo Random House Mondadori, adelanta otro problema: “A los datos de disminución de títulos publicados en papel hay que añadirle la reducción de ingresos de las ventas del sector editorial, que está en torno al 12% de acuerdo con datos Nielsen. Esta fuerte caída es producida por una fuerte crisis de consumo y el grave incremento de la piratería, ya que España va por delante de otros países europeos en la venta de dispositivos de lectura sin que esto se haya trasladado en un aumento proporcional de las ventas digitales”.

Por temas, el 18% de los títulos catalogados correspondieron a libros de ficción y similares (15.630). A estos les siguen los de infantil y juvenil, 9.667 (11%); Medicina, 7.899 (9%); Sociedad y Ciencias Sociales, 7.000 (8%); Humanidades, 6.643 (7%); Literatura y Estudios Literarios, 6.273 (7%); Artes, 5.303 (6%); Economía, Finanzas, Empresa y Gestión, 4.260 (5%); Derecho, 3.992 (4,7%); y Estilo de Vida, Deporte y Ocio, 3.939 (4,7%).

Madrid y Cataluña, según el ISBN, fueron las dos regiones con mayor volumen de actividad editorial, con 36.576 y 21.757 títulos respectivamente, seguidos de Andalucía (10.929), Valencia (4.854) y País Vasco (2.553).

Por comunidades autónomas, Madrid y Cataluña suman el 66,03% de los libros catalogados. Son también las que mayor número de títulos digitales han registrado, con 10.902 y 3.840 respectivamente. No obstante, es Cantabria, con un 42,8%, la comunidad con un mayor porcentaje de títulos digitales catalogado con respecto al número total de libros, seguida por Madrid con un 29,8%.