Bienvenido

Si eres amante de la lectura, tiene todas las llaves que te puede dar este humilde blog para continuar en tu viaje.

Pruebas

domingo, 29 de noviembre de 2009

Discurso verdadero contra los cristianos

En Las Memorias de Marco Aurelio (161-180) es común ver el desprecio sin miramiento que le propina al cristianismo, llegando al punto de considerarla como una locura, porque proponía a la gente común, ignorante, un modelo de vida y comportamiento que solo los filósofos como él podía comprender y practicar después de largas meditaciones y disciplinas. Bajo el mandato de Marco Aurelio, la ofensiva regia de los intelectuales de Roma contra la expansión de los cristianos alcanzó rasgo insospechados, combatiéndolo con las armas del derecho y la política, pero haciéndose notorio los mecanismo de tranque con las persecuciones. Las argumentaciones de Marco Aurelio, Galeno, Luciano, Peregrino Proteo y especialmente Celso se puede condensar “Ser salvado' de la falta de sentido de la vida, del desorden de las vicisitudes, de la nada de la muerte, del dolor, se puede dar tan solo en una 'sabiduría filosófica' por parte de una élite de raros intelectuales. El hecho de que los cristianos pongan esta 'salvación' en la 'fe' en un hombre crucificado (como los esclavos) en Palestina (una provincia marginal) y proclamado resucitado, es una locura. El hecho de que los cristianos crean en el mensaje de este crucificado, dirigido preferentemente a los marginados y a los pobres (al 'polvo humano') y que predica la fraternidad universal (en una sociedad bien escalonada en forma de pirámide y considerada 'orden natural') es otra locura intolerable que causa fastidio, que lo trastorna todo. A los cristianos hay que eliminarlos como destructores de la civilización humana»


Brincando de un lado a otro por el libro El discurso verídico contra los cristianos, escrito por Celso, fue trae una vez mas mi paseo por toda la historia eclesiástica. Este libro es una crítica de un pagano (claro desde el punto de vista cristiano) del siglo II al cristianismo y sus enseñanzas. Se podría decir que viene a ser uno de los primeros debates documentados entre cristianos y paganos que se encuentra recogida a partir de fragmentos conservados en la replica de Orígenes. Gracias a los apologistas reconstruyen sus argumentos a partir de estos fragmentos para defender sus doctrinas y objeciones planteado por Celso. La fecha probable de dicho escrito data entre el año 176 y 180.

Celso, filósofo griego que vivió en el siglo II y escribió una serie de texto contra el cristianismo. Tuvo como fiel contrincante a Orígenes en su obra: Contra Celso, escrita entre 70 y 80 años más tarde. En esta obra, Celso se burla de los orígenes de Jesús, llevándolo al amancebamiento de María con un soldado romano de nombre Pantero. Esboza que sus obras estuvo rodeada de magia la cual aprendió en Egipto, trayéndose consigo varios de sus discípulos de capas miserables "hay una raza nueva de hombres nacidos ayer, sin patria ni tradiciones, asociaciones entre sí contra todas las instituciones religiosas y civiles, perseguidos por la justicia, universalmente cubierta de infamia, pero autogloficándose con la común execreción: son los cristianos"

Denominó al cristianismo una doctrina de origen bárbaro, en el sentido de ser capaces de inventar dogmas, valiéndose poco de por si misma, sin ninguna corrección, poco depurada, sin ningún examen exhaustivo: "Es preciso incluso que las creencias profesadas se fundamenten también en la razón. Los que creen sin examen todo lo que se les dice, se parecen a esos infelices, presas de los charlatanes, que corren detrás de los Metragirtos, los sacerdotes de Mitra, o de los Sabácios y los devotos de Hécate o de otras divinidades semejantes, con las cabezas impregnadas de sus extravagancias y fraudes. Lo mismo acontece con los cristianos. Ninguno de ellos quiere ofrecer o escrutar las razones de las creencias adoptadas. Dicen generalmente: No examinéis, creed solamente, vuestra fe o salvará; e incluso añaden: La sabiduría de esta vida es un mal, y la locura un bien". El linaje de donde salen los cristianos, proviene la rusticidad de los judíos ignorantes que dejo caer los sortilegios de Moisés, viendo en los últimos tiempos un nuevo Moisés en este nuevo Mesías que lo sedujo de una forma aun mayor, pasándose por ser el hijo de Dios.

Fue osado, Celso, en apuntar que el poder sobrenatural que le viene o poseen los cristianos es producto de la invocación a nombres misteriosos o a ciertos demonios o espíritus poseyendo como artilugio la magia de la cual su Maestro realizo para hacer maravillar sus obras y acciones. En toda la obra de Celso se bosqueja unas series de cuestionamientos humillantes entorno al nacimiento, muerte y resurrección de Cristo, rebasando a comparar todos estos acontecimientos a los relatos que circulaban en la cultura griega: "Las viejas leyendas que narran el nacimiento divino de Perseo, de Anfión, de Eaco de Minos, hoy ya nadie cree en ellas. Por lo menos dejan a
salvo cierta verosimilitud, pues se atribuyen a esos personajes acciones verdaderamente grandes, admirables y útiles a los hombres. Pero tú ¿qué hiciste o dijiste hasta tal punto maravilloso? En el Templo la insistencia de los Judíos no pudo arrancarte una sola señal que pudiera manifestar que eras verdaderamente el Hijo de Dios." ¿Qué razón, a fin de cuentas, o persuade a creer en él? ¿Es porque predijo que después de muerto resucitaría? Pues bien, sea, admitamos que hubiera dicho eso. Cuántos otros esparcen también maravillosas fanfarronadas para abusar y explorar la credulidad popular. Zamolxis de Citia, esclavo de Pitágora, hizo otro tanto, según se dice el propio Pitágora en Italia; y Rampsonit de Egipto, de quien se cuenta que jugó a los dados en Hades con Deméter y que volvió a la tierra con un velo que la diosa le había dado. Y Orfeo entre los Odrises, y Protesilao en Tesalia, y Hércules, y Teseo en Tenares"

Otros argumentos plagan toda la obra de Celso, atacando la oscuridad del origen del cristianismo, las contradicciones de la escritura, la pobreza de la historia de Jesús, la impotencia del Dios cristiano, la inatendibilidad de los testigos del cristianismo y, sobre todo, la pretensión de universalidad de una revelación histórica.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Que siga el circo de lo inseparable

Solo podemos discurrir sobre cosas, aunque el pensamiento no se limita en exclusiva a las cosas, puede con ayuda de la cosificación, maniobrar, aunque no está limitado al maniobrar: también puede destruir en ella esa posición de una cosa que ha permitido el maniobrar, es decir, tiene el poder, aunque también podría decirse que tiene la necesidad, de destruirse a si mismo. La única oportunidad del pensamiento es construir, en lo sucesivo, el conjunto de las posibilidades que el movimiento de la historia ha suscitado. Bergson veía en el misticismo una posibilidad de hablar cuando la razón ya no tenía derecho de hacerlo. La intromisión del lenguaje hace toda una perturbación en todo lo que toca, lo altera, lo corrompe, lo empaña con un procedimiento que solo corresponde a las operaciones vulgares, como lijar una tabla o labrar un campo. Siendo el hombre parte de la naturaleza, no algo en contradicción a ella, sus pensamientos y movimientos siguen las mismas leyes a estas. Cuando la religión irrumpe en el silencio del hombre provoca una tentativa de vencer esta antitesis. Si el mundo está dominado por Dios y Dios puede ser conmovido mediante la oración, adquirimos una parte de omnipotencia.


Todo en la religión tiene un espíritu especial, un mensaje singular, a la vez, una esencia en común que viene a ser la constitución misma de lo sagrado en lo sagrado. Al parecer todo el mundo tiene muy claro qué es religión, aunque es obvio, que la opinión general se limita a la elección al ámbito de las grandes religiones reconocidas. Debido a la propia naturaleza del hecho religioso y a la carga emocional que conlleva, hay elementos del hecho religioso que la hace notar a la distancia lo que es y no es religión. Las creencias, prácticas, relaciones e instituciones relacionadas, prácticas que suponen comportamiento de obediencia, reverencia o culto, carácter colectivo o grupal de la expresión de la vida religiosa, mantenimiento de una comunidad moral, eso es religión. El escritor Bryan Wilson en “Sociología de las sectas religiosas” define lo que es religión, en términos abstractos y generales, dando a conocer aquellos elementos y funciones entorno a esta: creencia en una entidad o entidades que trasciende la percepción normal de los sentidos, creencia en que tal entidad no sólo afecta al mundo natural y al orden social, sino que actúa desde detrás del mismo, prácticas regulares de ceremonias o exposiciones, expresiones de devoción, celebraciones, ayunos, penitencias colectivas, peregrinaciones y representaciones o conmemoraciones de episodios, proclamar una legitimidad divina mudada en ser los verdaderos del mensaje divino, a esto llamaríamos aristocracia, hidalguía, estirpe de creencia.


Lo escrito en el post “Para mi la religión es un instrumento que Dios usa en combinación con otras cosas para que el hombre aprenda a hacer naturalmente lo que no es parte de sus comunes hábitos” Dios utiliza la religión como instrumento, es como decir, el instrumento del zapatero por necesidad es su martillo para clavar. Un zapatero sin martillo creo que no puede ser zapatero, un mecánico sin sus herramientas, ¿qué sería?, un dentista sin sus instrumentos de trabajo, ¿qué seria este?, ¿un astronauta? Al parece Dios y la religión son inseparable, consustancial, inherente, forman una hipostática al estilo divino-humano, una necesita de otra para llevar a cabo su plan, al parecer no es mala la religión, si Dios la utiliza como instrumento, y si Dios la utiliza como instrumento, que mas tarea le corresponde al hombre que seguir en dicha práctica, porque su maestro la ha utilizado, como instrumento. Post:“Cuando algo es un instrumento de aprendizaje, en algún punto, cuando el aprendizaje es completo entonces ya no hay necesidad de eso” Entonces cuando Dios utiliza la religión como instrumento, al igual que un zapatero su martillo, esto le dirá al zapatero, ya tu sabes reparar zapato, ya no utilice las herramientas para repararlo, dentista no utilice el espejo, el explorador, la pinza y la cucharita, pues ya no hay necesidad de eso, eres todo un dentista a lo Robert Houdin, David Coppefield, Cris Angel ¿estos nos volvería monótono en el hecho religioso? ¿Sería nuestras suplicas, oraciones, ruegos, cánticos, predicas algo cíclico o mejor un circulo vicioso o papagayos de un ser que esta fuera y dentro de nuestra orbe? ¿Nos arrastraríamos a un monofuncionalismo inherente, maquinas humanas con proporciones conscientes de repeticiones infinitas?


Lo inseparable de Dios-religión lo podemos ver en la misma naturaleza del hombre en su origen. Si peregrinamos por todo el Antiguo Testamento, Jehová, como Jesucristo, dio por un hecho que todo lo escrito allí tenía el aval, la legitimidad suya. Qué pide él al pueblo de Israel, sino realizar todo lo que esta escrito en su palabra, es decir, siendo todo estos elementos esenciales de la religión dio su sello. Que pide Jehová a Abraham sino más que un elemento de la religión, sacrificar a su hijo, qué pide Jehová a Noe, construye un arca para salvarte de la gran catástrofe que se aproxima: diluvio, que hizo Noe, lo hizo creencia las palabras. Cuando Jesucristo irrumpe en la humanidad, este nace en una nación, la cual ya tenía bien establecida su religión, una religión dividida entre varios grupos ideológicos rivales. Qué aprende Jesús durante su infancia, sino todos los elementos característicos de la religión judía, más luego, este fue despegándose de estos elementos, para constituir sus propios elementos: bautismo, Santa Cena, lavamiento de pies, ayuno, exorcismo, la celebración de la pascua, entre otros, sin mencionar otros elementos, que mas tarde se introducen en la Didaché de los Apóstoles, si es que este libro tiene alguna importancia para los hacedores de historia eclesiástica.


Con esto no se procura a modo de sarcasmo como dice el post de constituir una cuarta persona de la trinidad, sino hacer ver que hay algunos “cristianos”, o mejor dicho cristianos aristocráticos o exclusivistas del cristianismo, que al igual que un Lutero hicieron ver a la Iglesia Católica, que había otra forma de buscar a Dios, no a través del “legalismo” imperante del siglo XVI, del derecho de propiedad de lo divino, de lo sagrado, de que como hicieron: Calvinistas, Anabaptistas, Cuáqueros, Jansenista, Pietistas, Adventistas, Metodistas, Mormones y unas miles religiones afines al cristianismo que hicieron descollar su visión del cristianismo y la hicieron como verdadero o aristocrática, esclarecidos estableciendo sus propias interpretaciones y muchos de ellos llegaron a encampanarse como un David Koresh y los Davidianos a una trágica escena, o a un Jim Jones en Guyana y la muerte voluntaria. Pero todo este tema solo se ha tratado desde la visión judeo-cristiana, qué decir de las de las demás religiones, que al igual a las judíos-cristianas se hacen aristocráticas de su propias creencias.


No soy enemigo de la religión a modo de Thomas Jefferson y Thomas Paine, que en publico hicieron sus planteamientos. Si la religión es innata al ser, también, lo es dudar de ella y despreciar sus debilidades. Así como la religión y la piedad se han convertido en un círculo de misterios absurdos, y resulta que los que mas desprecian la razón, que los que rechazan el entendimiento acusándolo de corrompido en su naturaleza, son, raro prodigio, justamente los que dicen mas iluminados por la divina luz.

Pero, nada que siga el circo.