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Pruebas

viernes, 29 de julio de 2011

Precisión al millardésimo: física cuántica

Ginebra, 28 jul (EFE).- El Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) señaló hoy que se ha establecido una nueva medida de la masa del antiprotón "de una precisión próxima al millardésimo", un avance que puede ayudar a comprender mejor "por qué la naturaleza parece siempre preferir la materia a la antimateria".

Este avance ha sido el resultado de una investigación europeo-japonesa efectuada en el CERN.

"Es un resultado muy satisfactorio. Esto significa que nuestra medida de la masa del antiprotón, relativamente a la del electrón, es ahora casi tan precisa como la de la masa del protón", explicó el jefe del proyecto, denominado ASACUSA, Masaki Hori.

Los protones ordinarios constituyen alrededor de la mitad del mundo que nos rodea, incluidos los seres humanos.

"Con tantos protones, podría parecer natural suponer que su masa pueda ser medida con más precisión que la del antiprotón", indicó la institución científica, para enseguida precisar que en próximos experimentos se pueda medir la masa del antiprotón con una mayor precisión que el protón".

Agregó que toda diferencia que se evidencie entre la masa del protón y del antiprotón sería "una señal para la nueva física", pues indicaría que "las leyes de la naturaleza pueden ser distintas para la materia y la antimatería".

"Imagine que queremos pesar la torre Eiffel. El nivel de precisión que hemos alcanzado equivale más o menos a efectuar esa medida con un margen de error que corresponde al peso de un gorrión posado en la cima", sostuvo Hori.

A modo comparativo, explicó que el próximo paso del experimento permitirá que se establezca esa diferencia con una pluma.

EFE

jueves, 28 de julio de 2011

Cuando me provoca una novela

"La máxima satisfacción que puede producirme una novela es provocar, a lo largo de la lectura, mi admiración por alguna inconformidad, mi cólera por alguna estupidez o injusticia, mi fascinación por esas situaciones de distorsionado dramatismo, de excesiva emocionalidad, que el romanticismo pareció inventar por uso y abuso de ellas, por que han existido siempre en la literatura, porque, sin duda, existieron siempre en la realidad, y mi deseo"
Mario Vargas Llosa

miércoles, 27 de julio de 2011

Dios es inconsciente

Dios es inconsciente, mas que ser un titulo curioso, que en cierta forma pueda traer nuestra atención, no es mas así cuando comienza a navegar entre sus paginas. Me hice grandes expectativas con este libro, pero el intento de cruzar el río que podría darme alguna fascinación o satisfacción con este se deshizo cuando en cada pagina, no sé si le pasaría a otro lector, pero en mi particularidad se me hizo algo vago, con una construcción poco determinante en cada trozo que el autor iba desarrollando.

"Porque la verdadera formula del ateísmo no es Dios ha muerto - pese a fundar la función del padre en su asesinato- Freud protege al padre - la verdadero formula del ateísmo es Dios es inconsciente" Jacques Lacan

Buscando en la interioridad del libro, no es mas que la introspección a escritos diversos, teniendo como telonero la formula Lacaniana de fondo. Una paradoja de Porfirio, meditaciones sobre la suma, de dos dioses, Dios es inconsciente, del numero y el ojo del lince. Estos son cada uno de los temas que se permite desarrollar en este libro Francois Regnault.

No hay Otro del Otro y El sujeto del psicoanálisis es el sujeto de la ciencia. Podríamos decir que es el cause-propósito en el desarrollo de este material. Regnault es determinante en decir: "No es que Dios sea el inconsciente...Dios es el conjunto de los efectos el lenguaje" y haciendo uso de Lacan expresa: "...no es nada mas que aquello que determina que a partir del lenguaje no pueda establecerse relación alguna entre sexuados...Dios es el lugar de la no relación sexual"

Con esta formula lo que persigue Regnault, es encauzar los enredos del psicoanálisis con la ayuda o servicios que pueda brindarle las lecturas posteriores sobre Teología, filosofía, Lógica y religión. Nada mas cierto que esto.

Es cuanto....


jueves, 21 de julio de 2011

Un imposible en el mundo visible: Ojo

"Idea que perdura hasta en las formulaciones de Galileo cuando escribe: La pupila o mas bien ese agujero del cual salen (escono) los rayos visuales.

Estamos en verdad entre el ojo y la mirada. El ojo es como un objeto aparte, único en el mundo, en el origen de todas las miradas y no puede verse así mismo. Un imposible en el mundo visible, un real del mundo invisible"

Dios es inconsciente
Francois Regnault

domingo, 17 de julio de 2011

Internet está cambiando nuestra memoria

Las computadoras e internet están cambiando la naturaleza de la memoria humana, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Science.

En los experimentos que realizaron, cuando le hacían preguntas difíciles a los participantes estos empezaban a pensar en ordenadores.


Cuando los participantes sabían que podrían ir más tarde a buscar un dato en una computadora, su memoria de las respuestas concretas era pobre pero tenían un mejor recuerdo de dónde encontrarlas.

Los investigadores consideran que internet funciona como una "memoria transitiva", de la que dependemos y que recuerda por nosotros.

La autora principal del trabajo, Betsy Sparrow, de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, dijo que la memoria transitiva representa "una idea de que hay fuentes externas de memoria; verdaderos espacios de almacenamiento que existe en otros".

"Hay personas expertas en ciertas cosas y dejamos que lo sean, los hacemos responsables de cierto tipo de información", le explicó a la BBC.

Su coautor, Daniel Wegner, quien ahora está en la Universidad de Harvard, había hablado de la noción de memoria transitiva en un texto llamado "Interdependencia Cognitiva en Relaciones Cercanas", en el que consideraba que en relaciones largas cada miembro de la pareja confía en el otro para que funcione como su banco de recuerdos.

"Realmente creo que internet se ha vuelto una variante de esta memoria transitiva, y es algo que quise verificar", dijo Sparrow.

"Dónde", no "qué"

La primera parte de la investigación consistió en evaluar si los sujetos eran impulsados a pensar en computadoras y en internet al hacerles preguntas difíciles.

Para eso, el equipo utilizó lo que se conoce como test de Stroop modificado.

El test de Stroop estándar mide cuánto tarda un participante en leer una palabra de un color si la palabra es el nombre de otro color; por ejemplo, la palabra "verde" impresa en azul.

Los tiempos de reacción se incrementan cuando en vez de pedirles que lean palabras de colores se les pide que lean palabras sobre temas sobre los que podrían ya estar pensando.

De este modo el equipo demostró que tras hacerle preguntas difíciles de verdadero o falso a los participantes los tiempos de reacción para vocablos relacionados con internet eran más largos.

Esto sugeriría que cuando los participantes no sabían la respuesta, ya estaban considerando la opción de buscarla en un ordenador.

En un experimento más revelador le dieron a los participantes una serie de datos. A la mitad le dijeron que los archiven en unas carpetas de computadora, mientras a la otra mitad se les dijo que los datos se borrarían.

Al pedirles que trataran de recordarlos, aquellos a los que les habían dicho que la información ya no estaría disponible respondieron notablemente mejor que los quienes la habían guardado.

Pero quienes esperaban que la información todavía estuviera disponible recordaban muy bien en qué carpetas habían puesto los datos.

"Esto sugiere que cuando sabemos que podemos encontrar algo en línea solemos mantenerlo ahí en términos de memoria, almacenado de forma externa", dijo Sparrow.

Según ella la tendencia de los participantes a recordar la ubicación de la información antes que la información misma no es un signo de que la gente está perdiendo la capacidad de recordar, sino que está organizando grandes cantidades de información de una forma más accesible.

"No creo que Google nos esté haciendo estúpidos; sólo estamos cambiando el modo en que recordamos las cosas... Si en estos días uno puede encontrar datos en línea aun cuando está caminando por la calle, entonces la habilidad que hay que tener, lo que hay que recordar, es dónde ir a buscar la información. Es igual que con la gente: lo que hay que recordar es a quién ir a preguntarle sobre (un tema específico)".

Jason Palmer

BBC


viernes, 15 de julio de 2011

Umberto Eco aligerará "El nombre de la rosa".

Pretende actualizar su libro para aproximarlo a las nuevas tecnologías y generaciones

Roma.- El escritor italiano Umberto Eco (Alessandria, 1932) va a reescribir la novela que le dio fama, "El nombre de la rosa", para hacerla "más accesible a los nuevos lectores", informó hoy el diario "La Repubblica".

Eco aligerará ciertos pasajes y refrescará el lenguaje de su obra, un culto "thriller" medieval ambientando en el siglo XIV, nacido de su declarado amor por los libros y la pasión medievalista del autor italiano, según el rotativo.

El escritor pretende actualizar su libro para aproximarlo a las nuevas tecnologías y generaciones.

El objetivo es que, quienes solo conocen la obra por pasajes en internet dada su dificultad idiomática o por lo denso de algunos pasajes, puedan leerlo también, así como los lectores digitales.

Bompiani, la editorial tradicional de Eco, que publicó originalmente la novela en 1980, ha puesto como fecha de relanzamiento de la obra el 5 de octubre próximo.

En "El nombre de la rosa", dos monjes, el franciscano Guillermo de Baskerville (personaje basado en el filósofo Guillermo de Occam y en el detective literario Sherlock Holmes) y su pupilo, Adso de Melk, investigaban una serie de asesinatos en un monasterio benedictino, todos ellos relacionados con un libro prohibido.

La novela fue un auténtico éxito de ventas traducido a más de 47 lenguas y que, solo en Italia, vendió seis millones y medio de copias.

Además, para el periódico francés "Le Monde", cabecera que lleva años haciendo listas literarias, se trata de uno de los cien títulos fundamentales del siglo XX.

En 1986, el cineasta francés Jean-Jacques Annaud rodó la adaptación cinematográfica, con Sean Connery en el papel protagonista de Guillermo de Baskerville, y Christian Slater como Adso de Melk.

Por: EFE

martes, 12 de julio de 2011

En la literatura no hay jubilación que valga

Haber superado la barrera de los ochenta no le impide a escritores como Carlos Fuentes, José Luis Sampedro, José Manuel Caballero Bonald, Ana María Matute y Juan Gelman seguir en activo. Entre todos suman 427 años.

  • Escritores como Carlos Fuentes, Ana María Matute, José Luis Sampedro, José Manuel Caballero Bonald y Juan Gelman constituyen una buena prueba de que, en literatura, no hay jubilación que valga. Todos ellos tienen más de ochenta años y continúan en la brecha con nuevos libros que alcanzan gran repercusión entre los lectores, y, en la mayoría de los casos, no permanecen callados ante el mundo que les ha tocado vivir: dicen lo que piensan, caiga quien caiga.

  • El filósofo francés Stéphane Hessel ha demostrado recientemente que a sus 93 años puede remover conciencias. Su libro "¡Indignaos!" ha tenido un enorme éxito en Francia y se ha publicado en más de veinte países. En España ese alegato contra la indiferencia que es "¡Indignaos!" ha inspirado el movimiento de protesta 15-M, que ha sacado a decenas de miles de personas a la calle a mostrar su descontento con los políticos y con la crisis económica.

  • El prólogo de la edición española de ese libro lleva la firma de José Luis Sampedro, otro escritor bien metido en los noventa y que, en la línea de Hessel, hace menos de dos meses llamaba a los jóvenes a rebelarse de forma pacífica contra "la tiranía financiera y sus consecuencias devastadoras".

  • SAMPEDRO Y SUS LECCIONES DE VIDA

Escritor, humanista y economista, Sampedro cree que los intelectuales "no pueden ser cómplices", sino que deben "indignarse con lo que está mal", y eso es lo que ha hecho durante décadas este sabio de 94 años, que ha vuelto a dar una lección de vida con su libro "Cuarteto para un solista", escrito junto con su mujer, Olga Lucas, y publicado hace poco más de un mes. Quizá le falten fuerzas para trabajar al ritmo de antes, pero mantiene viva la ilusión porque "es algo inherente a la vida", le dice a Efe. Muy crítico con la evolución de mundo, Sampedro considera su "deber hacia la sociedad" decir lo que piensa, y de su boca salieron frases como que la Humanidad "desgraciadamente no ha superado edades de barbarie" y que el mundo "es rico en ciencia y pobre en sabiduría".

  • El gran escritor mexicano Carlos Fuentes, figura de referencia de la literatura en español, es otro excelente ejemplo de intelectual octogenario en activo. No para de publicar libros, y entre los últimos figuran "Carolina Grau" y "La gran novela latinoamericana".

  • Pero Fuentes no se limita a decir lo que piensa en la literatura. Allí donde va, nunca elude dar sus opiniones sobre el narcotráfico, que tantas víctimas está causando en su país; la corrupción, la evolución política de Latinoamérica o sobre cualquier otra cuestión de actualidad.

  • Este escritor de 82 años, al que solo le falta el Nobel para completar la larga lista de premios que ha ganado, lleva tiempo pidiendo la despenalización de la droga, "un problema global en la era global", y no cesa de denunciar que "la mitad de la población de América Latina sigue viviendo en la pobreza".

Menos activo que otros autores octogenarios ha estado en los últimos años el colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel y nombre esencial de la literatura del siglo XX, debido quizá a su delicada salud, pero ahí está su última novela, "Memorias de mis putas tristes", de 2004, y ahí está también su deseo de publicar el segundo tomo de sus memorias tras aquel primero de "Vivir para contarla".

  • LA INSUMISIÓN DE CABALLERO BONALD

  • José Manuel Caballero Bonald, gran poeta y novelista español, cumple en noviembre los 85 y está terminando un nuevo libro. En los últimos años ha publicado dos excelentes poemarios, "Manual de infractores" y "La noche no tiene paredes"; una apología poética de la insumisión, el primero, y una reivindicación de la necesidad de dudar, el segundo.

  • Ese buen ritmo de escritura se debe quizá a que "la evidencia de la vejez te estimula a decir cosas que no has dicho antes, te obliga a dar tus propias respuestas frente a todo lo que te exaspera o te ofende o te indigna. Si a mi edad me tuviese que quedar callado, si no pudiese decir todo lo que pienso, es que algo me había fallado en la vida de modo irremediable", le comenta a Efe.

  • Este escritor que ha merecido premios como el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Nacional de las Letras valora "mucho, a estas alturas de la vejez", la insumisión y la desobediencia, y siempre ha defendido que "la gran literatura está hecha por grandes desobedientes".

  • EL FARO SALVADOR

  • La novelista catalana Ana María Matute vio por fin recompensada su genialidad narrativa con el Premio Cervantes 2010, que ganó a los 85 años por una vida entera dedicada a la literatura, "el faro salvador" de muchas de sus tormentas.

  • "El que no inventa, no vive". Con esas palabras resumió la escritora su dedicación a la ficción cuando recibió en abril de este año el preciado galardón. "En la literatura -en grande-, como en la vida, se entra con dolor y lágrimas", dijo Matute, cuya última novela, "Paraíso inhabitado", es otra prueba de su inmensa capacidad de fabulación.

  • También superó ya los ochenta Juan Gelman, el gran poeta argentino residente en México, ejemplo de escritor comprometido y marcado por su terrible historia personal. Su hijo Marcelo y su nuera Claudia fueron asesinados por los militares argentinos en 1976 y, tras más de veinte años de búsqueda, dio con su nieta Macarena en Uruguay, que había sido criada por un policía de ese país. "Sin justicia, sin verdad, no se puede construir una sociedad cívica sólida", dijo recientemente Gelman, Premio Cervantes y Premio Reina Sofía de Poesía.

  • DESTACADOS:

  • * La mayoría de los autores que pasan los 80 y siguen en activo no permanecen callados ante el mundo en el que viven: dicen lo que piensan, caiga quien caiga.

  • * El mexicano Carlos Fuentes no para de publicar libros ni elude dar su lúcida opinión sobre cualquier cuestión de actualidad.

  • * Para Caballero Bonald la evidencia de la vejez estimula a decir cosas que no has dicho antes, a dar tus propias respuestas frente a todo lo que te exaspera o te indigna.

  • Ana Mendoza/EFE-Reportajes

viernes, 8 de julio de 2011

Gestación de un novelista

"Creo que solo quien entra en la literatura como se entra en la religión, dispuesto a dedicar a esa vocación su tiempo, su energía, su esfuerzo, esta en condiciones de llegar a ser verdaderamente un escritor y escribir una obra que lo trascienda. Esa otra cosa misteriosa que llamamos el talento, el genio, no nace -por lo menos, no entre los novelistas, aunque si se da a veces entre los poetas o los músicos- de una manera precoz y fulminante ( los ejemplos clásicos son, por supuestos, Rimbaud y Morzart), sino a través de una larga secuencia de años de disciplina y perseverancia. No hay novelista precoz. Todos los grandes, los admirables novelistas, fueron, al principio, escribidores aprendices cuyo talento se fue gestando a base de constancia y convicción"
Carta a un joven novelista
Mario Vargas Llosa

miércoles, 6 de julio de 2011

¡ He ahí lo que yo soy y lo que quiero ser!

" Detesto la locura, la aborrezco desde el fondo de mi alma, aborrezco a todos los genios desequilibrados, o semigenio; detesto todo emocionalismo, toda pose excéntrica. ¡ Audacia y osadía, si! La audacia es todo, es lo único indispensable; pero una audacia serena, decorosa, correcta, como envuelta en el suave terciopelo de la ironía. ¡ He ahí lo que yo soy y lo que quiero ser!. "
Lotte in Weimar
Thomas Mann

martes, 5 de julio de 2011

13 grandes misterios, El hombre es un misterio

La prestigiosa revista New Scientist ha recopilado los 13 misterios más impactantes que, al día de hoy, siguen provocando quebraderos de cabeza a la comunidad científica internacional.

Desde hace milenios el hombre trata de utilizar la tecnología y los avances científicos para dar respuesta a algunas de las incógnitas de este planeta y el espacio que nos rodea. La revista ’New Scientist’ ha recopilado los 13 misterios que, a día de hoy, siguen provocando quebraderos de cabeza a la comunidad científica internacional.

1. El efecto placebo

Pongamos un caso ficticio, el del paciente X. Varias veces al día, durante varios días, se le provoca dolor, que se controla con dósis de morfina. Hasta el último día del experimento. Esas 24 horas, sin que el señor X lo sepa, la morfina se sustituye por una solución salina absolutamente inócua. Parece increíble, pero dicha solución tiene el mismo efecto que la morfina y el dolor desaparece.

Es lo que se conoce como el efecto placebo. Antes de la llegada de los fármacos en el siglo XX, era el arma más potente de la Medicina contra la enfermedad. Excremento de cocodrilo, aceite de gusano, sangre de lagarto y hasta ser tocado por el Rey eran medicinas usadas entre el siglo XVI y el XIX. Desde la publicación, en 1955, del libro The Powerful Placebo de H.K. Beecher, se reconoció que el 35% de los pacientes con una amplia variedad de enfermedades podría ser tratada sólo con placebo. En estudios posteriores, se ha visto que puede funcionar en el 70% e, incluso, del 100% de los casos.

Nadie sabe todavía qué mecanismos intervienen en el efecto placebo. Algunos estudios sobre el dolor sugieren que reduce la ansiedad y facilita la liberación de endorfinas (sustancias químicas naturales parecidas a los narcóticos) en el cerebro, aunque son hipótesis todavía no confirmadas.

2. El problema del horizonte

Nuestro Universo era extraordinariamente homogéneo, y la temperatura de la radiación de fondo es la misma en cualquier dirección que observemos. El hecho de que la temperatura sea homogénea no sería sorprendente de no ser porque entre los dos extremos del Universo hay una distancia de casi 2.800 millones de años luz, mientras que la edad del Universo es ’sólo’ de unos 1.400 millones de años. Teniendo en cuenta que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz y la hipótesis de que hubo un instante inicial o big bang, el interrogante es: ¿cómo es posible que regiones físicamente desconectadas desde el “principio” del Universo estuviesen en estados físicos tan parecidos?

Esto es lo que se conoce como el ’problema del horizonte’, uno de los mayores quebraderos de cabeza de los cosmólogos, que siguen sin dar con la solución.

3. Rayos cósmicos ultra-energéticos

Los rayos cósmicos son partículas que llegan desde el espacio y bombardean constantemente a la Tierra desde todas direcciones. La mayoría de estas partículas son núcleos de átomos o electrones. Algunas de ellas son más energéticas que cualquier otra partícula observada en la naturaleza. El misterio está en su alta energía. La teoría especial de la relatividad de Einstein dice que cualquier rayo cósmico que llegue a la Tierra desde fuera de nuestra galaxia habrá sufrido tantas colisiones que el máximo posible de energía que puede tener es 5 × 1019 eV.

Los rayos detectados desde hace una década por el observatorio japonés de Akeno están muy por encima de ese límite, con lo cual o los datos -tomados en diferentes ocasiones y siempre parecidos- están mal, o Einstein se equivocó.

4. Los resultados de homeopatía de Belfast

En 1810 el médico alemán Christian Friederich Samuel Hahnemann publicaba el “Organon, el arte de curar”, piedra angular de la homeopatía. El principal fundamento de la teoría se define en la ley de los similares (homeo- es el prefijo griego que designa igualdad) por la que una enfermedad se cura con la misma sustancia tóxica que la produce —de ahí que se llame ley de los similares-, pero a dosis infinitesimales. Los homeópatas disuelven esos venenos en etanol —lo que llaman tintura madre- y la diluyen en agua sucesivas veces, no importa cuantas, según ellos el remedio se “imprime” en las moléculas de agua. Tales disoluciones son la parte controvertida de la disciplina, puesto es posible que a esas concentraciones no haya ni una sóla molécula del principio activo en la solución homeopática. Sin embargo su efecto ha sido demostrado en numerosos estudios y se estima que un 15% de los médicos occidentales siguen esta línea.

Madeleine Ennis, farmacóloga de la Queen’s University de Belfast, ha sido siempre el azote de los homeópatas. Asegura que, a esas concentraciones, en los remedios homeopáticos no hay más que agua, por lo que químicamente no tiene sentido que funcionen. Sin embargo en su estudio más reciente Ennis y su equipo se llevaron un “pequeño” chasco: descubrieron que soluciones ultradiluidas de histamina funcionaban en un experimento con basófilos, unas células sanguíneas que actúan en la inflamación. La solución homeopática en la que probablemente no había ni una sola molécula de histamina funcionaba realmente como la histamina. Aunque Ennis se ha visto incapaz de explicar el porqué del efectivo funcionamiento y sigue mostrándose escéptica, ha asegurado que si los resultados son reales y la homeopatía no actúa como un placebo, habría que reescribir parte de los fundamentos de la física y de la química.

5. La materia oscura

No todo lo que existe en el universo es visible. Los astrónomos pueden detectar objetos que emiten o absorber luz o cualquier otro tipo de radiación electromagnética o que interactuan gravitatoriamente con otros objetos que podamos detectar .El término “materia oscura” alude a esta materia cuya existencia no puede ser detectada mediante procesos asociados a la luz, es decir, no emiten ni absorben radiaciones electromagnéticas.

Determinar cuál es la naturaleza de la materia oscura y en qué cantidad existe es el llamado ‘’problema de la materia oscura’’ o ‘’problema de la masa desaparecida’’, y es uno de los problemas más importantes de la cosmología moderna. La cuestión de la existencia de la materia oscura puede parecer irrelevante para nuestra existencia en la tierra, pero, el hecho de que exista o no la materia oscura, afecta el destino final del universo.

6. Metano en Marte

El 20 de julio de 1976 Gilbert Levin, uno de los ingenieros a cargo de las misiones de la NASA al planeta Marte, vio que la Viking que orbitaba el planeta rojo había encontrado emisiones de carbono-14 que contenían metano en el suelo del planeta, por lo que la conclusión debía ser obvia y muy relevante: hay vida en Marte.

Algo está ingiriendo los nutrientes, los está metabolizando, y después los expulsa a la atmósfera en forma de gas mezclado con carbono 14. Sin embargo, la NASA no se atrevió a afirmar con rotundidad el descubrimiento, porque otro instrumento de la Viking, diseñado para identificar moléculas orgánicas consideradas esenciales símbolos de vida no encontró nada, así que casi todos los científicos de la NASA decidieron declarar el hallazgo de la Viking un “falso positivo”. Pero , ¿lo era?

A día de hoy, los argumentos a favor y en contra siguen dividiendo a los científicos, aunque es cierto que los rovers que estudian el planeta rojo desde hace un año han encontrado pruebas de los descubrimientos de la Viking.

7. Tetraneutrones

Hace cuatro años, en un acelerador de partículas de Francia detectaron seis partículas que no deberían existir. Las llamaron ’tetraneutrones’: cuatro neutrones unidos entre sí de una forma que desafía las leyes de la física.

Francisco Miguel Marquès ay sus colegas del acelerador de Ganil, en Caen, llevan desde entonces tratando de conseguri el efecto otra vez, pero hasta ahora no lo han logrado. Si lo repiten, estos ’racimos’ de átomos podrían obligar a los científicos a reconsiderar las fuerzas que mantienen unido el nucelo de los átomos.

8. La anomalía de las Pioneer

Esta es la historia paralela de dos naves espaciales. Una, la Pioneer 10, fue lanzada en 1972; la Pioneer 11 un año después. Ahora mismo, ambas deben estar en el espacio profundo, alejadas de la vista de cualquier ingenio humano, aunque sus trayectorias son demasiado fascinantes como para ignorarlas.

Y es que hay algo que ha estado ’empujando’ a las dos naves, provocando que aumenten su velocidad. La aceleración es pequeña, menos de un nanometro por segundo, pero es lo suficiente para hacer sacado a la Pioneer 400.000 kilómetros de su trayectoria inicial. La NASa perdió contacto con la Pioneer 11 en 1995, pero todo hace indicar que podría estar ’sufriendo’ el mismo proceso que su hermana gemela, y estaría muy fuera de su rumbo en algún lugar del espacio. ¿Y qué causa este desvío? Por el momento, nadie lo sabe.

9. La energía oscura

Este es uno de los mayores problemas de la física. En 1998, un grupo de astrónomos descubrió que el universo se está expandiendo a más velocidad que nunca. Esto siginifica que la velocidad a la que una galaxia distante se aleja de nosotros aumenta con el tiempo.De ser correcta esta teoría, el resultado último de esta tendencia sería la imposibilidad de seguir viendo cualquier otra galaxia. Esta nueva teoría del fin del Universo ha recibido el nombre de Gran Desgarramiento o, en inglés, Big Rip.

Es un efecto para el que todavía se investigan las causas, aunque una de las sugerencias puede ser que esté motivado por la ’energía oscura’, una forma hipotética de energía que permea todo el espacio y que produce una presión negativa, resultando en una fuerza gravitacional repulsiva. La energía oscura puede dar cuenta del universo en expansión acelerada, así como de una significativa fracción de su masa.

10. El acantilado de Kuipper

SI alguien viajara a la zona del sistema solar externa a las órbitas de Neptuno y Plutón, se encontraría algo muy extraño. De repente, tras cruzar el cintutón de Kuiper -lleno de objetos pequeños como asteroides helados y cometas- no hay nada. Los astrónomos lo llaman el ’acantilado de Kuiper’, porque la densidad de objetos cae espectacularmente.

La pregunta es qué ha causado este brusco cambio, y la única posible respuesta parece ser la existencia de un décimo planeta del Sistema Solar, lo suficientemente grande como para haber atraído a todos esos cuerpos hacia su órbita. De momento, sin embargo, nadie ha conseguido aportar ninguna prueba de la existencia de ese planeta X.

11. La señal ’wow’

La señal tuvo una duración de 37 segundos, y venía del espacio exterior. El 15 de agosto de 1977 el astrónomo Jerry Ehman, de la Universidad de Ohio State (EEUU), recibió una señal del radiotelescopio de Delaware. Al ver la transcripcción de la señal, Ehman escribió al lado la palabra ’wow1’. 28 años después, nadie ha conseguido dar una explicación a qué o quién emitió dicha señal.

La radiación provenía de la dirección de Sagitario, y de un ámbito de frecuencias de unos1420 megahertzios. Estas frecuencias forman parte del espectro de radio en el que todo tipo de transmisión está prohibida, por un acuerdo internacional. La estella más cercana en esa dirección está a unos 220 años luz, así que si la señal provenía de allí, la tuvo que causar o bien un acontecimiento astronómico de enorme potencia. ¿O quizá fue una civilización alienígena con un transmisor de gran potencia?

12. Constantes no tan constantes

En 1997 el astrónomo John Webb y su equipo de la Universidad de Sidney analizaban la luz que llegaba a la tierra procedente de quasars muy lejanos. En su viaje de 1.200 millones de años luz, la luz había atravesado nubes interestelares de materiales como hierro, níquel o cromo, y los investigadores descubrieron que la los átomos habían absorbido parte de los fotones de la luz procedente de los quasars, pero no los que habían esperado.

Si las observaciones son correctas, la única explicación vagamente razonable es que una constante de la física, llamada la ’fina estructura constante’ o ’alpha’ cambia de valor cuando pasa a través de estas nubes interestelares. Los científicos siguen investigando.

13. La fusión fría

En 1989 dos investigadores de la Universidad de Utah (Estados Unidos), Martin Fleischmann y Stanley Pons, desencadenaron la fusión nuclear en una probeta. Sostenían que era posible realizar procesos de “fusión fría” usando como catalizador un bloque metálico de paladio. En los siguientes 10 años, fueron miles los científicos que trataron de volver a lograr los mismos resultados, aunque sin éxito. Todavía hoy sigue la polémica, aunque son muchos los que sostienen que los resultados de Fleischmann y Pons fueron fruto de un error experimental

lunes, 4 de julio de 2011

La lección del maestro

“Los ídolos de mercado; el dinero y el lujo y el mundo, matricular a los hijos y vestir a la mujer, todo lo que lleva al camino corto y fácil. ¡Ah, las vilezas que nos hace cometer!”

La lección del maestro del escritor y critico literario neoyorkino Henry James, nos encausa por la componenda de tres personajes, que de algún modo compulsan y visualizan la ambigüedad humana de quien relata esta pequeña obra. Tres personajes que tienen algo en común: la literatura, pero que de algún modo deja en claro la decadencia de uno, el cual es la admiración de la juventud de los dos restantes. A esta corta novela le han hecho una aproximación meta-literario o meta-humano en relación con el autor, ejemplo sobretodo por el descolgado estilo que fue asumiendo en sus días finales, en un claro ejemplo de comparación con las producciones literarios posteriores, donde el escritor asumía las oraciones largas y los muy recabados paisajes, los cuales a la larga lo hicieron cambiar de estilo cuando comenzó a utilizar amanuense.

Es una novela de escasas imágenes descriptivas, obviando el primer capítulo, donde queda por exceptuado la oralidad de simbolismo. Esta referencia esta ligada al cambio de estilo que asume en sus días finales, pues consideraba que la literatura o la mera conversación entre dos personajes era mas bien el espacio confesional entre dos personas habituado de inteligencia. El texto nos habita, nos prepara a asumir lo breve que con insistencia el autor va relatando en todo el escrito. El escritor nos hace aventurar en la perdida de cualquier experiencia de descripciones, que sustituya lo imaginario, nos acomete, nos induce con el errante estilo de un lenguaje heredado por la brevedad de las oraciones.

El iniciado en los caminos de la literatura, el joven Paul Overt, quien ante la curiosidad de saber quiénes eran aquellos personajes que pierden toda identidad en la distancia, tiene solo un objetivo, conocer al consagrado y decadente escritor Saint George, a través de la encantadora joven, Founcourt. Saint George ve una promesa de las letras en el joven Paul Overt, donde el neófito en el transcurso de la novela se siente sorprendido de que Saint George haya leído su libro, busca posibles interrogantes para saber cuando este admirado escritor había leído su escrito, y donde cree encontrar las respuestas en las conversaciones sostenida entre Saint George y la joven Foucourt, de la cual sentía una traza mas allá de lo habitual.

La sala de fumar en Summersoft fue el escenario para la primera partida de otras tantas entre Saint George y Paul Overt , donde el impresionismo alborozado, como así lo expresa nuestro escritor, sobrecogió a Paul Overt. Las conversiones del Maestro y Overt dejan al descubierta la interioridad del primero, quien aconseja al neófito a renunciar al mundo y sus distracciones que es el mejor camino para lograr hacer una buena literatura, a no encausarse por la mediocridad de las producciones, por el inmediatismo que tienen muchos en querer colgar unas líneas donde deja en el vacío la esencia intelectual, la profunda reflexión y atrevimiento de no ser igual al monto. Estas privaciones o renuncias pueden apreciarse en el mismo coloquio, cuando el consagrado y modelo de Overt le dice: “Bueno, sabe usted, yo no fumo, mi mujer no me deja” aunque le da todo el crédito al accionar de la mujer.

La lección del maestro es un acto de lectura que ha de ser una provocación que deslinda entre la necesidad de sobresalir del monto, que nos formula la vocación por entero a lo que hacemos. Nos arrebata, nos obliga, según el consejo, a la ortodoxia de lo que hacemos, a contribuir a perder la dinámica diaria en la cual nos movemos. Aunque no estemos de acuerdo con el consejo de George, pero si a recrear el ejercicio dinámico del discurso que queremos hacer brotar. Debemos tener en cuenta que la literatura traza grandes estadios pero deja en la invisibilidad las huellas, y esa invisibilidad será lo significante que anula el distanciamiento entre tu y el monto.

Aquí les dejo,

Os recomiendo

domingo, 3 de julio de 2011

Hipocritas, una condiccion del hombre.

"Una forma del sistema binario de la realidad ficticia es la duplicidad, la capacidad de los personajes de ser dos seres distintos al mismo tiempo sin que los otros lo noten. No es prerrogativa de algunos sino de todos. Hombres y mujeres, en determinadas circunstancias, ante ciertos estímulos, se desdoblan. No siempre lo hacen de manera premeditada, para disimular sus sentimientos a los demás, a veces, esta partenogénesis invisibles sucede de manera espontanea".
Mario Vargas Llosa

sábado, 2 de julio de 2011

Leibniz y Caputo: el Dios de la cruz y su sagrada anarquía I-II

Después de lo dicho, quiero permitirme algunas precisiones. Quiero hacerlo, además, después de esta última idea. Creo que no hay que hacer mucho esfuerzo para notar las diferencias profundas entre la aproximación de Caputo y de Leibniz. Hay muchas razones para explicar esto, de orden histórico, temperamental, etc.; todas ellas son valiosas, pero pretendo sólo concentrarme en la forma de abordar el problema teórico en el que de por sí hay ya distancias enormes. No voy a detenerme más que para un breve esbozo ya que esta es la tarea de la cuarta sección; sin embargo, algunas cosas pueden ser adelantadas. En primer lugar, una diferencia grande tiene que ver con el deseo leibniziano de acercarse a la cuestión de modo sistemático. Hay en él una fuerte impronta epistemológica y un interés manifiesto por la verdad en esa clave. Lo interesante es que los temas de Caputo no son distintos, pero sí es muy distinta su manera de aproximarse a ellos. En él hay una preocupación real por la cuestión de la verdad y Dios, mas su atención a estos problemas está centrada en una experiencia religiosa profunda y en su intención de responder al hombre de carne y hueso que sufre y que cree. Ello no quita cierta pretensión comprehensiva en su reflexión, aunque será de orden deconstruccionista y debilitado, claro. En segundo lugar, la aproximación de Caputo tendrá como objetivo poner en cuestión la concepción tradicional de Dios; posibilidad que Leibniz no se planeta. Esto es importante porque no significa que Caputo renuncie a la idea del Dios evangélico, todo lo contrario. A lo que renunciará será al Dios de la epistemología, el Dios de los filósofos del que tomaba distancia Pascal. Allí su influencia heideggeriana es evidente y explícita: se trata de la renuncia a una especulación onto-teológica. Habiendo hecho estas breves indicaciones, veamos cómo sigue el argumento de nuestro autor y hacia qué rutas nos conducirá.

Cabe preguntarse ahora, ¿qué implica hacer teología (o teodicea, podríamos decir) desde esta perspectiva? Pues si teología es hacer un discurso sobre Dios, diremos que haremos uno sobre el nombre de Dios. Lo que significa hacer hermenéutica del evento que se recrea en el nombre. Ahora, no se trata de una reflexión respecto del sentido semántico relativo al nombre, no es ese “significado” el que inquiere nuestro ejercicio hermenéutico: lo que examinaremos será lo que el nombre promete, aquello que invoca, aquello por lo que oramos. El evento de la teología es la teología del evento. Y, en ese sentido, podemos hablar de teología como un ejercicio, como una práctica, un movimiento, en buena cuenta, un evento de deconstrucción del nombre de Dios: “deconstruir el nombre condicionado para liberar el evento que no tiene condiciones” (TWG, 6). Luego, el nombre de Dios viene primero; pensar teológicamente emerge como una respuesta al modo en que este nombre irrumpe en nuestra vida. Como ya lo había dicho Gustavo Gutiérrez en otro contexto, la teología es siempre acto segundo: “es necesario situarse en un primer momento en el terreno de la mística y de la práctica, sólo posteriormente puede haber un discurso auténtico y respetuoso acerca de Dios”[2].

El modo en que hemos descrito el quehacer teológico configura un sentido de teología que bien podemos llamar débil. Opuesta, así, a una teología robusta y fuerte que es la que más predominio ha tenido en la tradición, excusada en la búsqueda de la verdad y en la necesidad de claras y distintas aproximaciones. Pero, lo que nos parece interesante aquí es notar que no solo se trata de un acercamiento metodológico, que de hecho no es; sino de una experiencia profundamente evangélica que podemos denominar, con San Pablo, la de la debilidad de Dios: “porque la necedad divina es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad divina, más fuerte que la fuerza de los hombres (1Cor 1, 25)”. Se trata de un pasaje enmarcado en una importante discusión en torno al problema de la sabiduría, la sabiduría de Dios como distinta a la de los hombres, la sabiduría que reside en la aparente necedad de la cruz. Pero, ¿no ha creído siempre la teología que Dios es todopoderoso?, ¿qué significa, entonces, esta compleja afirmación paulina?

Bueno, es justamente a partir de la diferencia establecida entre nombre y evento que Caputo tratará de responder a esta pregunta. Si el nombre de Dios implica un evento que es más una llamada que una causalidad, una provocación más que la presencia de una entidad determinada; si son así las cosas, la idea de un Dios como el ser más perfecto en el orden de la presencia, que preside todo el orden de lo que es y de lo que se manifiesta debe ponerse en cuestión[3]. Si el nombre de Dios es principalmente lo que nos transmite un evento que lo trasciende, la preocupación del creyente deberá estar en tratar de responder a ese llamado, a esa provocación propia del evento implicado en el nombre. Luego, nótese el movimiento, nos concierne responder al nombre de Dios: a nosotros nos compete responderle, no a Él[4]. “El nombre de Dios es más algo que nos llama que una entidad identificable que nosotros podemos llamar, designar” (TWG, 10) [5].

[1] En adelante, cuando nos refiramos a Caputo trabajaremos sobre The weakness of God: A theology of the event. Indiana: Indiana University Press, 2006. Las citas se harán en el cuerpo del texto indicando las siglas, TWG, y añadiendo el número de página. En el caso de los textos en inglés, la traducción siempre es mía.

[2] Gutiérrez, G. Hablar de Dios desde el sufrimiento del inocente. Una reflexión sobre el libro de Job. Lima: CEP, 2004, p. 16. También, Gutiérrez, G. Teología de la liberación. Perspectivas. Lima: CEP, 2005. Particularmente el capítulo 1: “Teología: reflexión crítica” donde se desarrolla más ampliamente la idea.

[3] Recordemos cómo concibe Leibniz a Dios en la Monadología, se trata de una visión radicalmente contrapuesta a la de Caputo. Cf., en particular, el §86 y el §89 en los que se habla de la “ciudad de Dios” como una “monarquía verdaderamente universal” y de Dios como “arquitecto” y “legislador” de dicha monarquía, respectivamente.

[4] Esto, obviamente, necesita añadidos. Si Dios se revela, hay claramente una dinámica de “respuesta” de su parte; pero esta no está enmarcada, y eso es lo fundamental, en el ánimo de una revelación conceptual que cierre disputas acerca de quién es el Dios verdadero o qué es la verdad. Si algo nos dice Dios de sí mismo es, justamente, que es un evento que trasciende toda categoría humana. En palabras de L-F Crespo, se trata de una revelación “misteriosa no en el sentido de esotérica e inalcanzable, sino en el sentido paulino de misterio escondido de Dios que se revela en Jesucristo, dándose a conocer para nuestra salvación y no para satisfacer una curiosidad sobre su naturaleza. En la revelación, Dios no busca tanto decirnos alguna verdad o doctrina hasta entonces inasequible y desconocida: se dice a Sí mismo, se comunica Él mismo, se revela como «Bondad salvadora y amor a los hombres» (Tit 2, 11)”. Crespo, L-F. Revisión de vida y seguimiento de Jesús. Lima: CEP-UNEC, 1991, pp. 22-23.

[5] Recojo aquí unas líneas de Luis Bacigalupo que, creo, resumen de muy buen modo el problema al que nos estamos refiriendo. La cita corresponde a Bacigalupo, L. “Talking about religion in philosophy”, en:How should we talk about religion?: perspectives, contexts, particularities. Indiana: University of Notre Dame, 2006 (la traducción es mía, no tengo la página exacta porque accedí al texto vía el manuscrito original): “¿Para un punto de vista religioso, qué razón tiene preguntar por la naturaleza de Dios? ¿Cuál es el punto de determinar teológicamente Su naturaleza como perfecta, es decir, inmutable? En mi opinión, esto sólo expresa el deseo profundamente enraizado de saber aquello que los seres humanos no pueden saber. Si nosotros nos liberamos de esta humana, tan humana tendencia, podremos probablemente darnos cuenta de que Dios tiene que ser pensado como absolutamente justo, más que como perfecto. ¿Por qué justicia? ¿Por qué no perfección? Mi respuesta sería que la justicia tiene sentido para la vida práctica, mientras que la perfección como inmutabilidad no nos dice nada relevante para ella. Cuando la teología hace estas preguntas irrelevantes, se concibe a sí misma como una ciencia, lo cual la convierte en una pseudo-ciencia y desplaza sus preocupaciones por la experiencia religiosa a un segundo nivel de importancia. Mediante este cambio, la teología seguirá pensando acerca de “Dios”, pero esto la alejará de la relación personal con Él que es la que verdaderamente concierne a la racionalidad religiosa”.

Fin

Por: Sagrada Anarquía




viernes, 1 de julio de 2011

Leibniz y Caputo: el Dios de la cruz y su sagrada anarquía I-I

Quiero que veamos las cosas desde un nuevo enfoque ahora, me interesa aproximarnos de una manera diferente a estos mismos problemas que han inquietado a Leibniz y a la humanidad toda durante siglos. La pregunta de fondo es, ¿cómo reconciliar las idea de un Dios bueno y todopoderoso con la de uno que permite el dolor y el sufrimiento? Hemos visto ya que Leibniz ofrece razones para sostener ambas posiciones, aparentemente, sin contradicción. Yo he expuesto las razones por las cuales los argumentos que nos ofrece son válidos hasta cierto punto, pero insuficientes desde la perspectiva del ser humano vinculado con ese Dios en una experiencia existencial de fe. Recordemos que uno de las formas más elementales, y no por eso débiles, de argumentar contra la existencia de Dios tiene que ver con la paradoja mencionada. Me parece que quedan dos caminos: o el de la fe ciega que detiene la reflexión para intensificar la creencia, legítima opción, por cierto; o el de quien opta por tratar de reflexionar para buscar alguna solución a esta supuesta aporía. Por las razones que expliqué hacia el inicio, me encuentro entre los del segundo grupo y John D. Caputo, también. Quiero, entonces, exponer algunas de sus ideas centrales con la finalidad de ver si encontramos alguna forma de salir de este problema.

El camino que sigue Caputo proviene de una larga reflexión dedicada a la religión, pero inspirada en fuentes quizá no tan convencionales para analizarla: la fenomenología, la hermenéutica y la deconstrucción. Es sobre todo esta última la que se hace más evidente en el análisis que nos ofrece en, quizá, su obra más importante: The weakness of God[1]. Por cuestiones de extensión no puedo dedicarme a ofrecer un análisis completo de la obra, pero me interesa recoger algunas de las ideas centrales que serán el andamiaje básico de sus desarrollos posteriores.

En ese sentido, quizá una de las tesis más sugerentes de Caputo en torno a la relación que establece el creyente con lo divino está enmarcada en una interesante reflexión acerca de los alcances del nombre de Dios. ¿A qué llamamos Dios cuando hablamos de lo divino?, podría ser la pregunta. Está claro que la precisión de esta pregunta es determinante para el curso, no sólo de nuestra exposición: se trata de una pregunta capital para el sentido mismo de la teología y de la teodicea, por tanto. En esa línea, Caputo distingue entre dos nociones capitales, a saber, las de nombre y evento. Los nombres, nos dice, “contienen eventos a los cuales les dan cierta estabilidad al guarecerlos en una suerte de unidad nominal. Los eventos, en cambio, son incontenibles: hacen patente que, finalmente, ningún nombre es capaz de captar la totalidad de un evento. El evento es por su naturaleza móvil, nunca descansa” (TWG, 2). El nombre solo enuncia o, mejor, anuncia un evento por venir, una posibilidad futura. El nombre esboza lo que el evento terminará por inundar y trascender: lo importante, entonces, no es el nombre; sino lo que este anuncia, lo que sugiere sin capacidad de asir con claridad. Por ello, el nombre nunca puede ser tomado en su sentido literal. Conviene, más bien, una comprensión poética del mismo: una aproximación que no pretenda explicarlo sin más, sino que se deje impactar por lo inefable del mismo (TWG, 4). El evento, además, es algo que adviene, que nos acaece, que supera nuestro horizonte de expectativa: no se trata de un eslabón dentro de la cadena causal. “Es una irrupción, un exceso, un regalo más allá de la economía de las causas” (TWG, 4). Y, en ese sentido, “se trata de una promesa, un llamado, una solicitud que requiere respuesta, una oración por ser escuchada, esperanza por ser colmada” (TWG, 5). Así, Caputo se anima a decir que “el evento constituye la verdad del nombre” (Ibid.) Y aquí verdad tiene un matiz peculiar: “por la verdad del evento, me refiero a aquello de lo cual es este capaz, al futuro abierto e impredecible que el nombre oculta, a sus posibilidades incontenibles, que incluso pueden implicar malas noticias” (Ibid.). “Porque son incontenibles, los eventos son esencialmente impredecibles, lo que significa que su verdad es más parecida a la oscuridad que a la luz y que el evento por sí mismo es tan riesgoso como prometedor”. Es por ello que “la verdad es materia de oración, más que de epistemología” (TWG, 6)

Continuación...

Por: Sagrada Anarquia