Ir al contenido principal

Sueños de salitre

“Un hombre enfermo y un mosquitero raido atrapando los sueños de hambre”

Sueños de salitre, es la historia de la búsqueda del hombre a través de la migración en puertos donde la vida le sea algo mejor. Más que una historia donde se entrecruzan personajes con sueños de superación, narra las vicisitudes que en vida de los personajes se hacen algo símil a la vida de cualquiera de nosotros, claro marcado una línea divisoria entre nuestra realidad y la ficción que nuestra escritora Carmen Imbert Brugal quiere dejar plasmado.

Daniel, Alfonso, Tina, Luisa, son algunos de los personajes que dan vida a la historia que fraguan la posibilidad de superación económica en un país ambientado por los huracanes, por el auge del turismo, por el cruce de extranjeros en la vida de los personajes que sobreviven en la historia. Los escasos recursos familiares son paleados con la confesión de ropas y dulces, era una manera más de hacerle frente a los estragos económicos, hasta tanto Daniel hiciera parte en la industria del turismo.

Siendo una obra que narra la realidad del turismo y las vicisitudes de los personajes, nuestra autora toca otros temas como: la prostitución, la relación con extranjeros, como es natural con algún interés, que muy bien vemos la consecuencia de esta en uno de los personajes, el alcoholismo, pero sobre todo la búsqueda a mayor escala el complejo de superioridad.

Independientemente de los temas que se trae Sueños de salitre, que son una realidad, como estructura literaria se ve aceptable, no son de estos libros al cual yo recurra a releer, no me gusto de todo, esperaba mas.
Esta en tu manos

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jesús no dijo eso

Tratar de descifrar el pasado de los verdaderos textos que alojan los libros de Nuevo Testamento, es procurar hacer un camino a ciegas por montañas de años que la historia ha dado al hombre en su obrar de dejar plasmado lo mas cercano a la indudable historia de Jesús y sus seguidores mas inmediatos. No se conservan ningún texto del Nuevo Testamento en su estado original. Ahora bien, se han preservado miles de manuscritos que ha sido de viga para el desarrollo de la crítica textual del Nuevo Testamento, para al menos, aproximarse a los textos originales. Es tarea de la crítica textual intentar reconstruir, utilizando los criterios científicos a las manos, el texto más próximo al original, a partir de los manuscritos y fuentes externas que se conservan. Desde muy atrás, los libros se realizaban a través de las copias que estaba a mano de escribas profesionales y no, y que no fue algo ajeno a los libros del Nuevo Testamento, por tal razón, a la hora de los críticos textuales...

huellas religiosas

"La religión es tan variopinta como la humanidad. Sus reacciones ante la vida son a veces inteligentes y creativas, a veces estúpidas, estultificantes, destructiva. Por medio de sus doctrinas presentan a veces una imagen adecuada de la naturaleza y calidad de la Realidad definitiva, y a veces esa imagen está coloreada por la más bajas ansias del hombre, y es, por tanto, radicalmente falsa. Sus consecuencias son a veces muy buenas, y a veces son monstruosa y diabolicamente malas". Aldous Huxley Buena a sido la presentación ante escrita, de como la religión en cierto sentido adormece ese mounstro que llevamos dentro. La religión produce un alisiente atemporal, encubierto bajo la sombra y cadena, que con el mas simple atudimiento se asoman anuestra realidad humana. La religión bajo el concepto del respecto mutuo crea el verdadero lazo del amor entre la humanidad, pero cuando esta quiera sobre salir bajo el pretexto de la denominacion, ahí mismo queda derrumbado los sanos valores...

Grandes esperanzas (Fragmentos)

«En el primer momento no me fijé en todo esto, pero vi más de lo que podía suponer, y observé que todo aquello, que en otro tiempo debió de ser blanco, se veía amarillento. Observé que la novia que llevaba aquel traje se había marchitado como las flores y la misma ropa, y no le quedaba más brillo que el de sus ojos hundidos. Imaginé que en otro tiempo aquel vestido debió de ceñir el talle esbelto de una mujer joven, y que la figura sobre la que colgaba ahora había quedado reducida a piel y huesos. [...] ―¿Quién es? ―preguntó la dama que estaba sentada junto a la mesa. ―Pip, señora. ―¿Pip? ―El muchacho que ha traído hasta aquí Mr. Pumblechook, señora. He venido a jugar... ―Acércate más, muchacho. Deja que te vea bien. Al encontrarme delante de ella, rehuyendo su mirada, observé con detalle los objetos que nos rodeaban, y reparé en que tanto el reloj que había encima de la mesa como el de la pared estaban parados a las nueves menos veinte. ―Mírame ―me dijo miss...