Bienvenido

Si eres amante de la lectura, tiene todas las llaves que te puede dar este humilde blog para continuar en tu viaje.

Pruebas

lunes, 16 de septiembre de 2013

Escritos sobre genio y locura


En este libro se reúnen los fragmentos que Pessoa dedicó al genio, la locura, la degeneración y la psicopatología. «El genio es la mayor maldición con la cual Dios puede bendecir a un hombre», afirmó. El problema de las relaciones entre el genio y la locura fue para Pessoa una preocupación a lo largo de toda su vida. En el fondo pessoano de la Biblioteca Nacional de Lisboa han aparecido recientemente numerosos textos, en gran parte inéditos, así como proyectos de diverso tono sobre esta cuestión, que hoy se nos revelan como importantísimos, en especial por su carácter especulativo en el terre­no estético, pero también por lo que nos muestran sobre la construcción de la personalidad artística del poeta. Jerónimo Pizarro los ha reunido y organizado en un volumen que pre­tende responder a la pregunta «¿depende el genio de la locura?». 


INTRODUCCIÓN

Son muchos los escritores y los artistas que han sido considerados genios o locos, y algunos de ellos se han autoproclamado lo uno o lo otro. Lo más extraño es un autor que ha estudiado su propio genio y locura, que ha transformado ambos asuntos en temas literarios y que, además, ha dejado, casi por acumulación, casi por obsesión, una especie de tratado sobre esos asuntos. Tal vez lo que más sorprende no es que Fernando Pessoa haya retomado una discusión antigua—aquella sobre la eventual relación entre la creatividad artística y la enfermedad psíquica—, sino que lo haya hecho con tanto ahínco y durante tantos años—al menos treinta—, hasta el punto de haber dejado en sus famosos baúles un conjunto tan vasto de textos más o menos inacabados. No menos sorprendente será, para quien esté familiarizado con una discusión que se remonta a Platón y a Aristóteles y que persiste hasta nuestros días, descubrir que Pessoa llega a conclusiones muy semejantes a las de otros autores, entre ellos algunos psiquiatras. A mi modo de ver, más interesante que corroborar una teoría u otra, si es posible, es leer estos escritos como una invitación a la reflexión, como una interrogación recurrente, que se desdobla en varias: ¿depende el genio de la locura? Y si lo hace, ¿por qué existe esa relación, de qué tipo es y qué entendemos por cada uno de los conceptos en cuestión? Replantear estas preguntas, redescubrir las afinidades de Fernando Pessoa con autores como Friedrich Nietzsche o Robert Walser, por ejemplo, pueden ser algunas de las recompensas de la lectura de estos textos.