Ir al contenido principal

El amante


Un hombre percibe un misterio en su mujer: no sabe ya quién es la esposa amadísima que habla en sueños, a quien sigue sin lograr alcanzar. El hombre persigue al amante de ella, el joven melancólico que ha devuelto el amor a la pareja y que un día desaparece. ¿Ha muerto o acaso ha desertado huyendo de una guerra cuyos motivos no comprende? El amor llega también de la mano del joven operario de su taller, que le ayuda en su búsqueda y cuyo corazón, como el de la hija de la pareja, sabe superar los confl ictos más ancestrales. En esta reconstrucción a varias voces del destino de una familia se entremezclan y convergen magistralmente diversas historias de mundos cercanos y distantes al mismo tiempo, que pese al amor, refl ejan la imposibilidad de conocer verdaderamente quién vive a nuestro lado. 

Escritor exigente, profundo, conciliador, honesto y espléndido siempre.» Mercedes Monmany, Abc cultural 
«Agudo  y en ocasiones visionario. El Faulkner israelí». Harold Bloom


ADAM
En la última guerra perdimos un amante. Teníamos un amante y, desde aquella guerra, no existe. Simplemente desapareció. Él y el viejo coche Morris de su abuela. Han pasado ya más de seis meses y no hay rastro de él. Decimos que somos una tierra pequeña, íntima, que si nos empeñásemos descubriríamos relaciones entre los hombres más alejados… y ahora es como si se hubiera abierto el abismo y el hombre hubiera desaparecido sin dejar huella y toda búsqueda fuese en vano. Si hubiera estado seguro de que verdaderamente había muerto, hubiera renunciado. Qué derecho teníamos nosotros a obstinarnos por un amante muerto cuando existían hombres que habían perdido todo lo que les era más querido, hijos, padres y esposos. Pero ¿cómo lo diría? Todavía estoy convencido de que no ha muerto. Él no. Estoy seguro de que ni siquiera llegó al frente. Y, en el supuesto de que hubiera muerto, ¿dónde está el coche, dónde se ha metido? A un coche semejante no se lo puede enterrar así, simplemente, en la arena. 
Hubo una guerra. Cierto. Nos cogió de sorpresa. Vuelvo a leer los confusos relatos, trato de descender a lo más profundo del caos que nos dominó. Al fin y al cabo no era él el único que había desaparecido. Hasta el día de hoy tenemos todos, delante de los ojos, una lista de desaparecidos y algunos misterios. Parientes y familiares andan todavía recogiendo los últimos restos, ropas andrajosas, fragmentos de documentos carbonizados, plumas retorcidas, monederos agujereados, anillos de boda fundidos. Van a la búsqueda de misteriosos testigos presenciales, tras la sombra de alguien que dice haber oído algo y, dentro de esta niebla, tratan de componer la última imagen de los seres queridos. Pero también ellos guardan silencio. ¿Tenemos nosotros derecho a buscar más? Al fin y al cabo, no era más que un extranjero para nosotros. Un israelí dudoso, en realidad un emigrante que vino para una corta visita relacionada con una herencia y que se demoró, quizás también por nuestra causa. No lo sé, no estoy seguro. Pero vuelvo a decir que no ha muerto. De eso estoy convencido. Y éste es el origen de la inquietud que me devora en los últimos meses, que no me concede reposo, que me empuja a los caminos para buscarlo. Más aún, hace que se me ocurran pensamientos extraños, que, en la agitación de los combates, entre el pánico y el desorden de las unidades que se desmontan y se reorganizan, hubo también algunos, aislados, supongamos que dos o tres, que aprovecharon el desconcierto para romper contacto y desaparecer. Me refiero a que, sencillamente, decidieron no volver a casa, renunciar a los viejos lazos y marcharse a otra parte.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jesús no dijo eso

Tratar de descifrar el pasado de los verdaderos textos que alojan los libros de Nuevo Testamento, es procurar hacer un camino a ciegas por montañas de años que la historia ha dado al hombre en su obrar de dejar plasmado lo mas cercano a la indudable historia de Jesús y sus seguidores mas inmediatos. No se conservan ningún texto del Nuevo Testamento en su estado original. Ahora bien, se han preservado miles de manuscritos que ha sido de viga para el desarrollo de la crítica textual del Nuevo Testamento, para al menos, aproximarse a los textos originales. Es tarea de la crítica textual intentar reconstruir, utilizando los criterios científicos a las manos, el texto más próximo al original, a partir de los manuscritos y fuentes externas que se conservan. Desde muy atrás, los libros se realizaban a través de las copias que estaba a mano de escribas profesionales y no, y que no fue algo ajeno a los libros del Nuevo Testamento, por tal razón, a la hora de los críticos textuales...

huellas religiosas

"La religión es tan variopinta como la humanidad. Sus reacciones ante la vida son a veces inteligentes y creativas, a veces estúpidas, estultificantes, destructiva. Por medio de sus doctrinas presentan a veces una imagen adecuada de la naturaleza y calidad de la Realidad definitiva, y a veces esa imagen está coloreada por la más bajas ansias del hombre, y es, por tanto, radicalmente falsa. Sus consecuencias son a veces muy buenas, y a veces son monstruosa y diabolicamente malas". Aldous Huxley Buena a sido la presentación ante escrita, de como la religión en cierto sentido adormece ese mounstro que llevamos dentro. La religión produce un alisiente atemporal, encubierto bajo la sombra y cadena, que con el mas simple atudimiento se asoman anuestra realidad humana. La religión bajo el concepto del respecto mutuo crea el verdadero lazo del amor entre la humanidad, pero cuando esta quiera sobre salir bajo el pretexto de la denominacion, ahí mismo queda derrumbado los sanos valores...

A proposito de Hegel

"La arbitrariedad, la estupidez y la indolencia de los individuos puede interferir en la necesidad de la naturaleza espiritual universal, desviarse de ella, intentar darse un punto de vista particular y mantenerse en él. El sujeto puede en general ser malo, pues también esta es una posibilidad de la libertad, puede dejarse llevar por el punto de la vista de la opinión, del error, de la inercia o perseverar y mantener conscientemente en el mismo. Los planetas, las plantas, los animales no pueden divorciarse de su naturaleza, de las leyes, de su especie , de su verdad" G. W. F. Wegel