Ir al contenido principal

La tierra invisible

Título original: Le terre invisible

Autor: Hubert Mingarelli

Traducción: Laura Salas Rodríguez

Editorial: Siruela. 

Año de publicación:2019. 

Año de edición :2020. 

Número de página:154

Genero: Historia, ficción histórica 

 

Si el libro El amargo sabor de la victoria de la escritora Lara Feigel nos muestra la visión de los escritores y artistas, quienes tras finalizar la guerra hicieron presencia en la devastada Alemania, donde ciudades fueron reducidas a polvo y donde las palabras ante el asombro el vocabulario se hacia repetitivo, monótono, porque ya el asombro topaba techo, en esta ocasión el libro a tratar nos cuenta los días posteriores a la guerra pero bajo la visión de un fotógrafo y quien se hacia acompañar de un soldado que se ofreció como voluntario para unirse al ejercito justo al final de la guerra.

 

La tierra invisible del novelista francés Hubert Mingarelly, quien recientemente nos dejo, ya en su haber había escrito varios libros con la temática ambientada en la guerra, y como es de suponer este libro no se queda atrás. Una novela corta, sencilla sin muchos enredos narrativos, nos cuenta como antes bien dije, la narración de un fotógrafo ingles y un soldado que estaban bajo el mando de un batallón de soldados aliados, los cuales estaban instalado en Dinslaken, en el noroeste de Alemania. Si de cosas que quedan en lo oculto del lenguaje, algo oculto hay en el fotógrafo, el cansancio que lo sacudía por las escenas de cadáveres en el campo de concentración, pide que se le asigne una misión, ir a fotografiar los campos circundantes, ver el campamiento de los alemanes tras terminar la guerra, y es aquí que se le asigna un vehículo y al soldado O’Leary. Entablan un lazo de compañerismo y compasión ante todo lo que ven y escucha de la gente a las cuales ellos abordan.

 

Ha sido un escritor, al cual algunos lectores no le ha gustado, porque que lo narrado al parecer no va a ninguna parte, y notan historias muy flojas, pero caber decir, que más allá de qué quiere hacer el narrador, esta lo lúgubre, el trauma y la complejidad que acarrea toda guerra, quien a través de la sutileza de las palabras, nos pone a reflexionar, que detrás hay muchas cosas que el narrador no quiso contar, sino que nos dejo la tarea descubrir las sobrias imágenes que no puede negar el poder detrás de esas imágenes de la novela. Un libro que se lee de un asentada donde cada palabra pesa, y no pesa porque la grandiosidad de la narrativa, sino por lo que hay detrás que no se quiere contar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los primeros exámenes confirman que Pablo Neruda padecía un cáncer avanzado

La historia oficial señala que el premio Nobel de Literatura Pablo Neruda murió a las diez y media de la noche del 23 de septiembre de 1973 en la clínica Santa María, de Santiago de Chile, a causa de un cáncer de próstata. Sin embargo, Manuel del Carmen Araya Osorio, el chofer chileno que trabajó a su servicio durante sus últimos meses, declaró en 2011 que murió envenenado mediante una inyección letal que le aplicaron en el estómago durante su convalecencia en la clínica, 12 días después del golpe de Estado que perpetró Augusto Pinochet. Tras conocerse la declaración del chófer, el Partido Comunista de Chile presentó una querella para conocer la verdad sobre la muerte de quien tal vez fuera su militante más conocido. Finalmente, los restos del poeta fueron exhumados el lunes 8 de abril en el balneario de Isla Negra, a la orilla del Pacífico, a 100 kilómetros de Santiago de Chile. Ahora, los primeros exámenes radiológicos y de tejidos orgánicos entregados al juez Mar...

Grandes esperanzas (Fragmentos)

«En el primer momento no me fijé en todo esto, pero vi más de lo que podía suponer, y observé que todo aquello, que en otro tiempo debió de ser blanco, se veía amarillento. Observé que la novia que llevaba aquel traje se había marchitado como las flores y la misma ropa, y no le quedaba más brillo que el de sus ojos hundidos. Imaginé que en otro tiempo aquel vestido debió de ceñir el talle esbelto de una mujer joven, y que la figura sobre la que colgaba ahora había quedado reducida a piel y huesos. [...] ―¿Quién es? ―preguntó la dama que estaba sentada junto a la mesa. ―Pip, señora. ―¿Pip? ―El muchacho que ha traído hasta aquí Mr. Pumblechook, señora. He venido a jugar... ―Acércate más, muchacho. Deja que te vea bien. Al encontrarme delante de ella, rehuyendo su mirada, observé con detalle los objetos que nos rodeaban, y reparé en que tanto el reloj que había encima de la mesa como el de la pared estaban parados a las nueves menos veinte. ―Mírame ―me dijo miss...

Aprendiendo a ser María Zambrano

“Estoy verdaderamente desesperada: no recuerdo jamás haberlo estado tanto, se agitan desde ayer en mí tantas cosas que soy más que persona un torbellino”, le escribe María Zambrano a Gregorio del Campo el 30 de enero de 1924. En 37 días solo ha recibido dos cartas de su amado y está furiosa. “Te has equivocado de firme”, le dice poco después: “¡Yo soy lo que me da la gana ser!...”. Felices y desgraciados. Cómplices a veces; otras, distantes. Hay momentos llenos de zalamerías y los hay cargados de reproches. “Setenta cartas y misivas, escritas en los años veinte del novecientos, que han esperado más de 80 años para hacerse públicas, justo cuando hace 20 de la muerte de su autora en 1991”, cuenta en su introducción María Fernanda Santiago Bolaños, responsable de la edición de estas Cartas inéditas (A Gregorio del Campo), que publicará la próxima semana Linteo. Las habían conservado hasta ahora dos sobrinas del destinatario de las mismas, María Teresa y Gloria Villa del...